Capítulo 65

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El reloj marcaba las tres de la madrugada, y la lluvia seguía cayendo con fuerza sobre el techo de la casa. Dentro, el ambiente se había calmado, aunque todavía había una tensión silenciosa que llenaba el aire. Kathryn estaba en el sofá, acurrucada contra el brazo de Claire, su cuerpo todavía temblando de vez en cuando, como si los eventos de la noche no quisieran dejarla descansar.

Claire, con su brazo alrededor de los hombros de Kathryn, trazaba pequeños círculos en su brazo con la punta de los dedos, un gesto que hacía casi sin darse cuenta. Su otra mano descansaba sobre su muslo, mientras miraba a Lena, sentada en el sillón frente a ellas.

Lena, aunque le costaba ignorar la cercanía de Claire y Kathryn, se mantenía serena. Sabía que este no era el momento para pensar en sí misma ni en lo que sentía. Kathryn necesitaba apoyo, y Claire estaba haciendo lo que debía. Así que, sin decir nada al respecto, simplemente sonrió y dejó escapar un suspiro cansado.

—Esto parece una de esas noches eternas de películas malas, ¿no crees? —dijo Claire, rompiendo el silencio, con un tono ligero que intentaba aliviar el ambiente.

Lena dejó escapar una pequeña risa. —Definitivamente. Solo falta el cliché de alguien diciendo: "Esto no puede empeorar" y que se vaya la luz.

Kathryn no dijo nada, pero una ligera curva en sus labios mostró que había escuchado. Su rostro seguía escondido contra el hombro de Claire, pero el suave vaivén de sus dedos en su brazo parecía mantenerla anclada.

—¿Y qué hacemos si eso pasa? —preguntó Claire, fingiendo un tono conspirador mientras miraba a Lena. —¿Quién sería la heroína que enfrentaría el peligro, tú o yo?

Lena alzó las cejas, jugando con la idea. —Depende del tipo de peligro. Si es algo sobrenatural, diría que tú. Si es algo como... ratones, definitivamente no cuentes conmigo.

Claire soltó una pequeña carcajada, y hasta Kathryn dejó escapar una respiración que parecía casi un intento de risa. Era sutil, pero suficiente para que Claire le diera un pequeño apretón en el hombro.

—¿Lo ves, Kats? No todo es tan malo. Hasta podemos encontrar algo de humor en el caos.

Kathryn murmuró algo inaudible contra el hombro de Claire, y esta inclinó la cabeza para tratar de escuchar mejor.

—¿Qué dijiste?

Kathryn levantó un poco la cabeza, su rostro todavía cansado pero con una mirada más tranquila. —Dije que... es raro. Esto. Que todavía me hables como si... como si no hubiera arruinado todo.

Claire la miró por un momento, sus ojos suaves pero serios. —No estamos hablando de eso ahora. Ya habrá tiempo para resolver todo lo demás. Esta noche se trata de asegurarnos de que estés bien.

Kathryn asintió, volviendo a recostar la cabeza en su hombro, dejando que el silencio volviera a llenar el espacio por unos minutos.

—Bueno. —interrumpió Lena, levantándose del sillón y estirándose un poco. —Creo que voy a hacer café. Esto va para largo, ¿no?

Claire asintió con una pequeña sonrisa. —Definitivamente.

Mientras Lena desaparecía en la cocina, Kathryn susurró: —Es buena.

Claire miró hacia la cocina, donde Lena ya estaba buscando las cosas para preparar café, y luego miró a Kathryn.

—Sí, lo es. —respondió suavemente.

Kathryn cerró los ojos, dejando escapar un suspiro. Por primera vez en mucho tiempo, sintió que estaba en un lugar seguro.

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