Al día siguiente del incómodo encuentro en la biblioteca, Claire intentó retomar su rutina, pero la sensación de que algo estaba mal persistía. Kathryn se volvía cada vez más distante, evitando cualquier interacción más allá de lo estrictamente necesario. Cuando sus caminos se cruzaban, la profesora siempre mantenía la mirada baja o clavada en su teléfono, ignorando a Claire por completo. La única conversación entre ellas se redujo a participaciones en clase.
Confusa y frustrada, Claire no podía evitar preguntarse qué había cambiado. El episodio en la biblioteca no le parecía tan grave, pero la reacción de Kathryn la desconcertaba. ¿Por qué se alejaba ahora?
El misterio del libro seguía rondando su mente. Aunque las clases habían vuelto a la normalidad, Claire sentía que algo más estaba sucediendo, algo que debía descubrir. Por eso, una tarde después de clases, decidió ir a la biblioteca. No buscaba libros para sus estudios; quería saber más sobre ese cuaderno extraño que había encontrado.
Se dirigió a la sección de libros antiguos, donde encontró, entre otros textos, un cuaderno encuadernado en cuero. El mismo que tenía Delacroix en sus manos el día que lo encontró en los pasillos. Al abrirlo, su corazón dio un vuelco: las mismas frases crípticas del otro libro. El que había visto en la biblioteca. A medida que pasaba las páginas, las conexiones se volvían más claras. Era evidente que esto no fue pura casualidad.
"Hay consecuencias para quienes no respetan los límites. La curiosidad siempre tiene un precio."
"Algunas puertas, una vez abiertas, ya no pueden volver a cerrarse."
"Lo que estás buscando no te pertenece. Te aseguro que no te gustará lo que encuentres."
Claire cerró el cuaderno con rapidez, sintiendo el peso de esas palabras. La cantidad de frases terroríficas que había en ese libro. El misterio estaba mucho más cerca de lo que pensaba, y la conexión con el profesor Delacroix no dejaba de inquietarla. ¿Por qué él tenía el libro? ¿Lo había sacado de la oficina de Kathryn?
Justo entonces, la puerta de la biblioteca se abrió, y Claire escuchó pasos acercándose. Rápidamente guardó el cuaderno y trató de salir, pero fue demasiado tarde.
Kathryn apareció en la esquina de la sala, su mirada fija en ella. Las dos se quedaron un momento en silencio, como si estuvieran esperando que la otra hablara.
—¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó Kathryn, su voz helada, carente de amabilidad.
Claire, nerviosa, intentó mantenerse calmada. —Solo... buscando algo para mis clases. No pensé que usted viniera por esta sección.
Kathryn la observó con una mirada penetrante, como si no le creyera. Su rostro se endureció y, sin moverse, dio un paso atrás.
—Creo que te convendría salir de aquí ahora. —dijo, su tono firme y definitivo.
Claire no comprendió bien la razón de esa reacción, pero no insistió. Se dio la vuelta y salió rápidamente, el corazón latiendo con fuerza. Algo no estaba bien, y Kathryn parecía decidida a evitar que descubriera la verdad.
Al salir de la biblioteca, Claire se sintió aún más confundida. Sabía que algo se ocultaba, y con cada día que pasaba, el misterio del libro se volvía más oscuro y peligroso.
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GUILTY AS SIN?
RomanceClaire Rousseau, una joven de 21 años, inicia su vida universitaria en Georgia, estudiando Escritura y Literatura, mientras lidia con su amor por los libros, la música y la actuación. Atraída por mujeres mayores desde pequeña, se siente cautivada po...
