La verdadera cara de Esteban (LHC2)

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Betty estaba recorriendo lo que alguna vez fue Ecomoda. Ahora con la división de la empresa, la guerra entre el "team Nacho" y el "team Betty", más su situación personal, la tenían bajo muchísima presión. No quería escuchar a Armando porque no quería escuchar que tuvo algo con Majo, no lo soportaría.

En un pasillo oscuro, se le acerca Esteban.

-Es raro ver a esta empresa así de vacía... Es triste- dijo Betty con nostalgia.

-Puede ser, pero ahora puede iniciar una nueva etapa...- con un tono sugerente.

Sin ella esperarlo, Esteban la acorrala contra la pared

-¿Qué hace?- dijo asustada.

-Yo no quería ser su novio ficticio, quiero ser el oficial, quiero ser lo que tú no me dejas ser- dijo con voz amenazante para ella.

-Esteban, no se sobrepase. Yo no quiero tener nada con usted.- dijo sincera.

-¡Carajo, Beatriz! ¿Encima de que eres fea me desprecias así? Tu marido te dejó, seguro por cómo eres.

-Esteban, que bueno que me haya mostrado su verdadera cara, no lo quiero cerca ¿Escuchó? No lo quiero cerca.

Esteban no aguantó más, y acercándose más la quiso besar, ella gira la cabeza y él se termina de enfurecer, levanta la mano y justo en ese momento siente que alguien se la agarra, se da la vuelta y ve a Armando Mendoza.

-Ni se le ocurra tocarle un pelo, usted me escuchó esa vez, si tocan a mi familia no saben cómo soy.- dijo con voz tan grave y con tanta autoridad que a cualquiera helaría sus huesos.

-Ya no es su familia, están divorciados- dijo Esteban.

-Primero que todo, no estamos divorciados legalmente, usted lo sabe bien, segundo, aunque estuviéramos divorciados ella siempre será mi familia, la única mujer, la mamá de mi hija, y todo eso hace que sea mucho más profundo que ser una familia "tradicional", y tercero, en el caso de que no fuera nada de lo que le acabo de decir, jamás permitiría que un hombre le levante la mano a una mujer, tengo hija, y quiero que mi hija esté segura de hombres como usted, que se muestran amables para luego mostrar su careta.

Fue tan firme, Armando, que Esteban desistió, se giró, miró a Betty que estaba estupefacta y se marchó. Armando se acerca despacio a Betty.

-¿Está bien?- le preguntó con angustia.

-Si... Si, lo estoy... ¿Que hace aquí?- preguntó con curiosidad.

-Me llevé una sorpresa al ir a casa, vi una maleta y pensé que era usted... Pero no lo era... Era Majo... Luego de una discusión la eché de la casa y ella me encerró, tuve que llamar a Freddy e iba a ir a ver una cosa que nos podría salvar como empresa, pero algo me dijo que usted estaba en peligro... Y vine sin pensarlo...

Betty se emocionó, siempre fue así. Por alguna razón, Armando siempre sintió cuando ella estaba mal o en peligro, y la sabía leer como un libro abierto, no tenía secretos ni temores porque el siempre sabía, siempre.

Sin pensarlo, dió un paso al frente y le dijo lo que tanto deseó escuchar Armando.

-Lo escucho... Usted me pidió que lo deje explicarse, que lo escuche, y ahora quiero y deseo escucharlo. Ojalá no sea tarde, ahora que usted me dice que tiene dignidad...- dijo con pena.

Armando sintió que el cielo se abrió y sin pensarlo, puso una mano en el cuello de ella y otra en su cintura, pegándola a él. Besó su flequillo y fue bajando, hasta su boca.

-Eres preciosa, no dejes que nadie te diga lo contrario. Si crees que nadie te ve bonita o te apoya, siempre mírame, porque yo siempre estaré ahí, apoyándote, amándote, diciendo lo hermosa que eres. Si nadie te aplaude, yo siempre te aplaudiré-.

Betty se emocionó y apoyó los labios a los de él. Se empezaron a besar lentamente, con pasión, sus lenguas se entrelazaban y sus corazones latían desbocados ante el reencuentro de sus almas.

Armando la abrazó más si es posible y le hizo notar su erección, pero se separaron al escuchar un

-Pero qué-. Dijo cortada Mila.

Parece que ese día todos querían ir a la empresa en la noche.

-Mi amor, Mila...- dijo Betty y se acercó a su hija.

-Mamá, ¿Pero no era que estabas con Esteban?- dijo desconcertada.

-Es algo largo de explicar, mi amor. Pero sí debo decirte que con papá estamos juntos...

Mila miró para atrás y vió a su papá acercarse a ella, con temor. Inesperadamente, no se sintió mal, de hecho, una alegría genuina se iba adentrando en ella.

-Hija, debemos hablar...- dijo Armando.

Pero antes de que se dijera algo más, Mila se acercó a su papá y lo abrazó fuerte. Armando, sorprendido y emocionado, la abraza y aprieta el abrazo. Al fin siente a su hija abrazarlo como cuando era una niña que sentía miedo al apagarse la luz.

Betty los miró emocionada y se sumó al abrazo. Y ahí, dentro de una empresa dividida y muchos problemas, se unió de nuevo la familia, entre amor, charlas y mucha dulzura.

FIN

Bueeeeenoooo, los últimos episodios de LHC tengo que borrarlos de mí memoria y yaa.💕

𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora