Capítulo 99

5 2 0
                                        



Llegó el día de los exámenes y Sofía fue con Fer temprano a la clínica. El doctor los recibió y les dijo:

―Sofía, vas a pasar a tomar la muestra de sangre y regresas conmigo.

―Está bien, doctor.

Salió con Fer a la salita de espera, cuando la llamó Catalina, la enfermera. Mientras Sofía estaba en la Sala de Toma de Muestras, llegó Cecilia.

―Hola, hijo, ¿cómo están?

―Hola, mamá, estamos bien. La Sofi está adentro, después debemos ir con el doctor. Tengo miedo, mamá.

―Tranquilo, hijo, Sofía se ha sentido bien. Esperemos a ver qué dicen los exámenes, ojalá salga todo bien, lo deseo de todo corazón.

―¿Y si no, mamá?

―Quizá le suban la dosis del medicamento.

―Pero eso provocará más efectos secundarios, que es justamente lo que Sofía no quiere y yo no puedo obligarla, no lo voy a hacer, mamá.

―No, no puedes, esa decisión debe tomarla ella.

―Pero es duro, si ella no quiere seguir con el tratamiento puede morir y yo no quiero perderla.

―Lo sé, hijo, pero tampoco puedes obligarla a vivir una vida que ella no quiere, una vida en la que pasaría con vómitos, náuseas, caída del cabello, de hecho, con las quimios no se le cayó el cabello, pero nadie asegura que no ocurra, puede tener sangrado de nariz en cualquier momento. Ella no quiere vivir así y esa es una decisión que toma el paciente. Sé que es doloroso, hijo, pero tú la elegiste a ella y ahora debes acompañarla hasta el final.

―Nunca la voy a dejar, lo que no quiero es que ella me deje a mí.

―Esperemos el resultado de los exámenes, no nos adelantemos.

―Pero ¿los moretones y los sangrados que ha tenido?

―El recuento de plaquetas debe estar bajo, se puede hacer una transfusión.

Fer guardó silencio. No sabía qué hacer. Si Sofía se iba, su vida se iría con ella. Cecilia abrazó a su hijo, le dolía en el alma el sufrimiento de Fer y daría su vida por verlo bien.

Sofía salió en ese momento y saludó a su suegra.

―Hola, ¿qué pasa? ―preguntó.

―Nada, preciosa ―contesto Fer―, esperábamos a que salieras.

―¿Cómo fue todo? ―preguntó Cecilia.

―Bien, ahora debemos ir con el doctor.

Desde el almaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora