Capítulo 93

7 2 0
                                        


―Sofía, te deseo lo mejor que la vida pueda darte. Que seas muy feliz, te quiero mucho, hija.

―Gracias, mamita. Te quiero mucho.

―Hija, hoy empiezas una nueva etapa en tu vida, vas a ser muy feliz, lo deseo de todo corazón. Te quiero mucho, hija.

―Gracias, papá, te quiero mucho.

―Princesita, que hoy sea el comienzo de una hermosa nueva etapa en tu vida, que seas muy feliz.

―Gracias, primo, si no hubiesen sido amigos tal vez nunca lo habría conocido.

―No, Sofía, ustedes estaban destinados para estar juntos.

―Sofía, te deseo toda la felicidad que mereces, hoy empieza una nueva etapa en tu vida, solo vívela un día a la vez. Sé muy feliz.

―Gracias, Sole, tú me has ayudado mucho y voy a vivir un día a la vez, junto a tu hermano soy muy feliz. Te quiero mucho.

―Y yo a ti, cuñada.

Se abrazaron.

―Sofía. ―La abrazó Cecilia―. Que seas muy feliz, que esta nueva etapa traiga muchas alegrías a tu vida. Te quiero, hija, siempre tendrán nuestro apoyo.

―Muchas gracias, yo también la quiero mucho.

―Amigo ―se acercó Esteban a Fer―, quien iba a decir que ibas a terminar siendo mi primo, que seas muy feliz, al fin conociste el amor como querías y ya quedó atrás el tiempo de soledad, ahora tienes familia propia, felicitaciones, te quiero, amigo.

―Gracias, amigo, también te quiero mucho, primo.

Se abrazaron también.

―Hermano, ¿te das cuenta de que todos los cambios son para mejor? No sabes los deseos que tenía de verte así de feliz. Te replanteaste la vida porque esto te esperaba, el universo lo tenía para ti. Que seas muy feliz, te quiero, hermano.

―Gracias, hermanita, siempre has sido muy especial para mí, te quiero mucho y muchas gracias por ser como eres y por ser mi hermana. ―Dicho esto le dio un gran abrazo a su hermana.

―Sofi ―dijo Vania―, ¿viste que tus sueños se han hecho realidad? Querías enamorarte y aquí estás, casada antes que todas nosotras, y con el hombre de los ojos verdes, que seas muy feliz, amiga, te quiero mucho.

―Gracias, amiga, tú has sido mi compañera en las buenas y en las malas y fuiste testigo del comienzo de este amor.

―Así es, jamás olvidaré ese momento.

―Fer, primero quiero darte las gracias por hacer tan feliz a mi amiga, que pensaba que no tenía derecho a amar y segundo, desearte toda la felicidad del mundo, que juntos construyan todo lo que sueñan ―dijo Vania.

Desde el almaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora