Cuidados extremos

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Armando y Betty habían vuelto de su luna de miel, al mes de haber vuelto, Betty nota un retraso en su período, y ante la ilusión de tener un bebé, empieza con sus sospechas.

Estaban cenando cuando Betty le comenta a Armando sus sospechas.

-Armando?- luego de un bocado de comida.

-Dime- se interesa inmediatamente. Desde que se reconciliaron, la endiosa y la escucha hasta el más mínimo susurro.

-Tengo sospechas de que estoy embarazada- le regaló una sonrisa. Iba a ser directa, sin rodeos.

-¿De verdad? ¿No es broma?- dijo con una felicidad extrema.

-No bromearía con eso, de verdad, tengo un atraso en el período.

Armando, lleno de felicidad se levantó y la levantó a ella.

-Siii! Un bebé mi amor! Un pedacito de ambos!- la abraza y da vueltas con ella.

-Mi amor, me mareo si seguimos girando...- suavemente.

-Perdón, perdón. Es que estoy tan eufórico! Tan feliz! Ya mismo voy a la farmacia a comprar test, no voy a dormir sin saberlo!- agarró sus llaves.

-Amor, son las 9 de la noche.

-No importa, ya vengo, en un pestañeo vuelvo! Ayyy que felicidad!!- dijo muy feliz mientras se marchaba.

Betty levantó la mesa y se sentó en la cama del cuarto de ellos. Armando estaba comprando un test de cada marca y precio, no le importaba la mirada de extrañeza de la farmacéutica, ya que a esa hora, era más que todo por emergencias, no por test. Gastó en total 192 mil pesos colombianos, una suma muy grande, que a él, poco le importaba (45 dólares aproximadamente).

Al llegar a su casa, se dirige a la habitación de ellos.

-Mi amor, aquí tengo los test! Son 8 en total...- le pasó la bolsita.

-Mi amor, no crees que exageraste? Con hasta 3 estábamos bien- le dijo divertida Betty.

-Puede ser, pero mejor estar seguros! Anda, leamos las instrucciones y hagámoslo.

Leyeron las instrucciones y procedieron. Betty fue al baño y al hacer pis en un tarrito, pusieron los 8 test en la orina. Luego de los minutos correspondientes empezaron a ver los resultados. Todos positivos.

-Siii! Vamos a ser papás! Gracias mi vida!- la abrazó y besó. Estaba pletórico de felicidad.

-Gracias a tí mi amor, te amo tanto...- le dijo emocionada.

-Yo las amo a ambas- dijo tocando la inexistente barriga.

-Ambas? Piensas que es niña?

-Lo pienso y lo deseo! Mi princesita mimada! Mis mujeres hermosas...!- beso su barriga y luego la besó a ella.

Hicieron el amor y cuando ya estaban abrazados y con las respiraciones tranquilas, empezaron a relajarse para dormir. Al otro día llegaron tarde al trabajo, pero muy felices. Con mucha felicidad, les contaron a las del cuartel y a Nicolás, quienes se sorprendieron y se alegraron por la pareja. A la tarde, se lo comunicaron a los Pinzón.

-Tan pronto? No podían esperarse más? Y usted mija, tan rápida salió para ésto?- dijo funfurruñando.

-Papá, estamos casados, era lógico que podría pasar. Ande, no se enoje que nosotros estamos felices.- dijo tranquila Betty. Armando le había aconsejado estar tranquila, ya que no quería que nada dañe al bebé.

Después de un sermón sobre la moral y la decencia, los abrazó y felicitó junto a Julia. Luego, por una llamada, les dieron la noticia a los padres de él y recibieron otro par de felicitaciones.

𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora