01:00 am. Luna llena.
Algo me hace despertar y desde la ventana alcanzo a ver la luna que se asoma discreta de entre las nubes, me quedo contempládola por algunos segundos en lo que mis ojos se acostumbran a la oscuridad antes de girarme y encontrarme con que estoy sola en la cama. De nuevo se ha ido, aunque la conexión con él me dice que está cerca.
A pesar de que ya han pasado 5 años aún no termino de acostumbrarme a su transformación cada luna llena, aunque eso de cierta manera me reconforta ya que no tengo que preocuparme todas las noches porque le pase de la nada como sucedía anteriormente, sin embargo creo que lo que menos me gusta de esto es cuando sale a hacer quién sabe qué cuando ya todos duermen. Cuando me doy cuenta a veces me quedo esperándolo hasta el amanecer. No entiendo cómo los ninjas pueden estar tan tranquilos, supongo que es porque saben que ya no representa ningún peligro para nadie.
Me levanto de la cama y salgo de la habitación encontrándome con el silencio y la inmensa oscuridad. Este lugar siempre me ha parecido demasiado oscuro incluso de día. Me dirijo a la habitación contigua y al entrar me encuentro con la escena más hermosa y tierna que jamás había visto.
Tobe, arrullando a nuestro bebé.
Sus brillantes ojos se posan sobre mí y decido acercarme. Nuestro hijo luce aún más pequeño dormido en su regazo.
«Estaba llorando» lo escucho decirme.
Le dedico una tierna sonrisa y acaricio su mejilla, él baja la orejas y cierra los ojos, lo escucho gruñir tan bajo que parece un ronroneo. Puedo sentir su preocupación y lo entiendo, tuve que mantener reposo la mayor parte del embarazo y el parto fue complicado, teme que el dios de la luna haya cumplido su palabra y que nuestro pequeño sea también un lobo.
—Aún es pronto para saberlo — le digo de manera tranquila — Recuerda lo que dijo la novia de Kenzo, solo se sabrá hasta que tenga tres años.
Suelta un suspiro y me mira de esa forma tan protectora de siempre, acaricio la cicatriz en medio de sus ojos para después abrazarlo.
—Está bien si es como tú. Lo seguiré amando tanto como te amo a ti.
Me aparto para darle un beso en la nariz y tomar delicadamente a nuestro bebé y recostarlo en su cuna. Me gusta mirarlo, tiene tanto parecido a mí solo que posee los ojos azules de Tobe.
Volvimos a nuestra habitación, Tobe se queda mirando la luna a través de la ventana, me acerco e inmediatamente frota suavemente su hocico contra mi mejilla.
«Te amo, pequeña. Soy afortunado de tenerte a mi lado»
Me mira a los ojos y abre sus fauces, por impulso cierro los ojos y abro la boca para recibir su lengua haciéndome estremecer, me gustan esos besos que solo él sabe dar en esa forma aunque, siendo sincera, prefiero el contacto de sus labios.
Sus ojos vuelven a perderse a en el blanco brillo lunar, sé lo que quiere, así que abro la ventana y él no pierde tiempo para salir, y lo miro alejarse hasta perderse en la densidad del bosque.
No puede evitarlo, debe satisfacer sus bajos instintos.
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Bajos instintos (Tobecca)
FanfictieTobe ha bebido una poción que prometía hacerlo más fuerte con el fin de derrotar a Garu, su más grande enemigo. Sin embargo, termina condenado a una terrible maldición, ahora deberá hallar la manera de evitar que ese mal lo consuma por completo, sin...
