Narra Naruto
Vi cómo su cabello se movía con el viento mientras huía de mí. Sus últimas palabras me lastimaron, como lo hacen el resto de la gente. Pero, en ella había algo que me decía que no quería que fuera así. Algo me decía que ella sí quería ser mi amiga, pero se negaba a aceptarlo. ¡Le haré cambiar de opinión, de veras!
(...)
Bueno, después de recibir golpes, abrazos, lágrimas y una promesa, logré que ella y yo termináramos siendo amigos. Vi por última vez su cabello oscuro moverse con el viento antes de perderla de vista. También sus ojos eran tan hermosos como su cabello. No demostraba felicidad, no he visto su sonrisa, pero podría jurar que es tan hermosa como su cara cuando se asusta o se enoja.
«¿Qué rayos estás pensando Naruto?». Sacudí mi cabeza, alejando aquellos pensamientos. Sí, era muy bella, pero no tanto como mi amada Sakura.
Narra ______
Al llegar al lugar donde residía el Hokage -el cual jamás me tomé la molestia de investigar su nombre-, nos dejaron pasar, a pesar de ser un poco tarde.
-Buenas noches, Lord Hokage -saludó Kakashi, inclinando la cabeza. Le imité-. Ella es ______. Despertó del hospital hoy, sin saber de dónde proviene. Ya le hicieron los análisis comunes.
-¿Y bien, ______, te molestaría decirme, dónde está tu familia?
«¿Es que, acaso, a todos les importa si tengo o no familia?».
No respondí. El Hokage me agradaba, pero el tema de la familia es algo que odio tocar. Me lastima y me pone furiosa.
El Hokage y Kakashi intercambian unas miradas y después me observan.
-Me temo que hasta mañana al amanecer podremos asignarte un hogar propio. Por esta noche, te quedarás a dormir con Kakashi. ¿Están de acuerdo?
Los dos asentimos, ninguno tenía otra opción. Bueno, el sensei podría dejarme tirada en la calle, pero por suerte aceptó, ya que no me convendría pasar una noche de invierno en las calles.
-Puedes retirarte, ______. Kakashi, espera unos minutos.
¿Así, sin más? ¿No preguntará alguna otra cosa?
Confundida y extrañada, salgo de la oficina del Hokage y me siento en el pasillo a esperar a Kakashi. No tengo de otra, ni sé dónde vive.
Aunque la puerta se encuentra cerrada, logro escuchar algunas cosas.
-Sí que tienen gran parecido, Kakashi, ¿pero cómo es que estás tan seguro? ¿Y si te equivocas?
-No estoy equivocado. Lo prueban los análisis.
«¿De qué estarán hablando esos dos?».
Un ninja pasa caminando y ni siquiera me mira. Decido ignorar aquello y vuelvo a prestar atención a la conversación, la cual ya ha avanzado.
-Cuando sea el momento, le dirás. Ahora, ve y cuida a la niña, que seguro está cansada.
«¿Cansada? Yo no...». Pero en eso siento un dolor de cabeza. Sí, estaba cansada, y mucho.
Me levanto en cuanto la puerta se abre. Kakashi me mira y camina, dejándome atrás. Me obligo a seguirlo. «Si él fuera padre de alguien, sería pésimo».
Lo sigo durante minutos, ninguno dice nada. Cuando llegamos a su casa, mis ojos están cansados y mis pies me duelen.
-Puedes dormir en mi dormitorio, yo en el sofá. Al fin y al cabo, recién despiertas del hospital, es mejor que descanses bien.
Me quedo de pie en la puerta mientras él toma una manta y se acomoda en el sofá. Miro la sala de estar, que está en frente de mí; después, a mis costados. Una fotografía de una mujer con Kakashi me llama la atención. Ella tiene el cabello negro y sonríe apretando los ojos. Él se ve muy animado, realmente feliz. «¿Será que...?».
-Es la primera habitación subiendo las escaleras. Intenta dormir.
Mis pensamientos desaparecen por la interrupción de Kakashi. Sigo sus indicaciones sin cuestionarle sobre la foto. Abro la puerta y me sorprendo al ver todo ordenado. Me acomodo rápidamente en la cama, sin quitarme ninguna prenda más que mi chaqueta y mis botas. No tardo en dormirme.
(...)
Cuando abro los ojos, el sol ya está en el cielo y la casa sigue en silencio. Me descubro y me siento en la cama. Me coloco las botas y la chaqueta, seguido peino mi cabello lo mejor posible con los dedos. Me estiro y me doy cuenta que sigo cansada. «Posiblemente es solo haber corrido mucho ayer», me digo.
Bajo las escaleras y me encuentro con un sofá vacío. No hay nadie en esta casa más que yo.
«Fue a visitar a su mejor amigo». Siento melancolía por Kakashi. Ojalá pudiera haber sabido más de su historia, pero el desarrollo del manga y anime no fueron de mucha ayuda. Lo único que sé es lo que contienen ambos hasta la partida de Naruto para entrenar con...
-Hola, no esperaba verte despierta -saludó Kakashi, entrando a la casa.
Preparó el desayuno y sin cruzar muchas palabras, nos alimentamos.
-Debemos ir con Lord Hokage pronto.
Su tono de voz era inquieto, como si quisiera deshacerse de mí. Lo fulmino con la mirada y él separa su vista del libro que siempre lee.
-¿Qué?
-Nada.
Suspiro algo irritada por su comportamiento. Me levanto de la mesa y exploro la casa. No tardo en encontrarme otra vez con la foto de la mujer junto a Kakashi.
-Disculpa, Kakashi -logro llamar su atención-. ¿Quién es esta mujer de la fotografía?
Lo miro, esperando una respuesta. Suspira cansado y cierra el libro. Sus ojos se posan en la mesa, después en la ventana, luego en mí. Se pone de pie y camina hasta donde estoy yo. Mira la foto y parece que le dará un ataque de nostalgia.
-Ésa es la mujer de la que siempre estuve enamorado.
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Una Llama Congelada
FanfictionUn tonto. Un amargado. Un impuntual. Tres varones que eran mis personajes favoritos de una historieta. Los tres lograban que mis días tuvieran una pizca de felicidad. Pero, sin saber por qué, mis días no sólo se volvieron plenos de felicidad, sino q...
