Lauren advirtió el como los ojos de la morena se oscurecían revolviendo todos sus sentidos a ese extraño déjà vu de siempre. Sus iris brillantes solo hicieron notar pura travesura y al mismo tiempo un poder de cacería que le dejaba como una presa fácil, es por eso que Lauren no fue lo suficientemente rápida para esquivar el peso de Camila sobre ella. Tan rápida como una flecha, la morena se abalanzó sobre ella, haciendo que ambas cayeran para atrás, sobre la arena.
—Tienes suerte de que la arena haya amortiguado la caída, mi vida- susurró Lauren con una media sonrisa.
—No vuelvas a llegar tarde, Jauregui.
La isla se había convertido en su punto de reunión. No habían establecido un hogar, ni siquiera habían hablado de qué caminos iban a tomar con respecto a sus sentimientos. Ninguna de las dos podía dejar de lado sus responsabilidades como gobernantes, pero a pesar de ello, las dos siempre lograban obtener un espacio disponible para verse.
—Lo lamento.
Fue evidente la sinceridad y el arrepentimiento en las palabras de Lauren. Camila lo notó en su mirada y se avergonzó un poco de ello pues Lauren a pesar de gobernar el Imperio de la Noche, aún ayudaba a Morgan en su mandato dentro del Imperio de la Lluvia, además, sabía que la ojiverde era un ser especial para todas las personas por la diversidad de poderes que recorrían su sangre. En su mayoria la admiraban. Debía admitir que de vez en cuando se ponía celosa debido a que recibía mucha atención de los demás. Todos tenían sus ojos puestos en Lauren. En su Lauren. Pues claro, aunque Morgan y su equipo no han podido confirmar el hecho de los poderes divinos de la pelinegra como "La Diosa de la Tierra" los habitantes ya la veían y respetaban como tal.
—¿Estas bien?
Camila se sobresaltó cuando sintió el tacto de la mano de la mayor en su espalda baja. Regresó a su realidad y es que justo en ese momento, Lauren estaba con ella. Solo con ella. Tenía su completa atención y Camila no iba a desaprovechar el poco tiempo que ambas tenían.
—Sí. Solo... estoy feliz.
Fue la excusa que usó para justificar el calor que salía de su cuerpo debido a los celos, sin embargo, la mayor de a poco conocía los gestos de la menor y podía diferenciar la intensidad del calor que podía llegar a expulsar debido a sus emociones. Era algo que Camila quizás nunca podría llegar a controlar.
Lauren no quiso preguntar pues tampoco quería presionar a la menor. Así que tranquilamente paseó su mano derecha en la espalda descubierta de la morena. Camila solo llevaba unos pantalones cortos llegados a los muslos y un top amarillo que dejaba al descubierto la piel tostada de su abdomen, espalda y hombros.
—También estoy feliz.
—¿De verme?- jugó Camila, acomodándose mejor sobre la pelinegra. Aún estaba sobre ella, con sus rostros demasiado cerca.
—Cuando te miro me siento atrapada en un laberinto del cual no quiero salir. Tu nombre para mi es sinónimo de felicidad... cuando estamos juntas, soy consciente de ello. Siempre estoy feliz si estas junto a mi.- dijo mientras la yema de sus dedos hacían trazos inocentes en su mejilla.
Camila se sonrojó mientras se perdía en la suavidad del inocente toque de las manos de Lauren.
Ambas se sumergieron en una burbuja de calor. La castaña tomó la iniciativa de besar aquellos labios rosados y regordetes que ya conocía a la perfección pues solo ella tenía el placer de probarlos y morderlos a su antojo. Camila guardó en su memoria cada rincón de la boca de Lauren y entendió que nunca iba a quedar satisfecha con ella pues siempre querría más.
En un movimiento sutil, la ojiverde soltó las cuerdas que se encargaban de sostener el top de la morena y, una vez sueltos, lo arrojó al mar.
—¡Oye! No tengo cómo cubrirme al volver.
Lauren rió.
—Si por mi fuera, nos quedamos aquí para siempre. Así podría verte cuando quisiera.
Camila también rió mientras se levantó del cuerpo de Lauren para acomodarse mejor; con ambas piernas a cada lado de su cintura.
—Ese era mi plan inicial, para que sepas.- dijo tras ver el top amarillo adentrarse más al océano.
—Me parece bien. Lo que más me gusta de esta isla son las vistas... y que buena vista tengo ahora.
Camila hizo el gesto de subir una ceja mientras veía hacia abajo, donde Lauren sonreía feliz con ambas manos tocando su espalda baja.
La joven morena solo le bastó un toque al vestido de la pelinegra para incinerarlo por completo, dejándola casi en las misma condiciones que ella.
—¿Pero qué... cómo aprendiste a hacer eso?
Camila se rió dulcemente mientras quitaba las manos de la ojiverde de su espalda para colocarlas por encima de su cabeza, ahí las sostuvo y apretó un poco fuerte para luego inclinarse hacia abajo y atacar de nuevo los labios de Lauren, pero esta vez no sólo se quedó en su boca, sino que esparció besos por toda su mandíbula y mejillas, dejando rastros de saliva a su paso.
Lauren llegó a pensar en que quizás Camila en su vida pasada fue un vampiro, porque a la chiquita le gustaba morder su cuello. Sus manos aprisionadas ya comenzaban a doler un poco, pero internamente le fascinaba esa faceta de la menor. Su lado dominante tenía a la pelinegra a sus pies las veces que quisiera.
Ambas estaban tan atrapadas en los cuerpos de la otra, que ninguna fue testigo de que en el cielo la Luna cambiaba de su color original a un tono rojizo. Un eclipse se estaba llevando a cabo en aquella noche estrellada donde Lauren y Camila demostraron que contra los sentimientos no se puede competir.
Bajo el eclipse y sobre la arena, ambas jóvenes no sólo se fundieron en el roce de sus cuerpos, también sus almas y destinos se entrelazaron de una manera imposible de desenredar. Aquella era una unión única y legítima, sin embargo, ninguna de las dos pensó en la consecuencia de sus actos pues a pesar de que el amor se deslizaba en una armonía de sonidos llevados por el viento, aquello podría convertirse en una nueva sentencia de muerte para la humanidad debido al desastre natural de su complicidad.
El sueño se apoderó de ellas cuando el eclipse terminó. Ahora solo se esperaba que el sol hiciera su aparición habitual para dar inicio a un nuevo día, o más bien, dar comienzo a una nueva historia donde Lauren Jauregui, en representación de la Luna, y Camila Cabello, en representación del Sol, no serían protagonistas esta vez.
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El Espacio Entre Nosotras (Camren)
Fanfiction"Soy la luz que invade el espacio de la Luna" (Universo alternativo) Aunque te sientas perdido en la oscuridad, siempre hay una luz rodeando tu alma para dejarte claro el camino por el cual vas caminando a pesar de que creas estar ciego de sensacion...
