Parto francés

419 26 1
                                        

Maldita sea, en su mejor momento, a punto de tener su hija, llegó de visita el maldito francés de los demonios. Para Armando fue un balde de agua fría. Michel estaba hablando animadamente con Betty, mientras le alababa el embarazo. Armando estaba ahí con ellos.

-Betty, Armando, quieren ir a almorzar conmigo? Yo invito.- y antes de que Armando se pueda negar, Betty respondió.

-Obvio Michel, ya guardo mis cosas y vamos. Mientras, espere en la recepción, si?

-Está bien, nos vemos en un rato abajo.

Michel se marchó y Armando se giró hacia Betty, que ya estaba guardando sus cosas.

-En serio vas a ir a almorzar con el franchute?- le dijo serio, muy serio.

-Si, Armando, es un amigo que he visto muy poco, no entiendo el problema...- le dijo extrañada mientras se colocaba la cartera.

-No, si no hay ningún problema, excepto que es como un ex tuyo y que sean amigos, pues...- le dijo enfadado.

-Pues qué? Armando no digas tonterías, él nunca fue nada mío!- exasperada.

-No me lo niegues Beatriz! No me lo niegues! Las del cuartel me contaron perfectamente como estuvieron en Cartagena, juntitos los dos!- gritó.

-Baja la voz Armando, no puedo hablar contigo en estos términos, pero si puedo decirte, que aunque no sé qué te dijeron, seguro es mentira. Me acompañas o no? Tú decides.- le dijo ya enfadada.

-No te acompaño!- enojado. Se fue a su oficina cerrando de un portazo la puerta. Apagó el teléfono, sin pensarlo, no quería saber de ella durante toda la tarde. No quería ser así, pero sus inseguridades le ganaban, sin darse cuenta que quien la alejaba no era Michel, era él mismo.

Betty por su parte, alterada se fue al almuerzo, ahí mismo disculpó a Armando y luego de terminar se despidió de Michel, se iba caminando a la empresa. En el camino, empezó a sentir molestias en su vientre y se asustó, todavía le faltaban dos semanas para parir, no podía ser eso... Pero a medida que iba caminando, se fue intensificando el dolor, se sentó en el cordón de la calle y agarrándose del vientre gritó. Agarró su teléfono y llamó a Armando, él le cortó y apagó el teléfono. Sin saber qué hacer, pidió ayuda a los transeúntes y una persona la llevó a su clínica, ahí la internaron ya que había empezado con contracciones por tener la presión alta. Nadie podía tranquilizar a Betty, estaba histérica y llorando, pidiendo por su marido que debía estar con ella.

En la empresa, Armando estaba al arrepentido de su actitud y empezó a llamar a Betty, pero empezó a pensar mal cuando no llegó a la empresa y no le contestó el teléfono. Estaría con el francés? Le hubiera pasado algo? Se sentía muy mal y su ansiedad iba aumentando a medida que avanzaba el tiempo. Estaba intentando comunicarse de nuevo cuando la puerta de su oficina se abrió de repente, asustándolo.

-Sandraaa!!! Qué son esas formas de entrar, ah?- le dijo enfadado.

-Perdone doctor! Pero es del hospital, Betty está ingresada!- le dijo muy urgentemente.

Armando dejó caer su teléfono y sin decir nada, corriendo se fue al hospital, ahí preguntó por su mujer y le dijeron dónde se encontraba. Al entrar, se asustó, estaban dos enfermeras tratando de tranquilizarla, ya que por su estado de estar en parto, no le podían poner un sedante.

-Qué pasó?! Qué tiene?!- preguntó asustado al acercarse.

-Señor, su esposa está pariendo, ha sufrido de presión alta y está alterada- le explicó una enfermera.

-Pariendo?! Pero si le quedan dos semanas!- estaba muy asustado.

-Esto es tu culpa, Armando! Tú desconfiaste de mí! Me cortaste el teléfono y me lo apagaste!- gritó con dolor.- No estuviste ahí para mí! AAAH- gritaba por el dolor que sentía.

-Mi vida! Lo sé, lo sé, no merezco tu perdón pero por favor, tranquilízate y perdóname!!! Vamos mí amor...

-Señor, retírese de la habitación.

-Qué? Pero, yo quiero estar presente en el parto!

-Entonces, dele la mano a su mujer y aliéntela, en este momento su mujer y su hija la necesitan!

Armando le agarró la mano y besándole la cabeza, a modo de disculpa y calma, de a poco va lograndolo. Al escuchar el llanto de la bebé, se emocionan, pero rápidamente todo se transforma en miedo para Armando, ya que a la beba se la tienen que llevar para saber si, a pesar de que le quedaba poco tiempo, está bien, y por otra parte deben atender a Betty, que está desmayada.

Armando es expulsado de la habitación, y él, cayendo en cuenta que todo eso era su culpa, y que si por ello le pasaba algo a Betty o a su hija, no se lo perdonaría nunca en la vida. Se tapó la cara y lloró mucho. Habrán pasado 10 minutos cuando una enfermera lo tranquilizó: Betty y la beba estaban bien.

Suspiró con tranquilidad y respirando, entró a donde estaba la cunita de su hija y al lado la cama de su mujer. La mayor estaba dormida, ya que tanto trabajo, más los medicamentos, la doparon. Con cuidado se acerca a la cunita, y al poner su dedo, acariciando la mejilla de la nena, ella le agarra el dedo con su manito y él llora, pero esta vez de felicidad.

-Mi bebé, mi pequeña, ya estás aquí! Te adelantaste por mí culpa, pero te prometo que lo solucionaré. Te amo desde el segundo 1 en que supe de tu existencia! Eres la beba más hermosa del mundo...- le besó la frentecita.

Al pasar las horas, Betty despertó, y Armando la atendió, cuando vió que ya estaba espabilada, le habló.

-Mi amor, lo lamento tanto, te prometo que cambiaré, por nuestra niña y por tí lo haré. Nunca más apagaré el teléfono.

-Está bien Armando, pero quiero que sepas exactamente qué sucedió con Michel, para que elimines a ese enemigo de tu imaginación...- y con paciencia le relató todo.

Él se sintió más tonto todavía, pero aliviado. Al besarla (besito de reconciliación) una pequeña empieza a llorar, y Armando se encarga, la alza y la pone en el pecho de Betty, para que beba la leche. Fue el momento más hermoso.

Ahora sabían que mientras estén ellos juntos con su pequeña, nada más ni nadie más importaba, porque Camila Aurora Mendoza Pinzón , como había decidido llamarla Armando, llegó para unir aún más a sus papás.

FIN

Borrador de hace 1500 añossss jajajajaj literal del año pasado es ajjajajaja

𝓞𝓷𝓮 𝓢𝓱𝓸𝓽𝓼 𝓐𝓻𝓶𝓮𝓽𝓽𝔂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora