Kadir, el tío de Hades en multimedia.
Artemisa.
No, no hablo de la diosa Artemisa, hablo de Artemisa mi madre se encontraba entre las sirvientas nuevas.
—¡Para ustedes es un honor servir a la familia real, más aún a nuestro señor! –exclamó Ibrahim.— el más mínimo error y sus vidas les serán arrebatadas.
Su mirada chocó con la mía e inmediatamente sus ojos inspeccionaron mi cuerpo rápidamente para volver a conectar con los míos. Pude ver la impotencia en su mirada, así como también tranquilidad, ¿tranquilidad, en serio? Ella no tenía idea de donde había venido a caer.
¿Cómo llegó hasta aquí? Si Hades la descubre es capaz de matarla, no es que me importe lo más mínimo, pero si eso sucede mi padre estará devastado. No soy fan de aquella mujer, pero soy consciente de que ella es el pegamento de la familia y el que ella estuviera aquí no hacía nada más que estar en riesgo.
Gracias Artemisa, como si no tuviera suficiente con mis problemas ahora te sumas.
Layla llegó y les asignó como trabajo ordeñar las vacas, bien, convencería a Ibrahim de que me llevara a ese lugar para averiguar en qué demonios está pensando la loca de Artemisa.
Desgraciadamente, después de eso no volví a ver a Ibrahim y Layla se las empañó para mantenerme ocupada todo el día.
¿Sabrá Hades que Artemisa es mi madre? Por Dios, Perséfone, claro que lo sabe. Me estuvo vigilando durante toda mi vida, es obvio sabe de toda mi familia. Aunque, pensándolo ahora, ¿y si todo esto es plan de Hades? ¿Y si Artemisa estay en este lugar por su causa? Tenía que hablar con ella urgentemente.
Llegó la noche y por órdenes de Layla tuve que regresar a mi cuarto. No obstante, esperaría a que todos se durmieran para ir en búsqueda de Artemisa.
Me quedé esperando en el balcón con la mirada perdida en aquellas lúgubres tumbas. Todo en este lugar estaba mal, esta gente estaba enferma... todo eso lo de la unión familiar... tenía que salir de aquí lo más rápido posible, solo que ahora no estoy sola, tengo una carga pesada en mi espalda.
—Gracias a Dios estás bien –sentí unos brazos abrazarme desde atrás. Me giré y me encontré con Artemisa mirándome con alegría.
—¿Cómo llegaste hasta aquí? –fui al grano.
—Tu padre, Eros... todos estábamos vuelto locos buscándote, creímos que estabas con Gabriel –frunció el ceño.— tu padre... Alessandro fue en tu búsqueda al día siguiente de que te fuiste y desde entonces no hemos sabido nada de él, luego lo siguió Eros y también está perdido –dijo con dolor en su voz.— y yo... yo no pude aguantarme más y los seguí, no podía quedarme de brazos cruzados mientras toda mi familia estaba desaparecida –hizo una pausa.— antes de llegar aquí estaba en nuestra casa en Hopefair y de un momento el ambiente se tornó oscuro... era algo demasiado siniestro y podía sentir la maldad, nunca antes había sentido una energía tan fuerte y poderosa, luego un humo negro con olor a azufre me cubrió y fue lo último que supe –se abrazó a sí misma.— cuando desperté estaba en un carruaje con desconocidos y estas marcas en mis brazos –extendió sus brazos.
Jadee. Aquellas runas eran las mismas que tenía yo en mi piel, esas marcas me prohibían usar mi magia, así que supongo que hicieron lo mismo con Artemisa.
Ellos sabían quien era ella.
Él lo sabía.
—Todo esto es culpa de Hades –siseé.— seguramente él tiene a mi padre y a Eros, ¡maldito hijo de puta! –gruñí.
—Debemos encontrarlos rápido, tu padre... él no está bien, lo puedo sentir –se tocó el pecho.— está sufriendo... y puede que estén haciendo lo mismo con Eros –tragué fuerte.
—No se que hacer –me dejé caer al suelo.— él, Hades es más poderoso que yo... estoy segura que él no es mi alma gemela, un alma gemela no haría todo lo que él me ha hecho –jadee.— me ha humillado, ha permitido que otros hagan conmigo lo que se les pegue la gana –apreté los puños.— quiero vengarme, pero no se como... me amenazó poniendo en peligro la vida de Gabriel, pero ahora con esta nueva situación... ya no se que pueda hacer.
—Encontraremos una solución –me abrazó.— siempre hay una salida.
Por instinto, quise quitar alejarme de su abrazo, pero honestamente me había sentido tan sola en este lugar que me encontré a mi misma sintiéndome reconfortada en su abrazo.
En los brazos de mi madre, a quien yo más despreciaba.
Sí, definitivamente el universo me estaba dando una lección.
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Granate
FantasyIntentaron ocultarla, pero él ya sabe dónde está su doncella. Y no se detendrá hasta tenerla en sus garras. Su unión será como una granada, destrozando a todo aquel que esté a su alrededor, destrozando sus corazones, destrozándose a ellos mismos. La...
