—¿Qué pasa, baby? ¿No puedes dormir?
—No...
—¿Y por qué?
—...
—¿No me lo quieres contar?
—Porque estoy harta.
—¿De qué? Veeeeeenga, Helguita. Si estás deseando...
—Cállate, Emma. ¿O tú tampoco eres lo que pareces?
—¿De qué hablas?
—Pues de eso. Que se creen que somos tontos y no nos damos cuenta, pero yo sí lo veo. La gente dice cosas que no son verdad. SIEMPRE.
—¿Lo dices por...? ¿... Por mamá?
—Por todos, Emma. Por papá, por mamá, por Stefi y por Esteban. Y hasta por ti y por mí. Siempre con mentiras. Nadie es quien dice ser.
__________________________________________________
(Helga)
Salimos por la puerta grande.
Pues sí. Y puede que no esté socialmente aceptado que yo lo diga, pero si es la verdad, es la verdad. No voy a dejar de decirlo por lo que piensen quienes me escuchan.
Por supuesto que nos descalificaron, pero nos mantuvieron en el concurso mientras pudieron, y nosotros enseñamos todo lo que queríamos enseñar.
Ese fue el motivo por el que apenas hubo consecuencias para nadie: Oriol sabía que el programa no habría tenido tanto éxito ni habría generado tanta polémica sin nosotros, y nosotros éramos conscientes de que nos habíamos saltado las normas, jugando con ellas a nuestro antojo. Las dos partes obramos mal, pero hicimos la vista gorda con los deslices ajenos. Ahora no podíamos echárnoslo en cara.
Por eso la conversación con Oriol fue una de las más extrañas de mi vida. Nos miramos durante un tiempo, sin atrevernos a abrir la boca. ¿Qué podríamos decir, de todas formas? Ya para entonces se había anunciado nuestra expulsión de SingTubers con un comunicado oficial que argumentaba el incumplimiento de las normas, y las redes habían ardido. Una vez más.
No dejaba de sorprenderme cada vez que lo hacían. Lo que le gustaba a la gente una polémica..., y eso que a mí no me importaba dársela, para qué engañarnos.
—No pensaba yo que los hijos de Alfred me darían más juego que su padre. Si lo hubiera sabido... —comenzó Oriol por fin.
David y yo nos miramos automáticamente, quizás porque no esperábamos una asunción tan categórica.
—Si lo hubiera sabido, nada de esto habría pasado —le aseguré. No iba a ser hoy el día que me achantara ante nadie—. Pero no a causa de usted.
Oriol lanzó una carcajada.
—No querría que acabáramos de malas formas, Helga.
—Pues es que no entiendo el motivo de esta reunión. Estamos expulsados, eso ya lo sabemos. No nos beneficiaremos de la promoción de SingTubers, y será como si nunca hubiéramos participado. De acuerdo. ¿Algo más? —le espeté. Estaba empezando a perder la paciencia.
—Ya te lo he dicho. No quería que acabáramos de malas formas. A fin de cuentas, te has estado sirviendo de mi concurso como plataforma para ganar fama. El hecho de que ahora estéis expulsados no os va a quitar todo lo que habéis conseguido. Y... quería conoceros en persona —añadió, manteniendo el mismo tono calmado. ¿Es que no había nada que alterase a este señor?
Sentí que David me apretaba la mano, y eso hizo que no llegara a abrir la boca. Él habló en mi lugar, con la templanza que a mí me faltaba.
—¿Y qué? ¿Sorprendido?
ESTÁS LEYENDO
Una voz compartida
FanfictionAmaia y Alfred han empezado a formar una familia, pero nadie decía que fuera a ser un camino fácil. Después de haber superado por completo el accidente, y ahora con Emma, Alejandro y Helga en sus vidas, los cinco se disponen a seguir adelante, a pe...
