Seis semanas habían transcurrido desde el avance de recuperación de Lauren Jauregui y los doctores aún no podían creer tal milagro.
Luego de algunas investigaciones y el consentimiento del Rey Arthur para someter a su hija a varias pruebas de experimentación con tal de salvarle la vida, Morgan Fedex descubrió varias cosas con respecto al cuerpo de Lauren. El cerebro de la joven efectivamente volvió a formarse con ayuda del aguaSD23 con ligeros cambios de fórmula. La temperatura del agua tenía que estar a un nivel bajo, casi como hielo y por extrañas razones aún no conocidas, se creía que la oscuridad afectaba de forma positiva el crecimiento de los huesos.
Extraño.
Es por eso, que en las semanas siguientes, Lauren permaneció a merced de los doctores y poco a poco veían con satisfacción como se recuperaba perfectamente en un tiempo irreal. No sabían qué estaba pasando exactamente, pero era algo bueno.
—Es hora.- informó un asistente al personal médico de la clínica.
Su más grande proyecto sería evaluado. Con cuidado, sacaron el cuerpo de la joven sin preocuparse de su exposición. Con una manta sacaron su piel y con otra cubrieron su desnudez.
Puesta en una camilla lista para los nuevos exámenes, la doctora a cargo de su caso se acercó con cuidado a observar su cuerpo que estaba en perfecto estado. Sus ojos estaban alineados, sus cejas habían crecido sólo un poco al igual que sus pestañas que anteriormente habían sido incineradas, y a pesar de la palidez de su piel, el tono de sus labios seguía siendo de un rosa fuerte.
—¿Quién eres, Lauren Jauregui. Y cómo es posible que hayas sobrevivido directamente a la pureza de un Dios?- susurró acariciando la piel de su mejilla. En su rostro no había rastros de quemaduras, solo una pequeña marca en su pecho a la altura de su corazón —El único defecto que te quedará será esto.- tocó con cuidado la piel rigurosa de la marca, y la doctora no supo si fue su tacto o algo más, pero se puso alerta cuando el cuerpo de Lauren empezó a sacudirse con violencia hasta despertarse de golpe.
Morgan ya había apretado el botón de emergencia de su bolsillo cuando los ojos asustados de Lauren escanearon el lugar buscando algún rostro conocido.
—Lauren Jauregui.- dijo la doctora —Eres el milagro más sorprendente que ha ocurrido en el mundo.
La joven no entendía quien era esa mujer y el porqué de sus palabras, pero estaba asustada y cuando quiso preguntar qué sucedía, un grupo de personas la rodearon con luces apuntando sus ojos y grandes agujas con intenciones de ser incrustadas en su piel.
—Tranquila, señorita. Todo estará bien.- dijo uno de los doctores.
—Mi... mi padre...- dijo ella con voz ronca.
—Lo verás después. Confía en ellos, Lauren.- interrumpió la doctora Fedex y aunque en los ojos de Lauren se podía leer el miedo, ella confío en ellos.
Mientras que la joven pelinegra se encontraba dentro de la clínica, Morgan aprovechó de darle personalmente la buena noticia al Rey Arthur quien se alegró de sobremanera y agradeció a los Dioses por escuchar sus súplicas.
—Señor, tengo un pedido para usted.
—Has sido responsable de traer a mi hija de vuelta. Cualquier deseo será cumplido para usted, doctora Fedex.
La mujer miró al suelo con la esperanza de no despertar la furia de su Rey.
—Su hija ha sido un misterio sorprendente para la ciencia, señor, y con todo respeto, quería pedirle su consentimiento para seguir haciendo pruebas en ella.
El Rey Arthur cambió a una postura seria.
—Doctora Fedex, he admirado su trabajo y capacidades. Usted es un gran pilar para nuestro Imperio. Debo darle las gracias.- empezó —Pero no creo que sea buena idea someter a Lauren a más pruebas; mi hija ya tuvo suficiente. Sin embargo, le dejaré a su cargo los chequeos mensuales por si surge algún inconveniente en su post-recuperación.
La mujer asintió en acuerdo pues no iba a discutir con el Rey para hacerlo cambiar de opinión, no obstante, esperaba que quizás algún día cambiase de idea. Gracias a Lauren ahora tenía muchas teorías y proyectos que inventar.
Por otro lado, el futuro Rey del Imperio de la lluvia, Christopher, sujetaba la mano de una dormida Lauren en su habitación. La joven había sido trasladada al castillo luego de que todo en su sistema estuviese en orden.
Diana se acercó por detrás y observó la pequeña muestra de afecto entre los hermanos. Ella se había enamorado de Chris por su buen corazón e ingenuidad. Era un buen hombre.
—¿Todo bien?- preguntó posando una mano en su hombro con dulzura. El hombre dejó un delicado beso en el dorso de la mano de su hermana y se giró hacia su mujer.
—Así es. La doctora dijo que despertará en unas horas completamente sana.
—Me alegra mucho oír eso, tu hermana ha sido muy fuerte.- sonrió, sin embargo, Chris hizo una mueca y observó a su hermana.
—Está viva de milagro... Si tan sólo no hubiese caído en las manos de esos mellizos... No hubiéramos pasado tanta angustia. Yo debí prevenir esto, mi padre me ha contado cosas horribles sobre esa familia... Y aún así, dejé a mi hermana a merced de ellos.
—Chris, no es tu culpa. Nadie pudo prevenir este accidente.
—¡No fue un accidente!- gritó enojado, pero se cayó de golpe para no despertar a Lauren —Voy hacer que paguen.
—Cielo, tu padre ha dicho...
—No me importa lo que ha dicho mi padre. Cuando sea Rey, me vengaré de esto.
Diana lo miraba con compasión. Podía sentir la furia salir de la boca del hombre que amaba y por más que le dijese que no era una buena idea, sabía que no serviría de nada.
Sólo esperaba que su prometido olvidara este incidente con el tiempo porque a veces, un acto impulsivo puede traer grandes consecuencias.
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El Espacio Entre Nosotras (Camren)
Fiksi Penggemar"Soy la luz que invade el espacio de la Luna" (Universo alternativo) Aunque te sientas perdido en la oscuridad, siempre hay una luz rodeando tu alma para dejarte claro el camino por el cual vas caminando a pesar de que creas estar ciego de sensacion...
