Gena y Brian se enfrentan a nuevas adversidades y desafíos, que los harán replantearse si su amor es tan indestructible como pensaban, su relación se ha fortalecido, pero la vida de ambos a cambiado y juntos, tendrán que demostrar si son lo suficien...
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Estar en el lugar y en momento equivocado, así es como me sentí al ver lo que vi, pero supongo que es lo que merezco, por meterme donde no me llaman y por ni siquiera aprender a llamar a la puerta de una casa que no es mía, ojala nunca hubiera tenido la estupenda idea de ir a compartir esta noticia con alguien que ya no está a mi alcance, pero creo a veces nos cuesta desprendernos de lo que queremos, de lo que creíamos tendríamos para siempre.
—Gen, ¿Qué demo…— fue lo único que escuche antes de salir corriendo despavorida. Me sentía tan estúpida y tan avergonzada, con una ligera ganas de llorar, pero me contuve, angustiarme por cosas que son obvias y que lógicamente pasan entre dos personas que están juntas era tonto, pero sinceramente nunca imagine ver eso cuando decidí ir a casa de Danny para contarle que había conseguido el empleo en una veterinaria, todo fue gracias a él, resulta que Danny conocía al dueño del lugar y le había hablado de mí, me sentí tan feliz cuando me llamaron y me ofrecieron ser ayudante del médico, que corrí a contárselo, quería compartir la noticia con él, además de agradecérselo, pero linda sorpresa me lleve al verlo en plena acción con Vicky.
La puerta de su casa estaba abierta y no había nadie en su interior, solo por eso subí hasta su habitación y me encontré con esa escena, debieron de tener mucha urgencia por eso no habían cerrado las puertas de la casa al entrar, pero en fin, no volvería a pisar esa casa sin ser invitada con anterioridad, solo esperaba poder borrar de mi mente lo que había visto, porque no era algo muy agradable para estar recordando.
— ¡Gen! ¡ Oye, Amiga!— escuche a mis espaldas, era Lily, quien salía de la tienda de antigüedades con una lámpara en su mano, me detuve a esperarla y al cruzar la calle, Lily me saludo diciendo— ¿A dónde vas con tanta prisa?
—A casa—Respondí cortante, aun estaba algo nerviosa.
— ¿Te encuentras bien?— Pregunto mi amiga al notarme extraña.
—Si, o mejor dicho, no, no estoy bien no estoy para nada bien, no sé por qué demonios siempre me pasan cosas tan insólitas, enserio que creo que debo ser la única—
—Pero ¿De qué hablas?—
—De toda la mierda que me ha pasado últimamente y que me sigue pasando—
—Espera, primero, respira profundo y cuéntame ¿Qué fue lo que paso?—
—Ok— dije tratando de tranquilizarme —acabo de ver a Danny y Vicky teniendo sexo.
—Ay, mierda— respondió Lily.
—Fue… fue muy incomodo y… vergonzoso el estaba… y ella—
— ¿Qué? ¿Cómo estaban? Cuéntame— pregunto curiosa y sonriente.
—No es gracioso Lily—
—No, claro, me imagino— se puso seria.
—El estaba sobre ella, estaba, ya sabes él, le estaba haciendo el amor— dije disgustada.