Capítulo 15

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Claire sostuvo la nota entre los dedos, un escalofrío recorriéndole la espalda. Lena la observaba con el ceño fruncido, cruzándose de brazos, claramente preocupada.

—¿Crees que esto es para ti? —preguntó Lena, bajando la voz como si temiera ser escuchada.

Claire negó lentamente. —No lo sé, pero... es raro. ¿Quién dejaría algo así en un libro?

—Tal vez alguien que quería advertirte. —Lena murmuró, su expresión endureciéndose—. Esto no me gusta, Claire.

Antes de que Claire pudiera responder, las luces de la biblioteca parpadearon, seguidas de un ruido sordo, como si algo hubiera caído de una estantería.

—Esto empieza a sonar como una película de terror. —dijo Lena, forzando una sonrisa, pero su tensión era palpable.

Claire asintió y guardó la nota. —Tal vez deberíamos irnos. No quiero saber quién está haciendo ruido aquí a estas horas.

Ambas salieron rápidamente. Al cruzar la puerta de la biblioteca, Claire no pudo evitar mirar hacia atrás, como si esperara ver a alguien en las sombras, pero no había nadie.

—¿Vas a contarle a alguien? —preguntó Lena mientras caminaban al estacionamiento.

Claire pensó en Kathryn, pero la idea de mostrarle la nota le dejó una sensación extraña. —No estoy segura. Tal vez no sea nada. Quizás alguien la dejó sin querer.

Lena levantó una ceja. —Eso suena demasiado optimista.

Claire sonrió levemente. —Lo sé. Solo necesito tiempo para pensarlo.

Esa noche, Claire no pudo dormir. La nota seguía rondando en su mente, y aunque intentó ignorarla, sentía que algo no estaba bien.

***

A la mañana siguiente, decidió enfrentarlo. Se dirigió al edificio de Artes, buscando a Kathryn en su oficina. Al llegar, la puerta estaba cerrada, pero encontró a un hombre frente a ella: el Profesor Delacroix.

—Profesor Delacroix. —dijo Claire, sorprendida.

El profesor de historia del arte la miró con curiosidad. —Claire Rousseau. Qué casualidad verte tan temprano.

Claire notó que llevaba un libro, similar al que había encontrado la noche anterior. —¿Está buscando a la profesora Mills?

Delacroix asintió. —Sí, pero parece que no está.

Claire observó el libro en sus manos, notando cómo lo sujetaba con cautela. —Espero que la encuentre.

Delacroix le sonrió brevemente. —Que tenga un buen día, Señorita Rousseau.

Mientras se alejaba, Claire no pudo sacudirse la sensación de que el libro en sus manos estaba conectado con la nota.

***

Durante la clase, Claire notó que Kathryn estaba más distraída de lo habitual, como si estuviera preocupada por algo. Al final de la sesión, la profesora se acercó a Claire, su expresión más seria de lo normal.

—Rousseau, ¿te encuentras bien? —preguntó Kathryn, su tono suave pero cargado de preocupación.

Claire se quedó un momento en silencio, sorprendida por la pregunta. —Sí, profesora, todo bien. ¿Por qué lo pregunta?

Kathryn frunció el ceño, mirando a Claire con atención. —El profesor Delacroix me comentó que te vio esta mañana, cerca de mi oficina. ¿Todo está bien? ¿Necesitabas algo? ¿No pasó nada extraño?

Claire sintió que el aire se tensaba. La preocupación en los ojos de Kathryn la hizo vacilar. ¿Por qué tanto interés?

—No, nada importante. —respondió Claire con cautela, intentando disimular su incomodidad.

Kathryn observó a Claire por un momento, su mirada intensa, como si tratara de leer más allá de sus palabras. —Si necesitas algo, o si algo te preocupa. Puedes decírmelo. Estoy aquí para ayudarte. ¿Entiendes?

Claire asintió, sintiendo el peso de sus palabras. Había algo en la expresión de Kathryn, algo que no se alineaba con su usual distancia profesional.

—Lo entiendo... todo está bien, no tiene de qué preocuparse, profesora. —dijo, obligándose a sonreír mientras se levantaba para irse.

Pero cuando salió del aula, Claire no pudo evitar sentirse más inquieta que antes. La manera en que Kathryn la había observado, la preocupación en su voz... todo le daba la sensación de que estaba en el centro de algo mucho más grande de lo que había imaginado.

GUILTY AS SIN?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora