Tener una fogata en su paradero era algo contraproducente, pues la luz de las llamas podría atraer la atención de cualquiera que las estuviera buscando, sin hablar de que al estar en el Imperio de la Noche, la luz no era muy bien recibida y menos por las criaturas del bosque. Si llegaban a ver las llamas, vendrían a curiosear y probablemente las atacarían.
Dinah se encontraba de cuclillas frente a la pequeña fogata que creó después de buscar madera y hojas secas. Ella removió algunos palos con una vara más larga y grande mientras observaba el cuerpo de la morena justo al lado de las llamas. Sonrió al notar la leve coloración en sus mejillas. Camila estaba profundamente dormida, pero en una perfecta temperatura.
Ella se levantó dejando atrás a Camila y buscó a una distante ojiverde.
Lauren estaba de pie recostada en un árbol seco. La ausencia de sus hojas dejaban a la vista un pequeño claro por donde se filtraba la luz de la Luna.
Mirando al cielo y el brillar de las estrellas, Lauren cerró los ojos y suspiró contra el viento; lista para escuchar su destino. Ella se volteó hacia Dinah, la cual sintió acercarse hace unos minutos y agradeció internamente no haberla interrumpido en su sesión de pensamientos.
—¿Estas lista?
La ojiverde miró sobre el hombro de su amiga para confirmar que Camila aún seguía dormida y asintió.
—Creo que no hay mucho que decir ¿no es así? Porque ya lo sabes.- comentó Dinah. Lauren sólo dio una media sonrisa —Lauren Jauregui, hija de la infinita oscuridad, haz nacido para abrir las mentes de los habitantes de la tierra y protegerlos de la maldad. Muchas decisiones tienes que tomar, pero para eso debes explorar cada parte de ti. Contarás con la ayuda de tu punto débil en el camino de tu descubrimiento. Serás la razón de su consciencia y juntas, cambiarán el mundo que hoy en día conocemos.
La ojiverde frunció el ceño ante las palabras de Dinah.
—¿Eso es todo? ¿no hay humo verde ni serpientes?
La rubia se mordió el labio inferior nerviosa, evitando la penetrante mirada de aquellos ojos verdes.
—Hay algo en tu destino que no está, uh, verificado.
—¿Y qué es?
—No puedo decirte, pero tiene que ver con tus elecciones.
—¿Y supongo que tampoco puedes hablarme sobre eso, verdad?- la bruja negó —Bien, entonces... infinita oscuridad ¿eh?
—Eres producto de la "Concha Lunar" de la Diosa Luna. El plan de Elena era prácticamente lanzarte a la guerra y usarte de escudo. Y una vez que derrotases a todos... Ella se iba a deshacer de ti de la mejor manera, manipulándote.
—Es ridículo pensar que yo sola iba a derrotar a todo el Imperio del Sol. Es una locura.
—Nunca dudes de ti misma, Lauren. Te lo he dicho varias veces. Confía en el poder que llevas dentro.- Dinah se acercó hasta su amiga y con cuidado tocó las leves marcas de quemaduras de su rostro en una suave caricia —Pronto lo verás.
Lauren sonrió ante la confianza de Dinah en ella. Realmente lo apreciaba pues nunca se sintió tan poderosa como algunos otros que conocía; su padre, su hermano, Camila...
Dinah avisó que era hora de dormir debido a que al día siguiente les esperaba otra larga caminata. Lauren asintió, sin embargo decidió quedarse otros minutos en su lugar.
Observar la luna la trajo de vuelta al balcón de su habitación en el Imperio de la Noche, donde siempre encontraba paz interior, pero ahora sólo sentía inquietud.
¿De verdad soy tan fuerte? Le preguntó internamente a aquella bola blanca que iluminaba el cielo. La Luna no le dio una respuesta, pero de todas formas estuvo ahí, brillando más fuerte de lo que Lauren recordaba. Haciéndole saber que tal vez, era cierto.
Un dolor de estómago se instaló dentro de si, aún así no se podría decir que se estaba muriendo. Era sólo una pequeña molestia; pero de todas formas caminó de vuelta hacia la fogata y se abrió espacio para descansar un poco. Quizás así se le pasaba.
***
—Deberías dejar a ese pobre cerdo.
Noah se encontraba de brazos cruzados observando con algo de pena la dura tortura del animal. Aquel pobre cerdo estaba pagando la furia de Andrew como saco de boxeo en uno de los salones del castillo.
El pelirrojo ignoró la sugerencia de Noah y siguió dando fuertes golpes al grasoso cuerpo del animal, el cual chillaba con cada choque. Tenía la urgencia de liberar su impotencia contra algo o de no hacerlo, explotaría. Sólo tenía una maldita misión y era casarse con la idiota de Sofía Cabello ¿por qué de pronto se volvió tan complicado? Había pasado los últimos años enamorando a la mayor de los hermanos Cabello, soportando al viejo de Alejandro, fingiendo ser un buen candidato a la corona... siguiendo sus órdenes al pie de la letra y ahora ¿él solo quiere cancelar el compromiso así como así?
—¡Malditos mocosos!- drenó toda su furia en ese último golpe, causando así la muerte del cerdo —¡No puedo creer que me esté haciendo esto!
—Tiene un poco de sentido. No pueden celebrar un compromiso si no está toda la familia completa. Harry y Camila son muy importantes.
—Sin tan sólo supiera dónde demonios están, los traería de vuelta en un segundo.- Andrew se acercó un poco al castaño —Tienes que encontrar a esos mellizos. Necesito casarme con Sofía para cumplir mis metas.
Noah frunció el ceño viendo las venas marcarse en los musculosos brazos del pelirrojo. Se estaba enojando de nuevo; es decir, hacía falta otro cerdito.
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El Espacio Entre Nosotras (Camren)
Fanfiction"Soy la luz que invade el espacio de la Luna" (Universo alternativo) Aunque te sientas perdido en la oscuridad, siempre hay una luz rodeando tu alma para dejarte claro el camino por el cual vas caminando a pesar de que creas estar ciego de sensacion...
