Las chicas fueron a la parrilla donde estaba Soledad con Esteban.
―¿Hay algo listo ya? ―preguntó Paula.
―Sí, amor, toma ―le dijo José Luis pasándole un trocito de carne a ella y a las chicas.
―Está quedando rico esto ―admitió Soledad.
―Son expertos en parrilla ―explicó Sofía.
―Eso es verdad ―aseveró Beatriz―, ¿cómo estás, Sole? ¿Te gustó venir?
―Sí, tenía ganas de ver a la Sofi y fue una sorpresa conocerlos a ustedes, me encantó. Son todos muy simpáticos y unidos.
―Eso es verdad ―aseguró Paula.
―Es bueno tener un grupo así, sé que han acompañado a la Sofi en todas sus quimios ―contó Soledad.
―Así es, no la dejaremos sola nunca ―prometió Beatriz.
―Eso es bueno para ella, saber que hay gente que está preocupada de ella cuando se siente mal, es reconfortante.
―Para mí, sí ―expresó Sofía―, cuando estoy mal, saber que están mis amigos y mi familia pensando en mí, me da fuerzas para seguir, ustedes son los que me dan fuerza, porque les juro que, en esos momentos, dejaría de luchar.
―No, no digas eso, Sofi, nunca debes dejar de luchar, no puedes bajar los brazos ―aconsejó Soledad.
―Ustedes me dan las fuerzas para seguir.
―Y así será siempre, amiga ―aseguró Vania―, siempre estaremos contigo.
―Si no venimos a verte esos dos días es porque sabemos que para ti es incómodo, pero si no, estaríamos todas alrededor de tu cama ―aseveró Paula.
―Lo sé, amigas, sé que llaman a mi mamá todos los días y varias veces, también la llaman los chicos, y la tía Lucía y el tío Diego siempre vienen, para qué decir de mi familia, están todos pendientes y si no están aquí es porque yo no quiero que la Claudia se entere aún, todos ustedes me dan fuerzas para seguir.
―Bueno y ahora sigamos disfrutando ―invitó Vania―, eso es lo que queremos hacer, ¿no? Ver que la Sofi se siente mejor también es un motivo para celebrar.
―Así es.
En ese momento estuvo lista la carne y se sentaron todos en la mesa de la terraza a disfrutar el rico asado que habían preparado los hombres. Disfrutaron conversando, riéndose de cosas que contaban y compartiendo en familia, porque eso es lo que eran, una gran familia.
Mas tarde, cuando llegó el momento en que quedaron solos, Soledad le preguntó a Sofía:
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Desde el alma
RomanceSofía es una chica de veinte años universitaria, que se dedica solo a estudiar hasta que un día le descubren una terrible enfermedad y entonces se da cuenta de que su vida ha transcurrido entre estudios y libros y no ha vivido la vida de verdad. Pas...
