*Selen*
- ¿Qué pasa? – le cuestiono a Mario que me mira entre preocupado y expectante. Lleva bromeando desde hace un rato haciendo que mis nudos se destensen y mi ansiedad se aplaque, me pone en alerta su cambio de actitud.
- Hmmm..., yo... esto...
De improviso me imagino el tema que quiere abordar y pienso en que podría fingir desentenderme, aunque es probable que no resulte demasiado convincente pues al fin al cabo reconozco que él fue claro conmigo cuando vino a visitar me el día que me detuvieron después del registro de mi apartamento Sin Facción.
De repente me siento incapaz de afrontar lo, soy egoísta y no quiero renunciar al lujo de su compañía, a la atención que me presta, ¿De verdad estoy calculando la mejor forma de alargar la situación con Mario?
- Lo sé. – respondo. – Pero ya sabes cómo está mi situación con Brad.
- Ya. – dice asintiendo. – Bueno, solo quiero que sepas que no me rindo, pase lo que pase somos amigos, compañeros y miembros de la misma facción y lo que tú quieras ofrecer me más.- Me sujeta con la punta de sus dedos mi barbilla. Observa mis labios pero se abstiene de cerrar la distancia, batallando contra sus instintos y el razonamiento. Agradezco su buen juicio y una breve carcajada da paso a una sombra de sonrisa. Ninguna de las dos son del todo sinceras, pero me alegro de que haya retomado su modo burlón y caustico.
- No temas, no te robaré más besos.- Me confiesa, pero sus labios se lanzan a los míos contradiciendo sus palabras. Chocan suaves, blandos y calientes sobre los míos causándome un leve cosquilleo al retirar se.
- ¡Mario!- Protesto.
- No te robaré más besos mañana. De hoy no dije nada.- ¡Será mentiroso!
- Mario no quiero problemas con Brad, por favor no vuelvas a hacerlo.- Le reclamo.
- Está bien. Pero no prometo nada.- Me advierte de forma imprudente.
- Lo digo en serio "Tarta Fresa". – Se ríe de forma más relajada.
Entramos en el ascensor. Noto que Mario me mira, sabe que no apruebo su actitud tan descarada de flirteo, clavo la vista al frente y finjo que sus ojos no me están devorando prendiendo en brasas.
Una Osada que va con otro grupo de Osados está ablando en voz alta, parece que fue originaria de Verdad.
- El suero de la verdad es infalible, ni se dará cuenta, solo cuando pasé el efecto será consciente de lo que haya dicho. Yo pasé por eso cuando era pequeña y en Veracidad antiguamente se usaba con frecuencia, no como ahora que solo se usa en casos excepcionales.
Los otros osados del ascensor la miran, como recriminándole que comente sus vivencias en otra facción pues ahora es una Osada y no debe comentar sobre sus facciones de origen. Supongo que la expectación es máxima y no todos los días se realiza un juicio público bajo el suero de la verdad.
El ascensor se detiene en la planta más elevada y salen todos los usuarios, les seguimos el paso pero Mario me agarra del brazo y tira de mí hacia las puertas contrarias, por un pasillo de mármol negro. No debe costar mucho perderse en la sede de Verdad, teniendo en cuenta que todo presenta el mismo aspecto vayas por donde vayas. Recorremos otro pasillo y atravesamos unas puertas dobles accediendo a una gran espacio.
Desde los grandes ventanales de la gran sala puedo ver el mercado del Martirio, el cielo limpio y despejado recortado contra la silueta de inmensos edificios. En esta sala me sorprende que los suelos son completamente de mármol blanco, con una balanza desequilibrada en el centro del lugar, anunciando claramente en la sede de la facción en la que nos encontramos. Varias filas de tenues luces blancas iluminan las paredes haciendo que la sala sea muy luminosa a pesar de que la claridad que entra por las cristaleras es intensa. El murmullo de voces es amortiguado, la mayoría de los veraces se reagrupan en un sector de la sala. Mientras que el resto de Facciones se distribuyen en gradas de bancos que rodean la sala, es evidente que todos no caben y una inmensa mayoría permanece de pie. Alguien coloca una silla sobre el símbolo de sinceridad que previsiblemente será para Caleb Prior.
ESTÁS LEYENDO
UNFACTION
FanfictionAviso: II Spin- Off de "Nat la perfección Divergente". Tras no superar Selen su iniciación en Osadía, ni ella misma era capaz de saber que sería de ella a partir de ahora. Todo parecía que era el fin, a sus 16 años había fracasado estrepitosamente...
