La semana transcurrió con normalidad, pero el peso de la decisión sobre la conferencia seguía rondando la mente de Claire. Aunque la invitación de Kathryn parecía profesional, no podía ignorar la tensión emocional que la rodeaba.
El viernes por la tarde, Claire buscó un rincón tranquilo en el campus para reflexionar antes de dar su respuesta. Se sentó bajo uno de los grandes árboles del jardín, alejándose del bullicio, y sacó un cuaderno, aunque solo se quedó mirando las hojas moverse con el viento.
—¿Planeas resolver el mundo mirando las hojas? —bromeó una voz familiar detrás de ella.
Claire giró y vio a Lena acercándose, su energía relajada de siempre. Sonrió y le hizo espacio en el banco.
—Quizás solo mi mundo. —respondió Claire.
—¿Es sobre la conferencia? —preguntó Lena, acomodándose.
Claire asintió. —Sí, he estado dándole vueltas toda la semana. Es una oportunidad increíble, pero siento que hay algo más detrás de la invitación.
Lena frunció ligeramente el ceño, pensativa. —¿Crees que la profesora Mills tiene otras intenciones?
Claire suspiró. —No lo sé. Es difícil de explicar. Ella es... complicada.
Lena la miró con seriedad. —Mira, tú y yo sabemos que no soy su mayor fan. —soltó una risa, dejando en evidencia la obviedad de la situación entre ellas. —Pero sé que puedes manejarlo. Así que si crees que vale la pena, deberías ir.
Claire la miró sorprendida por su sinceridad. —Gracias. En serio.
Lena sonrió, encogiéndose de hombros. —Solo quiero que estés bien. No importa si estás aquí o allá.
El corazón de Claire dio un pequeño brinco, pero no dijo nada. Después de un rato, Lena se levantó. —Tengo clase en diez minutos, pero quería asegurarme de que estuvieras bien. Nos vemos luego.
Claire asintió, observándola alejarse, mientras algo importante sobre Lena seguía rondando en su mente.
Determinada a no dejar que sus emociones nublaran su juicio, Claire se dirigió a la oficina de Kathryn para dar su respuesta. Al llegar, la puerta estaba entreabierta, y al golpear suavemente, entró.
Kathryn levantó la vista, su rostro relajado, pero siempre con ese aire de control. —Rousseau, justo a tiempo. ¿Has tomado una decisión?
Claire se sentó, respirando hondo. —Sí. Me gustaría ir a la conferencia.
Kathryn sonrió levemente, satisfecha. —Me alegra. Será una experiencia enriquecedora.
Claire asintió, pero la intensidad de la mirada de Kathryn hizo que apartara la vista. —Gracias por la oportunidad. Haré todo lo posible por estar a la altura.
Kathryn inclinó ligeramente la cabeza. —No tengo dudas de que lo estarás. Si necesitas ayuda para preparar algo, avísame.
Claire se levantó para irse, pero justo antes de salir, Kathryn la detuvo. —Claire.
Se giró para mirarla.
—Me alegra que confíes en mí para esto. —dijo Kathryn, con un tono más suave de lo habitual—.
Claire asintió, sin saber qué decir, y salió de la oficina. Mientras caminaba por el pasillo, se sintió atrapada entre dos mundos: el apoyo cálido y desinteresado de Lena, y la compleja intensidad de Kathryn. Sabía que tendría que tomar una decisión, pero por ahora, solo quería centrarse en la conferencia y en lo que eso significaba para su futuro.
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GUILTY AS SIN?
RomanceClaire Rousseau, una joven de 21 años, inicia su vida universitaria en Georgia, estudiando Escritura y Literatura, mientras lidia con su amor por los libros, la música y la actuación. Atraída por mujeres mayores desde pequeña, se siente cautivada po...
