Betty se dirigía a la oficina de Mario Calderón, donde se encontraba Armando. Iba a entregarle las carpetas del balance maquillado para presentar en la Junta y luego irse. Irse de su vida para siempre.
Va por la sala de juntas y al querer abrir, escucha que hablan, y se detiene a escucharlo, sin saber que iba a cambiar todo lo que ella tenía en mente.
—¡Por favor, por Dios! —exclamó Mario, casi suplicando—. Mire, no se ponga la mano en el corazón por Marcela en este momento. Usted nunca lo ha hecho.
—Mario...
—¡Usted lo tenía todo muy claro! —lo interrumpió, alzando la voz—. Los dos tenían muy en claro las reglas del juego del matrimonio. ¡Por Dios! ¡No me está contando nada nuevo!
—¿Y entonces? ¿Qué quiere que le diga? —respondió Armando, cansado.
—¡A ver! ¡Dígame! —insistió su amigo, mirándolo fijamente—. ¿Por qué diablos está tan decidido a cancelar ese matrimonio ahora? ¡Cuénteme!
Armando lo miró unos segundos, con los ojos cargados de verdad. Luego bajó la mirada, respiró profundo y lo soltó:
—Porque amo a Betty.
Ahí Betty sintió que las piernas le flaqueaban, pero necesitaba seguir escuchando.
Mario quedó en silencio. El aire se volvió denso. Una pausa mortal. Finalmente:
—¡No! —gritó, como si le hubieran metido un puñal—. ¡No puede ser!
—¡Por favor! —dijo Armando, al borde del colapso.—¡Maldita sea, Calderón! —Mario se llevó las manos a la cabeza—. ¿No me escucha? ¿No entendió lo que le dije ¡Amo a Beatriz Pinzón Solano con todas las fuerzas de mi alma! —confesó Armando, con una mezcla de rabia y alivio.
Betty ya a este punto estaba llorando de emoción. En medio de todo eso, ¡él se enamoró, de ella, de Betty la fea!
—¡Esto no puede estar pasando!
—Este juego de seducción terminó... —continuó Armando, ignorando la desesperación de su amigo—. Estuve besando, haciéndole el amor a una mujer que me ama, para quien yo soy especial, que se porta bien conmigo... y lo único que logró fue que me enredara en mi propia red. ¡Calderón! ¡Ahora lo acepto! —gritó Armando, sin miedo—. No tengo ningún problema en decirlo. Me siento tranquilo. Estoy pasando el mejor momento de mi vida con esa mujer. Estamos comenzando otra vez. ¡Y es especial conmigo! ¡¿Es que no se da cuenta, maldita sea?!
—¡Pare, pare, pare! —Mario levantó las manos—. ¡A ver! Dígame una cosa... ¿cuál es el siguiente paso de su maravilloso plan? ¿Va a cancelar a Marcela? ¿Se va a noviar con Betty? ¿Va a admitir abiertamente que por Betty está cancelando el matrimonio? ¿Y luego va a decir que tiene un romance con su horrible asistente?
—¡No lo sé, Calderón! ¡No lo sé! —gritó Armando—. No he pensado qué voy a hacer después de todo esto. No sé si oficializarlo... Pero también sé que no puedo pasarme toda la vida con una relación incógnita, escondido, en las tinieblas con todo esto.
—Pues este no es el momento para hacerlo —dijo Mario, firme—. Primero, porque usted no tenía el derecho a enamorarse. Y segundo, porque se enamoró de la persona equivocada.
—¡Por Dios, Mario!
—¿Ha pensado en lo que va a decir todo el mundo cuando se entere de quién causó esta tragedia? Marcela la odia. Daniel Valencia la abomina. ¡La aborrece! No puede haber un insulto mayor, una peor ofensa para Marcela, que usted la cambie por Betty.
—¡Lo sé! —gritó Armando.
—¡Nos van a triturar! ¡Nos van a pulverizar! ¡Nos van a hacer picadillo! ¡Nos van a volver pedazos! ¿Eso es lo que quiere?
ESTÁS LEYENDO
𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂
FanfictionAcá veran historias cortas de 1 solo capítulo en base a Armetty. Solo habrán historias sobre ellos (Camila puede que también) y nadie más. ✨Tu estabilidad emocional está asegurada acá. Habrán advertencias cuando haya algún capítulo fuerte. 💥No infi...
