Había logrado evitar encontrarse con sus amigos para no tener que dar explicaciones, procurando mantenerse ocupada ayudando en el restaurante, hasta había convencido a Dada a que realizará las entregas en su lugar. Pensó en Tobe también, no lo había visto desde esa noche que estuvo en su habitación, recordó que lo había abrazado.
«¿Por qué hice eso?» se preguntaba con un ligero sonrojo en sus mejillas «¿Lo habré molestado?»
Analizó aquello un instante, pero rápido llegó a su mente el momento de haberlo visto abrazando a Chief y luego recordó sus palabras "No soy del tipo afectivo", entonces de ser así ¿Por qué estaban abrazados? ¿Acaso ellos...?
-¡Pucca!
El oir su nombre en ese tono la hizo saltar del susto y giró la cabeza encontrándose con Ching que la miraba un poco molesta.
-¿Qué es lo que pasa contigo? Ni siquiera respondes mis llamadas.
La joven azabache se quedó muda, el momento que más temía había llegado, se estremeció y trató de excusarse.
-Yo... verás he estado... ayudando... tú sabes ... y...
-Empecé a preocuparme - la tomó de las manos - pero veo que estás bien - suspiró - Tengo algo que preguntarte.
Pucca trago saliva, nerviosa y luego guio a Ching a la parte de atrás del restaurante.
-Ya sé lo que quieres saber y antes de que digas o pienses otra cosa, te diré que no se trata de nada malo.
Ching alzó una ceja mientras veía a su amiga jugando nerviosa con su delantal y empezaba a hablar rápido soltando incoherencias.
-Después de lo de Garu no fui a casa, fui al bosque, me lastimé, estaba mal, empezó a llover, luego apreció un lobo enorme y después... - tomó aire - Lo que quiero decir es que... no sé... pero amanecí en la casa de Tobe y...
-Wow, espera - le interrumpió - La verdad no venía a preguntar sobre ese delincuente, pero ya que lo mencionas - la sujetó por los hombros - ¿Cómo está eso de que amaneciste en su casa?
Pucca volvió a quedarse muda mientras su rostro se tornaba rojo de vergüenza, quería huir, pero Ching ya la sujetaba, debía pensar en algo rápido, se llevó una mano a la cabeza y empezó a reír nerviosa.
-Ya ni sé lo que digo... he estado algo ocupada y no pienso bien.
«Soy una tonta, hablé de más» Miró a su amiga y volvió a reír nerviosa.
-Pucca, será mejor que me expliques y no vas a huir esta vez.
«¡Rayos!» empezó a morderse las uñas.
-Ya suéltalo - pidió en tono serio - ¿Qué te traes con Tobe?
«No tengo opción, debo decirle» respiró profundo para calmar sus nervios y empezó a explicar.
-Verás... te mentí cuando te dije que después de que Garu me rechazó fui a casa, la verdad es que me metí al bosque, estaba lloviendo y me lastimé el tobillo al tropezar. Debí quedarme dormida en algún momento y cuando desperté estaba en su casa.
Ching se cruzó de brazos y alzó la ceja de nuevo, parecía sorprendida, mientras su amiga seguía hablando y jugaba con su delantal.
-Mis heridas estaban curadas, mi ropa estaba limpia y hasta mandó a un ninja con el desayuno, después solo me mandó a casa y dos de los ninjas me acompañaron - suspiró - Ahora dice que se la debo.
-Vaya - empezó a decir sin salir de su sorpresa - No pensé que se prestará para ayudar a alguien y supongo que un simple "Gracias" no le basta.
-¿Qué se supone que haga? - se alzó de hombros - No dejará de fastidiarme con eso.
-Tobe es un tipo muy extraño y odioso, y si te quieres librar de él será mejor que pienses en algo.
Pucca se puso pensativa «¡Uff! menos mal no se me salió decirle que estuvo en mi habitación después de aquella pelea» resopló algo molesta y luego miró a su amiga.
-Bueno... como sabes, en unas semanas será la fiesta de aniversario del restaurante - se alzó de hombros - No sé, supongo que podría darle una invitación, si viene o no ya será su problema.
-¿Estás segura? Él es un tipo problemático, sobre todo si se topa con Garu.
-Lo sé, pero no sé me ocurre nada más.
-Bueno, dale la invitación, pero hazle saber que seguro Garu estará ahí y que se contenga de causar problemas.
-Sí, sí... Lo haré.
Volvieron a entrar al restaurante y se sentaron en una de las mesas para seguir charlando otro rato sobre otras cosas. Momentos después Ching se retiró para dejar que su amiga siguiera trabajando.
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Bajos instintos (Tobecca)
Hayran KurguTobe ha bebido una poción que prometía hacerlo más fuerte con el fin de derrotar a Garu, su más grande enemigo. Sin embargo, termina condenado a una terrible maldición, ahora deberá hallar la manera de evitar que ese mal lo consuma por completo, sin...
