Sólo se escuchaban el grillar de algunos insectos, ranas y cuervos, junto el latir del corazón de Lauren y la respiración agitada de Camila. La morena se encontraba apoyada contra una roca, sus manos presionando fuerte para sostenerse a sí misma en sus rodillas.
—Creo que... hemos perdido el rastro.
La voz de Camila se oía lejana para Lauren pues sólo podía oír la sangre de sus venas fluir y las últimas palabras de Dinah antes de ser sumergida por completo en la arena movediza. Aún no podía creer que la había dejado. La había abandonado después de todo lo que la joven bruja había hecho por ella desde que fue secuestrada por la Reina Elena. Era su amiga. Su única amiga.
—¡Maldición!- gritó, olvidándose de que todavía Flex podría estarlas buscando.
Sintió la ira acumularse en todo su cuerpo. Todo su peso se multiplicó el doble sin poder moverse de su sitio debido a la pesadez.
Camila la miró con cierto temor. Los puños de Lauren se cerraron con fuerza hasta tomar una coloración azul al igual que sus labios, sin embargo, cualquier otro rastro de su piel estaba rojiza. Desde su frente, mejillas y brazos hasta las piernas.
¿Esto era nuevo o acaso iba a convertirse en esa clase de tigre plateado?
La morena temió que la ojiverde cometiera una locura. Ahora más que nunca debían ser sigilosas si querían cumplir su misión con éxito. Así que se acercó a la pelinegra, sintiendo de inmediato una enorme y pesada aura de energía poderosa; como una especie de campo de fuerza que no la dejaba acercarse al cuerpo de Lauren, sin embargo, con valor y con todo el vigor que encontró dentro de su ser, tomó su brazo con la esperanza de hacerla entrar en razón, pero al rozar sus dedos se alejó confundida. A pesar de lo roja que estaba la piel de la ojiverde, Camila la sintió tan fría como un glaciar. Pero el temor de Camila se disparó cuando miró los ojos de Lauren, esperando encontrar algún rastro de ese esmeralda característico en ella, solo vio a éste siendo reemplazado por unos ojos negros, oscuros y tenebrosos.
Camila recordó las palabras de la joven bruja.
"¿Has oído hablar del lado oscuro de la Luna? Lamentablemente Lauren también tiene unos de esos. Está oculto dentro de su ser y no es consciente de ello."
Por primera vez Camila temió de la chica a su lado. Esa no era Lauren que conocía.
—¿Jauregui?
Lauren no parecía escucharla. Simplemente estaba acumulando energía y Camila temía que en cualquier momento la fuera a liberar de la peor manera. No le quedaba de otra que enfrentarla de nuevo, esta vez sin muchas esperanzas de ganar. Sintiéndose débil en un ambiente desconocido para ella, la morena se acercó y volvió a tocar a Lauren, esta vez por los hombros y, con algo de miedo y vergüenza, conectó sus miradas.
Fue difícil encontrar sus pupilas entre tanta oscuridad, pero ahí estaban. Camila lo vio. Lo sintió. Intentó transmitirle el poco calor que llegó a acumular. Necesitaba hacerle saber que había algo obstruyendo cualquiera que fuesen sus planes. Y ese algo era ella. Lauren tenía que saber que Camila estaba ahí.
—Lauren, mírame.- habló con voz firme aunque por dentro se moría de los nervios —Debes controlarte. Estoy aquí, mírame. No dejes que sepan donde estas. Respira y controla tu fuerza, por favor.
Hizo más presión sobre sus hombros, sintiendo el cuerpo de Lauren entrar en calor. Poco a poco la oscuridad abandonó sus ojos, volviendo al verde normal. Incluso más brillantes que nunca.
Lauren parpadeó aturdida sin ser consciente del tacto de Camila sobre ella. Sólo sabía que el pecho le picaba y le ardía de una manera descomunal.
—¡Por los cielos!- exclamó desesperada por la picazón. Camila quitó las manos rápidamente mordiéndose el labio.
Lauren volvió a la normalidad y todo fue gracias a ella. Camila odiaba admitirlo, pero Dinah tenía razón. Extrañamente, ella tenía un poder sobre la ojiverde... lo que eso significaba que Lauren tenía algún tipo de sentimiento por ella también.
Por los Dioses. Esto de verdad no puede estar sucediendo.
Agitó la cabeza dejándolo pasar. No era momento para pensar en sus sentimientos.
Lauren rompió la parte superior de su vestido dejando al descubierto su pecho. Camila abrió sus ojos sorprendida pues ahí estaba la marca de su beso del Sol. Toda la zona a su alrededor estaba roja gracias a las uñas de Lauren que seguían rascando con fervor.
—¡¿Qué demonios me hiciste?!- gritó.
Camila ardió en furia.
—¿Yo? Qué demonios hiciste tu, querrás decir ¡Casi haces que nos descubran!
—Tu... algo me hiciste, Camila ¡jamás me había picado esta jodida marca!
—No seas exagerada. Déjame ver.- pidió, sabiendo que su toque causaba un efecto en ella.
Lauren negó y como pudo ordenó su vestido, ignorando la comezón y a la castaña.
—Debemos irnos.- Lauren señaló un camino, atravesando una especie de cueva —Dinah... Había dicho que tenemos que cruzar un lago. Puedo sentir una corriente de agua cerca.
Camila asintió en silencio y juntas avanzaron. Cada una perdida en sus pensamientos.
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El Espacio Entre Nosotras (Camren)
Fanfiction"Soy la luz que invade el espacio de la Luna" (Universo alternativo) Aunque te sientas perdido en la oscuridad, siempre hay una luz rodeando tu alma para dejarte claro el camino por el cual vas caminando a pesar de que creas estar ciego de sensacion...
