Amor 💘

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Armando salió del desfile con Alejandra para dejarla en su hotel, un país desconocido y peligroso era una situación de riesgo para cualquier mujer.

Betty los vió salir y el sentimiento de celos y miedo se apoderó de ella, lo único que quería ahora era ir a marcar a Armando como suyo, y que ninguna mujer podría pretender tener algo con él.

Los padres de ella se despidieron y ya la mayoría de los invitados se habían marchado, por lo que con las bebidas que sobró, se llevó una botella con ella, sin que nadie la vea y se fue a su auto. Ahí lloró, lloró por querer a un hombre que ya no la quería, lloró por seguir queriendo a un hombre que le hizo daño, lloró porque no le dió esa oportunidad que él tanto deseaba y que ahora sería imposible. Agarró la botella, la abrió y la empinó a su boca, después de tragar 3 veces, la tapa y la deja en su costado, y sin pensar se dirige al edificio donde vivía él y se quedó afuera, imaginando y anhelando.

Por otra parte, Armando iba llegando a su edificio. Había dejado a Alejandra en su hotel y fue directamente a cortar definitivamente con Marcela, esperaba que luego se de cuenta que era lo mejor. Él no podía estar con una mujer cuando amaba a otra.

Salió de sus pensamientos cuando al llegar a su edificio, ve a el auto de la dueña de sus pensamientos y sentimientos. Preocupado por pensar que algo malo habia pasado, estaciona el auto y se dirige al de ella. Golpea con los nudillos el vidrio del conductor y ve como ella se sobresalta y lo ve, con lentitud baja la ventana.

-Betty, qué pasó? Qué hace acá?- preguntó preocupado.

-Que qué hago acá? Ehhh- se había quedado sin palabras, el alcohol le estaba haciendo efecto.

-Betty, está bien? Quiere pasar a mi apartamento? Perdóneme pero no la veo bien, menos para conducir- dijo temiendo su respuesta pero temiendo más que le pase algo manejando.

-No, no, doctor, ni más faltaba, no lo quiero molestar, ni a usted ni a doña Alejandra.

-Alejandra? Betty qué dice?- aparte de que para él estaba hablando incoherencias, no le entendía tan bien, ya que hablaba media borracha.

-Claro, Alejandra, imagino que está con usted, y yo no les quiero interrumpir la noche... De pasión...- dijo titubeando.

-Betty, Alejandra está en su hotel, la dejé ahí luego del desfile, luego fui al apartamento de Marcela a romper definitivamente la relación y ahora estoy aquí, solo.- le aclaró con orgullo en su voz.

Betty se quedó quieta y muda, no podía creerlo.

-Armando Mendoza dejando ir a una belleza? Eso sí es una novedad!

-La única belleza que quiero es a usted.- lo soltó con todo el amor del mundo.

Viendo como se quedaba sin reacción, adentró su mano y le tocó el hombro.

-Betty, entre a mi apartamento, no me gusta que maneje alcoholizada.- le dijo con sincera preocupación.

-Ja! Si usted ha manejado en peor estado que yo!

-Tiene razón, pero no significa que usted deba hacer lo mismo. Por favor Betty, entre a mi casa, deje que se le vaya un poco el alcohol y ahí le permitiré irse. Me sentiría mas tranquilo si está conmigo.

Viendo como le estaba rogando, y por qué no, viendo su oportunidad de cambiar el futuro, acepta. Él le abre la puerta y ella sale, con su cartera y la botella. Armando la abraza por los hombros porque ve que se tambalea un poco y teme que se lastime. Entran y se dirigen al apartamento de él. Al entrar Armando le ofrece algo de beber a Betty.

-Deje doctor, yo aquí tengo mi botella de vodka- le dijo mientras levantaba su botella.

El se dirige a ella y con delicadeza le saca la botella.

-No Betty, beba jugo de mora, yo tengo aquí. Deme su botella, ha bebido demasiado sin razón...- le dijo él comprensivo.

-No cree como suficiente razón el que lo extrañe, el que lo cele y el que lo ame?- dijo lloriqueando.

-Todo eso no son razones porque me tiene, usted es dueña de mi al completo, mi corazón, alma y cuerpo...- le acaricia la mejilla y ella reposó su mejilla sobre la mano que la sostenía.- La amo Betty, pero no quiero que ésto sea producto del alcohol, quiero que me digas todo ésto mañana, quédate aquí, me sentiría más tranquilo.

-Está bien doctor... Deje que llame a mi casa, aunque no sé dónde dejé el teléfono ojojojoj

-Tenga, use el mío.

Betty llamó a su casa diciendo que tuvo unos problemas y que al finalizar tan tardes se quedaría con Doña Catalina.

-Listo doctor.

-Venga Betty- le agarró la mano y la encaminó a su habitación.

Al llegar...

-Póngase ésto, es un pijama mío, la dejo sola para que se cambie.

Sale de la habitación y luego de unos minutos vuelve a entrar, y la visión que tiene es la que desea ver eternamente. Betty está dormida en su cama, con la camisa de él y en braguitas, se durmió antes de ponerse el pantalón de pijama. La tapa y él se pone su pantalón, se mete a la cama y agradece al universo esta situación. Se acomoda boca arriba y ella dormida se acomoda en el pecho de él.

-Mmm don Armando- dice dormida.

-Sí, mi amor... Que rico...- le besa la frente y se duerme.

Son las 7 am y el sol entra por las ventanas, ella despierta y se siente desorientada al principio, pero al recordar, está apenada. Armando se despierta.

-Hola Betty, buenos días.

-Don Armando... Yo... Lo siento... No debí... Estoy en...- tartamudeaba de la pena.

-Mi amor, no te preocupes que te he visto en menos ropa que esa- sonrojo de ella- Quiero que me digas ahora todo lo que me dijiste anoche...

-Don Armando... Yo... Lo amo, y odio éste sentimiento de celos que tengo hacia las otras mujeres, odio sentir que me pertenece... Pero lo amo... Lo perdoné hace mucho... Y mi corazón traidor sigue latiendo cuando lo ve- le dijo apenada y con una lágrima descendiendo de sus ojos.

-Mi amor, no llores, yo también te amo, en medio de todo ese lío, yo me enamoré, y no te culpo por lo que sientes, porque me siento exactamente igual, odiaría saber de la existencia de algún tipo, solo querría enterrarlo, y también siento que eres mía... Desde hace mucho... Te amo- le dijo y le agarró de la cintura en la cama, poniéndolo arriba de él.

-Doctor...

-Armando

-Eh?

-Armando o mi amor o mi vida o cualquier apelativo cariñoso, pero para tí no son ni don ni doctor...- le pellizcó la nariz.

-Te amo...- se inclina y lo besa.

Sabían que deberían de atravesar más pruebas, pero la más fuerte ya la habian superado. Ahora el amor era mas fuerte que cualquier sentimiento y eso los haria inseparables.

𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora