—Adiós, Betty —dijo Armando con la voz quebrada, luego de entregarle el papel firmado del divorcio. Su mano temblaba. Si fuera por él, jamás lo habría firmado.
Sin atreverse a mirarla de nuevo, se dio la vuelta y comenzó a caminar, arrastrando consigo el peso de todo lo que estaban perdiendo. Pero apenas dio unos pasos, una mano temblorosa se posó en su hombro. Se detuvo. Reconocía ese toque: era Beatriz.
No se volteó, pero la escuchó, con el corazón en la garganta.
—Espere... no se puede ir —suspiró hondo, buscando fuerzas—. No ahora...
Armando cerró los ojos con fuerza. Sentía que si escuchaba algo más, se rompería.
Entonces ella, con la voz temblando, soltó la bomba que cambiaría todo:
—La noche en la cárcel... tuvo consecuencias... Estoy embarazada.
El mundo pareció detenerse. Armando giró de golpe, con una expresión de total incredulidad.
—¿Qué? ¿Cómo...? ¿No te había llegado ya la menopausia? —balbuceó, desorientado. Para él, eso ya era imposible.
Beatriz negó, con lágrimas brillando en sus ojos.
—No... Nunca llegó. Y ahora, menos que menos... Perdóname, Armando. Si quieres rehacer tu vida, si quieres irte... lo entenderé. Puedo criar sola —dijo, con la voz rota por el miedo y la tristeza.
Un silencio denso cayó entre ellos. Hasta que Armando, con un brillo inesperado en los ojos, dio un paso hacia ella.
—¿Qué? —repitió, pero ahora con otra emoción vibrando en su voz— Beatriz, esta noticia es tan sorprendente como maravillosa... El calor que siento en el pecho, la emoción que siento... Es la misma que sentí cuando me contaste que Camila venía en camino... Esto no estaba planeado, pero es lo mejor que nos pudo haber pasado... Tal vez signifique un nuevo comienzo, de nuevo- le agarró de las manos.
Los papeles quedaron tirados en la arena, olvidados, mientras ellos dos se fundían en un abrazo que hablaba más que mil palabras.
—Perdóname —susurró Betty entre sollozos, aferrándose a su pecho—. Perdóname por haber dudado, por haber querido rendirme...
—No, mi amor, no —murmuró Armando contra su cabello, apretándola más fuerte—. Aquí nadie se rinde. No mientras sigamos amándonos así.
Se separaron apenas para mirarse a los ojos, y en esa mirada no quedaban dudas. La decisión estaba tomada: juntos, otra vez.
Esa misma noche, ya en la habitación del hotel en Cartagena, abrazados en la cama, tomaron el celular. Tenían que hablar con Camila.
Betty respiró hondo, nerviosa. Armando le acarició la mano en un gesto de apoyo.
Marcaron. La videollamada sonó varias veces antes de que la joven contestara.
La cara de Camila apareció en la pantalla: seria, fría, el dolor evidente en sus ojos.
—¿Qué quieren? —dijo de inmediato, a la defensiva.
Armando tragó saliva, pero fue Betty quien habló primero, con una dulzura que solo una madre podía lograr.
—Hija... sabemos que estás molesta. Que... que leer el diario mío te dolió. Pero tienes que saber que estamos tratando de sanar. No todo fue como parecía...
Camila cruzó los brazos, incrédula.
—¿Sanar? —ironizó—. ¿Después de todo lo que pasó?
—Camila —intervino Armando, su voz grave, cargada de emoción—. Sé que te fallé. Sé que te decepcioné como esposo... y también como padre. No voy a justificarme. Solo quiero que sepas que tu madre y yo nos amamos. Nos amamos más allá de los errores... y de las heridas.
La joven los miró, frunciendo el ceño, a punto de colgar.
—No me llamaron para decirme eso, ¿verdad?
Betty tomó aire, apretó la mano de Armando y soltó la noticia:
—Queríamos contarte que... que vas a tener un hermanito... o una hermanita.
Por un momento, Camila quedó congelada. Parpadeó. Parecía no entender lo que acababa de escuchar.
—¿Qué? —balbuceó—. ¿Cómo que un hermanito?
—Así es —dijo Armando, con una sonrisa que no podía ocultar—. Tu mamá está embarazada.
La reacción de Camila fue un torbellino: primero abrió los ojos como platos, luego dejó escapar una carcajada incrédula, y finalmente se cubrió la cara con las manos.
—¡No puede ser! ¡No puede ser! —reía entre lágrimas, sin saber si estaba feliz, confundida o furiosa.
—Sé que es inesperado, hija —dijo Betty, con voz temblorosa—. Pero queremos que sepas que te amamos igual, o más que nunca. Este bebé no viene a reemplazar nada. Viene a sumar... a sanar.
Camila se quedó callada unos segundos. Después bajó las manos y los miró fijamente.
—¿Y van a estar juntos otra vez? —preguntó, como una niña que todavía cree en los finales felices.
Armando y Betty se miraron y sonrieron.
—Sí, mi amor —dijo Armando—. Siempre debimos estar juntos.
Un silencio cargado de emociones cruzó la videollamada. Finalmente, Camila, con la voz quebrada, susurró:
—No sé si ya los perdoné... Pero... tal vez este bebé sea una señal de que... todo puede mejorar.
Betty rompió en lágrimas. Armando no pudo evitar emocionarse también.
—Te amamos, hija —dijeron al unísono.
—Y yo a ustedes... aunque sea a regañadientes —agregó Camila, dejando escapar una risa llorosa.
La llamada terminó con sonrisas tímidas y promesas de volver a verse pronto.
Y esa noche, en Cartagena, abrazados bajo las estrellas, Armando y Betty supieron que, contra todo pronóstico, habían encontrado el camino de regreso a casa.
Esa noche, Armando y Betty hicieron el amor, dulcemente. Al finalizar tal acto, él bajó su cabeza hasta el vientre de ella y con la boca pegada ahí, le habló al bebé.
-Hola bebé, soy papá, quiero decirte que aunque sea inesperado, te amamos con todo nuestro ser. Siempre estaré contigo, y tendrás a tu hermana mayor toda la vida, sé que se llevarán muy bien. No espero ningún género en específico, si eres un príncipe sería bueno para tener el 2 a 2 jaja, pero si eres una princesa, también te amaré con todo lo que soy, mi tercer princesa... La primera siempre fue mamá, la segunda es tu hermana Camila y si tú eres princesa, serás la tercera princesa de esta familia. Tú nos uniste, dejamos todo el pasado atrás para abrir camino a algo nuevo, algo bello. Te amo bebé mío... Te amo- le besó ahí.
Entre confesiones, charlas, besos y muchas verdades pasaron la noche.
Tenían todo un camino por delante, pero sabían que lo superarían de la mano, juntos, como siempre.
FIN
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𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂
FanfictionAcá veran historias cortas de 1 solo capítulo en base a Armetty. Solo habrán historias sobre ellos (Camila puede que también) y nadie más. ✨Tu estabilidad emocional está asegurada acá. Habrán advertencias cuando haya algún capítulo fuerte. 💥No infi...
