♥ No quería hacerte daño. (Wigetta) ♥

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—No quiero hacerte daño.— Fue lo primero que dijo Samuel nada más entrar al salón, y Willy supo que las palabras que salieran de su boca, lo destrozarían totalmente. Había aprendido con el paso de los años, que cuando esa frase es pronunciada, debes prepararte para ser destrozado y hundido.— Pero... 

Y ni siquiera podía escuchar qué estaba diciendo, solo mirando como los labios de Samuel se movían, se abrían y se cerraban durante unos segundos, para luego repetir. Todo a su alrededor estaba en un extraño silencio, pues parecía que Samuel no hablaba, y se sentía extraño, pero quizá era su método de defensa contra aquello, pues si bien sabía que algún día pasaría -últimamente discutían mucho, o ya no eran tan cercanos como antes-, no quería que fuese real. Le gustaba estar con Samuel. Lo adoraba. 

Y usó el truco más bajo que tenía bajo la manga, lo único que le quedaba. 

—Pero yo te amo...— Samuel lo miró, tenía esa mirada con la que le dijo años atrás "yo nunca te haré daño", aquella que ponía cuando le prometía cosas, cuando sus ojos brillaban y se veían más amplios y bonitos. Quizá todo era ironía de la vida; te decían te quiero con la misma mirada que te decían que se habían cansado de ti. Genial. 

Samuel seguía hablando, puede que diciéndole que lo suyo ya no tenía futuro -no lo había tenido desde hace más de cinco meses, cuando supo que Samuel lo engañaba, y él intentó ignorarlo a pesar de ser sumamente celoso, porque realmente no se veía sin Samuel-, o que había conocido a otra persona. No le importaba. Estaba tan sumamente cansado de aquello que deseaba, noche tras noche desde que se enteró de eso, que todo fuese un mal sueño, que Samuel siguiese siendo aquel que le dedicaba sonrisas bonitas, palabras llenas de amor y unas bromas tan, pero tan terriblemente malas, que Guillermo volviese a sentir que la vida volvía a brillar de alguna manera. 

Oh, pero había aprendido que los sueños, sueños son. 

—Lo siento...— Fue lo único que escuchó del mayor, antes de que este se levantara y se marchara de la habitación, no antes de responder "Silvia" a la pregunta que le hizo Willy: "¿quién es ella o él?". Eso fue lo que hizo Willy dejar de sentir. 

"No me quería hacer daño, pero, entonces, ¿por qué me siento completamente roto en millones de pedazos?" 

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Drabbles.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora