2. ¡Corre por tu vida!

5.2K 596 127
                                        

Una ráfaga de aire gélido azotó mi espalda y reaccioné. Por un momento meditaba la idea de conocer a todos y ser su amiga cercana, pero luego me di cuenta de lo conllevaría aquello: un cambio drástico en la historia. No podía hacerlo. Lo único que quedaba era alejarme de esta aldea lo más posible y jamás volver, aunque eso implique no poder conocer a mis personas favoritas.

Otra ráfaga me azotó y comencé a correr. Evité a la enfermera e ignoré sus gritos suplicantes de que volviera. El frío suelo me lastimaba los pies descalzos a cada paso. Los doctores y pacientes me veían atónitos. En la entrada, alguien intentó detenerme sujetando mi brazo, pero estaba decidida a huir de la aldea con tal de no cambiar la historia. Mi talón fue a parar a su pie, aplastándolo y haciendo que lo tomara entre sus manos mientras pronunciaba un gemido de dolor. La enfermera que apareció en mi habitación segundos antes, ahora estaba a unos cuantos metros.

—¡Detengan a la niña! —gritó desesperada, pero no le haría caso. Tenía un objetivo.

Salí del hospital con la misma velocidad con la que salí de mi habitación, o incluso más rápido. Por suerte, las calles estaban libres de nieve, pero el aire era constantemente helado. No me detuve ni un segundo. Corrí por toda la aldea, prácticamente. Había visto todo Naruto, mas no me había tomado la libertad de conocer la aldea. Estaba perdida. Era una niña con bata de hospital, descalza, corriendo entre las calles de una aldea desconocida, en invierno.

Mis pies comenzaron a dolerme cuando vi a unos ninjas correr por los techos, intentando alcanzarme. Sabía que esto era el final, de algún modo me alcanzarían, pero debía intentarlo: debía salir de la aldea antes de cometer algún error.

Aceleré mi paso lo más posible. A lo lejos divisé la Academia. Esto ya lo conocía. La misma calle de la Academia llevaba hasta la entrada de la aldea. Si seguía corriendo por el mismo camino, llegaría fácilmente.

Faltando solo dos calles para llegar, todos los alumnos salieron de clase para después formarse en un círculo y estallar en carcajadas. Algo los hacía reír, más bien, alguien. Y yo creía saber quién era.

—¡Deténganla! —gritó un ninja a mis espaldas.

Estaba cansándome, pero tenía mi objetivo.

Todos los chicos de la Academia miraron en mi dirección y sentí mis mejillas arder. Todos me miraban, vestida en una bata de hospital, corriendo como una completa y total loca.

No supe cómo, pero un chico de cabello negro y camisa azul se posicionó frente a mí justo cuando corrí al lado de la Academia. No logré distinguir el rostro, pero el pobre chico cayó debajo de mí gracias a la velocidad con la que corría. Ni siquiera pude pestañear cuando sentí que cambiaba nuestras posiciones, poniéndose él encima mío, sujetando mis muñecas para inmovilizarme.

—Te tengo.

Aquella voz la reconocería en cualquier lugar. Abrí los ojos como platos y pude distinguir al fin de quién se trataba: Sasuke Uchiha. En persona era más guapo de lo que se veía en el anime y manga. Claro, me encantaba su persona, aunque a veces me desesperaba por lo frío que podía ser.

«Espera un momento...». ¡Sasuke me conoció! Ahora sí que he cambiado la historia. Ahora él me recordará y estaré en su memoria, al igual que en la de todos los chicos de la Academia. «Ups...». Debí haber sido más discreta con mi huida, pero mi mente de niña de diez años me obligó a actuar sin pensar.

—¡No! —me quejé por mi más grande tontería que he hecho hasta ahora.

Cerré los ojos y sacudí mi cabeza en todas las direcciones al momento de quejarme. Al final, accidentalmente golpeé la frente de Sasuke con la mía y luego dejé caer mi cabeza mientras él se masajeaba el área golpeada con una mano. Tomé su distracción a mi favor y golpeé su entrepierna. «Espero que eso no le afecte al tener hijos... si es que los tiene». La última vez que supe de su historia, era cuando se fue con Orochimaru a entrenar. Cierto, él todavía no lo conoce. Su rostro se ve muy joven, tal vez tenga la misma edad que yo.

Cayó de lado y todos se rieron al ver lo que le había hecho.

—¿Uh? ¿Qué sucede? —una cabellera rubia alocada se veía detrás de la multitud.

«No puede ser...».

Me levanté con las intenciones de seguir corriendo, pero ahora alguien me tomó del brazo. Seguí la dirección de donde provenía el agarre y me encontré con Iruka-sensei. «Esto se pone cada vez mejor...».

—Conque te escapas del hospital, ¿eh? ¡Pues no será así! —se giró con las intenciones de llevarme de vuelta a donde aparecí, pero una voz lo detuvo.

—¡Iruka-sensei, espere!

—¿Sí, Naruto?

Mis mejillas ardieron e intenté esconder mi rostro. No quería que nadie más me recordara.

—Tú, maldito... —dijo con odio, dirigiéndose a mí.

Le miré con mis ojos muy abiertos, a la espera de que dijera algo.

—¡¿Eres una chica?! —preguntó asombrado.

Me dio un tic en el ojo al saber que me confundió con un chico. Sí, mi cabello era corto, por encima de los hombros y algo disparejo, pero no era para que me confundiera con el sexo opuesto.

Iruka-sensei estrelló su mano en su rostro al ver por milésima vez la estupidez de Naruto, soltando mi brazo. Sin pensarlo dos veces, volví a correr, saltando por encima del cuerpo de Sasuke, quien se retorcía aún como gusano. Mis piernas no pararon de moverse, incluso cuando escuché a Iruka-sensei gritar que me detuvieran, seguido le oí maldecir por no poder hacerlo él ya que cuidaba a los alumnos.

Estaba en el lugar donde Sakura ve por última vez a Sasuke. Sentí un nudo en el estómago al pensar en lo doloroso que fue para ella eso... o mejor dicho, lo doloroso que será.

Ignoré aquellos pensamientos y seguí corriendo. A lo lejos divisé la entrada de la Aldea de la Hoja. Estaba cerca, muy cerca. Desafortunadamente, no cumplí mi objetivo. Una nube de humo apareció en frente de mí y me detuve en seco, chocando con aquel poste que se encontraba en frente de mí. Bueno, en realidad, no era un poste. Me encontraba ante el ninja que copia: Kakashi Hatake.

--------------------------------------------

Espero que les esté gustando la historia hasta ahora ^^

En esta semana, subiré capítulo todos los días (si es que puedo) y ya después cada dos o tres.

No olviden comentar, votar y compartir. ¡Me ayuda bastante y se los agradecería!

Una Llama CongeladaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora