Capítulo 21

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Al bajar, María Elena no aguantó las ganas de llorar.

―Cálmate, mi amor, debemos estar bien para cuando despierte, vamos paso a paso, como dijo Mario.

―Tienes razón ―María Elena se calmó un poco y fue a la cocina a servir el almuerzo. Una vez que lavaron y ordenaron, estaban listos para servirse un café cuando llamaron a la puerta. María Elena fue a abrir, era Vania.

―Hola, mi niña, ¿cómo estás?

―Preocupada por la Sofi, ¿cómo les fue?

―Tiene que hacer quimio cada quince días. ¿Quieres un café? ―ofreció María Elena―. Nosotros vamos a tomar con Adolfo.

―Bueno, tía, gracias.

Adolfo sirvió los cafés y se sentaron los tres en la cocina

―¿La Sofi está durmiendo?

―Sí, tiró muchas cosas al suelo y luego se durmió en el piso, cuando fuimos a verla, no quiso almorzar, quería seguir durmiendo, tiene leucemia, Vania...

―No... ―Vania lloró, no lo pudo evitar―. ¿Aún quedan células cancerosas en su sangre a pesar de la leucoféresis?

―Tiene muchas células leucémicas, aunque con la leucoféresis murieron bastantes, aún le quedan muchas, por eso hay que hacer quimio, está bastante avanzada la enfermedad.

―Pero...cómo... ella siempre fue sana... ¿Cuándo empiezan con la quimio?

―El miércoles es la primera, luego de la segunda quimio harán un recuento de células y un aspirado de médula ósea para ver cómo va el tratamiento.

―¿Y eso lo hacen en la clínica?

―Así es ―respondió Adolfo―, tiene que estar un día entero, dependiendo de los efectos secundarios.

―¿Y eso qué es? ¿Qué le puede pasar? ―Vania estaba realmente preocupada, era su amiga y no quería que pasara por todo eso.

―Puede presentar fiebre, dolor de cabeza, vómitos, problemas para respirar, dolor en las articulaciones, en fin, una serie de síntomas que son efecto de la quimio, los medicamentos que le darán son muy fuertes, y eso produce los síntomas que pueden durar dos o tres días ―explicó Adolfo.

Vania lloraba.

―Tía, yo llamé a la Sofi, pero me sale buzón de voz, por eso vine. ¿Puedo esperar a que despierte para verla un ratito?

―Claro que sí, hija, se pondrá contenta al verte.

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