Para Armando, cada tarde de 18 a 20 horas, Beatriz estaba en clases de Yoga... Sin saber la realidad tan cruda que ella ocultaba.
Betty, de 18 a 20 horas, asistía al tratamiento oncológico en el hospital. En los últimos exámenes de rutina -y luego de comentar sobre sus dolores de cabeza- y realizarle una resonancia, le dieron una noticia demasiado triste para ser real: tenía un glioma -un tipo de tumor cerebral maligno que afecta las células del sistema nervioso-.
Ella quería transitar, todo lo que significaba eso, sola. No quería arruinar la felicidad con la que vivía Armando desde que se reconciliaron, no quería preocuparlo, y tampoco quería que su niña de 2 años tuviera que verla en hospitales.
Claro que no contó con los efectos que le daría la quimioterapia.
Esa noche...
Armando y Betty dormían plácidamente desnudos luego de hacer el amor, hasta que, Beatriz, despierta y con una mano en su boca, corre al baño, arrodillándose frente al inodoro, vomitando todo.
Armando la siguió preocupado.
-Amor... Amor ¿Qué tienes?- con suma delicadeza la agarra el pelo para que no se lo ensucie, pero al agarrarlo, cae en su mano un pedazo de pelo.- ¿Y esto?
Betty no podía contestar, estaba demasiado mal como para hacerlo. Después de un rato donde Armando se la pasó preocupado y acariciándole la espalda, por fin terminó de vomitar, quedando extenuada, recostándose en el pecho de Armando.
-Yo... Yo no quise decirte... Por... Por no preocuparte y quitarte la felicidad que tienes... Pero... Yo... No estoy yendo a yoga... Te mentí... Voy a mis sesiones de quimioterapia, en el hospital...- dijo con mucho esfuerzo por lo sucedido.
Armando en ese momento se aferró a ella como a una tabla de salvación, temiendo perderla. Sin palabras, empezó a llorar demasiado, mientras se preguntaba por qué a ella... Y le daba más tristeza aún que ella haya transitado todo sola solo para no preocuparlo ni quitarle la felicidad que tenía.
-No me vuelvas a ocultar algo así, mi vida. -hipido- A partir de ahora te acompañaré a las terapias, eso no puedes dudarlo...
-Pero, Cami... Mi amor, no quiero que me vea mal, no quiero que esté en el hospiral...- dijo llorando.
-Le explicaremos como podamos, pero somos una familia y lo que le sucede a uno, le sucede a todos. Iremos con barbijo al hospital, pero no te dejaré ni un minuto de esto sola, y tampoco pienso descuidar a Cami...-
Armando se incorporó, la tomó de las axilas y, como si fuera un bebé, la alzó y la llevó a la cama, donde la abrazó fuerte hasta que ella se durmió. A los minutos, lo pudo hacer él.
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Ahora sus días se trataban de oficina y hospital. La pequeña Camila, a su modo, entendió y acompañaba a su mamá en las terapias, mientras le hablaba, en su idioma inentendible para todos menos sus papás.
Armando, cada día, hablaba con los médicos, averiguando alternativas de tratamiento para su mujer. No quería estadísticas, no quería ni escuchar que le mencionaran la posibilidad de que no lo lograría.
La caída del pelo cada vez fue más evidente. Esa tarde, en casa de ellos, sacó su máquina de cortar pelo, y entre lágrimas de ambos, fue retirándole todo el pelo. Betty tenía los ojos cerrados, no quería verse.
Armando lloraba por tener que vivir esto.
Cuando le dijo a Betty que abriera los ojos, ella los abrió y se encontró con su reflejo en el espejo sin pelo. Cuando miró a Armando desde el espejo, él le dijo.
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𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂
FanfictionAcá veran historias cortas de 1 solo capítulo en base a Armetty. Solo habrán historias sobre ellos (Camila puede que también) y nadie más. ✨Tu estabilidad emocional está asegurada acá. Habrán advertencias cuando haya algún capítulo fuerte. 💥No infi...
