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Sus ojos rojos inyectados en sangre a la vista de un suceso más que esperado, ansioso y desesperante; el Rey Christopher respiró hondo y desistió un momento de su deseo interno, siendo éste reemplazado por un deseo carnal.

Había estado tranquilo. Quizás demasiado tranquilo para el estado de ánimo en el que Diana ya estaba acostumbrada a verlo normalmente.

Chris no obtuvo los resultados esperados cuando el general Michael volvió de su misión. Ingenuamente una chispa de esperanza creció dentro de sí al hacer ese trato con el Rey Alejandro, deseando con todas sus fuerzas que le devolvieran a su hermana.

A Lauren.

¿Realmente Lauren era alguien importante para él? ¿Acaso su existencia era verdadera o sólo era un producto de su imaginación? Con mucho dolor, ya Christopher se sentía confundido; es decir, extrañaba a alguien que no recordaba del todo. Una mujer que sólo aparece en sus sueños más profundos y que todos los habitantes de su imperio afirmaban no existir.

Derrotado, el Rey del Imperio de la Lluvia se volvió hacia su esposa quien le dio una sonrisa amable, como siempre hacía cuando estaba con él.

Sus ojos grises recorrieron lentamente el cuerpo de su mujer en un acto desesperado por querer empujar sus problemas fuera de la realidad por tan sólo unos minutos. Atacó con rudeza sus labios, tomando de ella todo lo que podía con sus ásperas manos.

El sabor a alcohol fue inconfundible para Diana cuando su esposo invadió su boca.

—No... espera.- intentó detener su fuerza, pero mientras más intentaba alejarse, Chris hacía más presión sobre su cintura, haciéndolo doloroso.

Sus ojos brillaron cuando notaron el entusiasmo de su esposo ante la idea de entregarse al amor luego de haber estado distanciados desde que asumieron el mando del Imperio de la Lluvia. Sabía que el viejo Christopher volvería, pero ahora, sin poder huir de sus actos, se resignó a que ahora tenía que compartir su espacio con un monstruo.

Cerró los ojos y deseó con fuerza que acabará rápido; incluso obligándose a sí misma a disfrutarlo por el simple hecho de ser Chris; Sin embargo, el dolor en su cuerpo se hizo visible y casi imposible de ignorar.

Ambos se sentían derrotados. Ambos tenían esperanzas, las cuales poco a poco han sido destruidas con el tiempo. Matando cualquier ilusión de volver a ser felices.

***

Lauren nunca entendió de dónde sacaba tanta fuerza, pues aunque llevaban unas largas y frustrantes horas caminando, aún pudo ayudar a Camila a subir una empinada roca. Claro que, la morena estaba reacia de tomar su mano, pero era algo que ya lo intuía. La actitud y el desprecio de la hija del Rey Alejandro no era nada nuevo para ella; quizás anteriormente encontraba su carácter intimidante, luego extremadamente irritante, pero ahora a Lauren sólo le causaba gracia.

—¿Por cuántos días estaremos caminando?- se escuchó preguntar a Camila con la voz agitada. Era la que más preguntaba sobre su tiempo de llegada a la frontera del Imperio del Hielo.

La ojiverde también se estaba cansando, incluso llegó a pensar en que ya no corrían peligro; es decir, a la vista de todos, llevaban días desaparecidas. Andrew y Elena seguramente ni recordaban su existencia.

—Esta vez no les estoy mintiendo. Ya estamos cerca.

Dinah les informó que sólo faltaba cruzar el lago y estarían en tierras congeladas del Imperio del Hielo.

A pasos lentos retomaron la caminata a través del bosque. 

—¡No!

Lauren, quien iba por delante de las otras dos, volteó hacia atrás cuando escuchó el grito de su amiga.

Rápidamente corrió a auxiliar a la joven bruja que accidentalmente había caído en un pequeño pozo de barro. Un pozo algo profundo, pues su cuerpo quedó sumergido hasta la mitad, impidiendo a la joven bruja salir por su cuenta.

—Tranquila. Sólo hay que buscar algo para sacarte.- comentó la ojiverde y comenzó a buscar a sus alrededores algún palo de madera o cuerda.

Camila sólo rodó los ojos. El atascamiento de Dinah sólo las retrasaría más.

—¡Por los Dioses!- exclamó Dinah enojada.

Camila la miró divertida aunque su sonrisa se borró cuando notó el leve hundimiento de su cuerpo.

—Es... Es arena movediza.

La morena se alejó de inmediato del pozo, observando como Dinah se quitó la típica bolsa que cargaba consigo y la arrojó con fuerza hacia sus pies.

Lauren volvió con una rama de algún árbol con la intención de salvar a su amiga, aunque mientras más intentaba, la joven bruja se hundía más.

Camila y Lauren usaron todas sus fuerzas para sacarla, pero parecía imposible. La desesperación en el rostro de Dinah era indiscutible, aún más cuando el miedo se vio en sus ojos al oír el eco de un animal. Un chillido lejano, pero lo suficientemente alto para advertirles quien era. Dinah lo conocía.

—¡Deben irse!- ordenó. La arena ahora llegando a su cuello —¡Flex está aquí!

Lauren elevó su rostro con terror. Él no podía estar ahí, no después de lo mucho que se esforzaron para salir del castillo. La ojiverde se negaba al solo pensar en volver al castillo con la Reina Elena; ella seguramente volvería a encarcelar a Camila, o incluso hacerle algo peor.

—¡Pero no podemos dejarte aquí!

De ninguna manera iba a dejarla. Tenían que sacarla de ahí y huir juntas. Las tres. Tenían una misión que cumplir. Simplemente no estaba en sus planes dejar a Dinah.

—¡Escuchame, Lauren!- ordenó la bruja, esta vez elevando su cabeza, la cual ya estaba al borde de ser enterrada bajo la espesa arena —¡Tienes que seguir. Yo estaré bien, te lo prometo!- sonrió un poco.

Los ojos de Lauren se volvieron brillosos ante la venida de las lágrimas.

El sonido de un aleteo entre los árboles alertó a Camila quien soltó la rama para sacar a Dinah.

—Yo... No puedo.- susurró Lauren aferrándose más a la madera, tirando con fuerza, pero pronto la presión de sus manos fue disminuida, cayendo en el suelo hacia atrás.

Dinah había soltado el otro extremo.

Su cuerpo desapareciendo por completo bajo la arena.

Camila levantó a una desorientada ojiverde y ambas corrieron entre la floresta hasta que sus pulmones reclamaron oxígeno, borrando su rastro de Flex, dejando atrás el espesor de los árboles... Y a Dinah.


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Bueno, creo que ahora sí se viene lo chido jaja.

¡Hasta aquí concluye la primera parte de lo que se podría decir fue "El Comienzo"! Una nueva etapa está por comenzar :3 

¡Gracias por seguir leyendo!

El Espacio Entre Nosotras (Camren)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora