El ambiente en la oficina estaba cargado de una tensión que Claire no parecía notar, ocupada en sus propios pensamientos. Daba vueltas, revisaba papeles que no le pertenecían y hacía pequeños comentarios que Kathryn apenas escuchaba, tratando de concentrarse en su trabajo. Pero cuando Claire pasó detrás de la silla de Kathryn y, sin querer, la golpeó con un movimiento brusco, algo dentro de Kathryn simplemente se rompió.
Con un giro rápido, Kathryn se levantó de la silla, tomó a Claire por los brazos y, sin darle tiempo a reaccionar, la besó. Fue un beso lleno de intensidad y desesperación, un impulso que no pudo detener. Claire, sorprendida, chocó contra la pared, sus manos instintivamente subieron a la cintura de Kathryn para sostenerse, y por un momento, todo lo demás desapareció. Las palabras no eran necesarias, solo ese contacto que ambas habían estado evitando pero deseando desde hacía mucho tiempo.
El mundo se desmoronó de golpe cuando la puerta de la oficina se abrió con un leve chirrido. Lena entró buscando a Claire, con una sonrisa tranquila en el rostro que pronto se desvaneció al ver la escena frente a ella. Kathryn y Claire se separaron al instante, mirando hacia Lena con expresiones de culpa y sorpresa.
Lena parpadeó varias veces, procesando lo que acababa de ver. Sin decir una palabra más, forzó una pequeña sonrisa tensa.
—Perdón, no quería interrumpir... —Antes de girar sobre sus talones y salir rápidamente de la oficina, cerrando la puerta detrás de ella.
Kathryn se quedó inmóvil, respirando con dificultad, mientras Claire seguía mirando hacia la puerta como si no pudiera creer lo que acababa de pasar. Un silencio denso se instaló entre ellas.
—Ve tras ella. —dijo Kathryn, con la voz rota y llena de arrepentimiento. Sus ojos estaban llenos de emociones encontradas: culpa, tristeza y algo más que no podía controlar.
Claire la miró, todavía con la respiración agitada, y asintió después de unos segundos. Tomó sus cosas apresuradamente y salió corriendo por el pasillo, buscando a Lena.
Kathryn se dejó caer en su silla, con la cabeza entre las manos. Se maldijo por dentro una y otra vez, incapaz de perdonarse lo que acababa de hacer. Había arruinado todo. Claire y Lena habían sido amables, comprensivas, le habían dado un lugar en sus vidas después de todo el daño que ella había causado. Y ahora, con un solo momento de debilidad, lo había destruido todo.
Mientras los pasos de Claire se desvanecían en el pasillo, Kathryn cerró los ojos y exhaló lentamente, sintiendo que el peso de su error era casi insoportable.
***
Claire corrió por los pasillos con el corazón latiéndole en la garganta. Buscaba a Lena con desesperación, odiándose a sí misma por lo que acababa de pasar. Finalmente, la encontró en el patio trasero de la universidad, sentada en una banca bajo la sombra de un árbol. Lena miraba al suelo, jugando con las hojas secas que caían a sus pies, intentando mantener la compostura.
—Lena. —dijo Claire al acercarse, tratando de recuperar el aliento. Lena levantó la vista hacia ella, su expresión era una mezcla de tristeza y resignación.
—¿Qué? —preguntó Lena con calma, pero su voz temblaba apenas un poco.
Claire se detuvo frente a ella, mordiéndose el labio. No sabía cómo empezar, pero sabía lo que debía decir. Se sentó a su lado en silencio por un momento antes de hablar.
—Lena... lo siento. —comenzó, su voz suave. —No tengo excusas para lo que pasó. No puedo justificarlo ni pedirte que lo entiendas. Pero quiero que sepas algo: tú eres importante para mí, muchísimo. Te prometo que no estoy mintiendo.
Lena soltó un suspiro largo, aún sin mirarla. —Pero eso no cambia nada, Claire. No quiero competir por tu corazón, porque no debería tener que hacerlo. Y sé que Kathryn todavía está ahí, es evidente. Creo que lo acabo de confirmar... no puedo hacer como si no fuera verdad.
Claire cerró los ojos con fuerza, sintiendo una punzada de dolor en el pecho. Sabía que Lena tenía razón. —No quiero lastimarte más, Lena. —murmuró, con lágrimas acumulándose en sus ojos. —Por eso estoy aquí. Porque sé que esto no es justo para ti. No mereces estar en medio de este caos mío, de mis sentimientos confusos, de todo lo que Kathryn y yo arrastramos. Eres increíble, y lo último que quiero es arruinar eso. Amo estar contigo, me encanta la forma en la que eres y todo lo que me haces querer ser. Pero no puedo deshacerme de ella... Te juro que estoy haciendo mi mayor esfuerzo. Y me encantaría poder decirte que tú significas todo para mí y ella nada. Pero no es así. Yo... la necesito. Aunque no quiera hacerlo. Aunque quiera necesitarte a ti. No puedo evitarlo.
Lena la miró entonces, sus ojos también brillaban por las lágrimas. —Entonces... ¿esto es un adiós? —Su voz era baja, como si no quisiera escuchar la respuesta.
Claire negó con la cabeza, aunque sabía que en parte, sí lo era. —No quiero que lo sea, pero tampoco quiero ser la razón por la que sufres. No quiero hacerte daño, Lena. No te lo mereces. No es justo pedirte que te quedes cuando ni siquiera estoy segura de poder darte lo que necesitas.
Lena soltó una risa amarga y se pasó una mano por el cabello. —Eres honesta, al menos. Dolorosamente honesta. Pero creo que eso es lo que necesito escuchar. —Hizo una pausa, mirando hacia el cielo. —Te quiero, Claire. Eso nunca cambiará, ¿lo sabes no?
Claire asintió, tragando con fuerza las lágrimas que amenazaban con desbordarse. —Te quiero mucho, Lena.
Lena se levantó, mirándola por última vez. —Tal vez algún día, cuando estés lista o... ya sabes, ella no sea la que ocupe todos tus pensamientos. Puedas llegar a quererme con la misma intensidad que yo. Estaré esperando, siempre esperaré por ti. —Y con esas palabras, Lena se alejó, dejando a Claire sentada sola bajo el árbol.
Claire se quedó allí, sintiendo el peso de su decisión. Había hecho lo correcto, lo sabía. Pero eso no hacía que doliera menos.
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GUILTY AS SIN?
Roman d'amourClaire Rousseau, una joven de 21 años, inicia su vida universitaria en Georgia, estudiando Escritura y Literatura, mientras lidia con su amor por los libros, la música y la actuación. Atraída por mujeres mayores desde pequeña, se siente cautivada po...
