Claire suspiró mientras miraba hacia donde se había ido Lena. Permaneció bajo el árbol unos segundos, tratando de calmar el torbellino de emociones que la invadían. Su mente repetía las palabras de Lena una y otra vez. La culpa, el dolor y la sensación de pérdida.
Cuando finalmente se sintió capaz de moverse, caminó en silencio hacia la salida del campus. No quería volver a la universidad ni quedarse más tiempo del necesario. Lo único que necesitaba en ese momento era llegar a casa y estar sola.
El trayecto hasta su casa fue lento. Al entrar, cerró la puerta detrás de ella, dejando escapar un suspiro pesado. Miró el lugar vacío y silencioso; Kathryn no estaba allí. Probablemente seguía en la universidad.
Claire dejó sus cosas en el suelo y se tiró en el sofá sin molestarse en encender las luces. Cerró los ojos, buscando algo de alivio en la oscuridad y el silencio.
Sin darse cuenta, su agotamiento emocional la venció, y terminó quedándose dormida en el sofá, abrazando uno de los cojines como si pudiera darle algún tipo de consuelo.
Un rato más tarde, una caricia ligera y una voz suave la sacaron de su sueño. Parpadeó lentamente, dándose cuenta de que alguien estaba arrodillado junto a ella, acariciando su espalda. Al girar la cabeza, vio el rostro de Kathryn iluminado por la tenue luz del atardecer que entraba por las ventanas.
—Hey... —dijo Kathryn en un tono bajo, su mirada preocupada. —Te vi tan tranquila que no quería despertarte, pero pensé que deberías comer algo.
Claire se sentó lentamente, pasándose una mano por el cabello desordenado. —Gracias... No me di cuenta de que me quedé dormida.
Kathryn se acomodó sobre sus talones, aún observándola. Su expresión mostraba una mezcla de curiosidad y preocupación. —¿Cómo te fue con Lena? ¿Lograste hablar con ella? —preguntó con cautela, temiendo la respuesta.
Claire suspiró y se recostó contra el respaldo del sofá, mirando al techo. "Sí... hablamos. Mucho... diría yo.
Kathryn asintió lentamente, bajando la mirada hacia sus manos entrelazadas. —¿Y... que dijiste, exactamente?
—Que no se merece estar metida entre mi caos sentimental. Simplemente le dije que no quería atarla más a mi. —admitió Claire, con un tono que reflejaba su cansancio emocional. —Lena merece algo mejor, alguien que pueda darle toda la atención y el amor que necesita. Y yo... yo no estoy en ese lugar ahora mismo. —suspiró. — Dijo que si en algún momento lograba estabilizar mi vida. Ella estaría esperando por mí.
Kathryn permaneció en silencio, sus labios apretados mientras procesaba las palabras de Claire. Finalmente, levantó la mirada, sus ojos reflejando algo que Claire no pudo identificar del todo. —Lo siento... No quería... complicar más tu vida.
— Ya lo hiciste, Kathryn. —respondió Claire con una pequeña sonrisa, intentando aliviar la tensión. —Pero no es solo tu culpa. Es mía también. Soy responsable de mi vida y de mis propias acciones y decisiones.
Kathryn suspiró y se sentó en el suelo junto al sofá, apoyando su cabeza en el borde. —Si pudiera retroceder el tiempo... haría las cosas de otra manera. Haría todo diferente contigo.
Claire la miró de reojo, notando el cansancio y la culpa en su rostro. Sin decir nada más, estiró una mano y acarició suavemente la mano de Kathryn, en un gesto casi inconsciente. Ninguna de las dos dijo nada más.
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GUILTY AS SIN?
RomansaClaire Rousseau, una joven de 21 años, inicia su vida universitaria en Georgia, estudiando Escritura y Literatura, mientras lidia con su amor por los libros, la música y la actuación. Atraída por mujeres mayores desde pequeña, se siente cautivada po...
