Unidos (LHC2)

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La situación era crítica. Una Ecomoda dividida en dos, Betty y Armando con su situación personal en un momento difícil y Mila, por su parte, sufriendo por dos hombres:

El primero, la utilizó para espiar a Ecomoda, pero que ahora decía que se había enamorado.

El segundo, se enamoró genuinamente de ella, rompiendo así su relación con la que era su novia, que ahora resultaba embarazada.

Ella no podía con todo eso, más después de saber que Betty, en realidad, siempre estuvo con Armando, y no con Esteban.

Luego de haber tenido un momento emotivo con su padre, a quien no le importó gritar en medio de la playa el amor que siente por ella, se marchó a un hotelito, pagando con la extensión de la tarjeta de su papá y la de su mamá.

Luego de haber pagado, se estaba por dirigir a lo que seria su habitación, pero de repente, siente un fuerte, muy fuerte, mareo, que la hace tambalearse y caer confundida en el piso, trata de reponerse pero no puede.

La gente del lugar llama a una ambulancia y la trasladan, mientras se comunican con los números de emergencia de Camila, siendo Betty la primera en saberlo. Contestó el teléfono.

-Señora Beatriz, mire, estamos trasladando a su hija Camila al hospital, todavía no sabemos bien qué pasa, pero en estos momentos necesita de un acompañante.

A Betty se le heló la sangre. Su pequeña estaba mal en Cartagena. Sin pensarlo, agarró sus cosas y se fue a casa de Armando raudamente, tocó el timbre con desesperación.

Un Armando que ya estaba por insultar al que, seguramente, era Freddy, abre la puerta, llevándose la sorpresa de su vida.

-¿Betty?- dijo sin más.

-Es nuestra hija, está siendo llevada al hospital.- dijo sin rodeos y con angustia en la voz.

Armando al escucharla sintió que su corazón se detuvo un momento, para luego agarrar sus cosas más importantes e irse en su carro con Betty para el muelle e ir a Cartagena ya.

-¿¡Pero qué le pudo haber pasado!? Yo estuve con ella, estaba bien, no se veía mal...- dijo culpándose de algo que no era su culpa, ya que no tenía forma de saberlo.

-Ahora no se culpe, Armando. Es momento de resolver...- le dijo dulcemente Betty.

-Si algo grave sucede...- dijo temeroso.

-No va a suceder, estaremos con ella- le dijo tratando de tranquilizarlo.

Al llegar al muelle, bajan del auto y se dirigen a un barco.

-Señor, necesitamos ir a Cartagena.- dijo Armando sin rodeos.

-Disculpen, pero los viajes por hoy ya se acabaron, vuelvan mañana a partir de las 6 am.- dijo con seriedad el tipo.

-¿Cuánto quiere que le pague para que me lleve ahora y rápido para Cartagena? Además de traernos de vuelta para aquí- Armando no se iba a poner a pelear por el momento, pero si debía amenazar al tipo con tal de poder estar con su pequeña, lo haría sin dudar.

-Mmm, yo digo que 1 millón estaríamos bien, ya que no estaría en mi casa hasta tarde y...-

Armando lo cortó.

-Bueno.- sacó su billetera y le pasa ese monto- ¿Ahora sí?

-Sí señor.

Armando ayudó a Betty a subirse al barquito y partieron a Cartagena.

Al llegar, van hacia el hospital que le dijeron a Betty. Ingresan al hospital y preguntan por su hija, diciendoles que ya estaba en una habitación a la espera de unos resultados analíticos. Cuando saben el número, corren hasta ese cuarto y entran.

𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora