Capitulo 82. Estoy contigo

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*Selen*

Ahora que lo tengo de frente me vuelvo a deleitar besándolo de forma tranquila y pausada, saciándome de todos los besos que no le pude dar durante el pasado mes, los tengo todos apuntados en la agenda, no voy a perdonar le ninguno.

Sin previo aviso noto como su erección retoma con fuerza su ímpetu ante la fricción de mis caderas, y el familiar cosquilleo de excitación retoma el camino que tan bien conoce clavándose el tejido de su pantalón contra mi entrepierna al llevarme enroscada a su cuerpo en volandas. Así que nada más llegar a la cama me suelta sobre el colchón con parsimonia no sin quejarse un poco por el dolor en el costado, su quejido me preocupa, pero finalmente el deseo gana la batalla y me sonríe con picardía antes de besar me con devoción.

- Esta noche vas bien armado. – Digo con guasa, con él se esfuma mi parte inocente para ocupar la una osada atrevida y valiente.

- No lo sabes bien "Vida". – Replica riendo entre dientes con malicia tumbándose junto a mí en la cama. Acaricia mi cabello de mechones sueltos desordenados, en su habitual mantra dejando de nuevo ardientes besos en el hueco de mi cuello, calentando mi cuerpo y elevando mi espíritu. Las palabras quedan ridículas para decir todo lo siento, el sentimiento es tan abrumador que me asusta un poco. La habitación está a oscuras y busco la lamparita para iluminar la estancia. Al dar le al interruptor una cálida luz anaranjada baña nuestras siluetas suavemente, me fijo que una nota que aparece pegada en la tulipa de la pequeña lamparita.

"Gracias por todo" – Reza la nota, y está firmado por María. Bajo la tulipa hay un objeto que no puedo obviar por su carácter femenino, es un Test de embarazo, me tenso como si una bomba de relojería estuviera sobre la mesita auxiliar de la cama. No puedo borrar de mis pensamientos lo que la abnegada buscaba el día que la encontré desnuda en esta misma cama.

Me acerco muy despacio como si fuese a estallar de un momento a otro el artefacto, al inclinar me y mirar el resultado positivo de la prueba, mi cara de pasmo lo dice todo, María me la ha vuelto a jugar de nuevo.

- ¿Qué coño es eso Brad? – Recrimino al moreno que mira perplejo el test pero es incapaz de articular palabra. Está igual de desconcertado que yo.

- Por favor, dime que no significa lo que estoy pensando. – Ruego, porque si es así todo habrá acabado entre nosotros.

- No tengo ni puta idea de que hace eso ahí. ¡Joder! Yo solo tuve relaciones con una persona desde que apareciste en mi vida. Ya te dije que no le toque un pelo a esa manipuladora sin escrúpulos, ni antes, ni ahora, ni a ninguna otra. Es la última vez que lo repito. – Sus iris verdes destellan de enfado, llameantes por lo mal intencionado de los actos de la Abnegada. Busca con desesperación mi comprensión, pero tras estudiar mi gesto durante unos segundos su enfado decae, para mostrarse preocupado.

- ¿Quieres marchar te? – Me pregunta con voz vacilante. – Lo entenderé. - Parece derrotado, asumiendo que es posible que no le crea, es la primera vez que atisbo en su rostro tal nivel de desesperación, está al borde del abismo, cuando una pequeña lagrima surca su lagrimal, pero la borra rápidamente con el dorso de su mano, me acerco mucho a él para que me vea, pero no me enfrenta la mirada.

- No voy a marchar me a ninguna parte. – le aseguro, pero no parece creer del todo en mi afirmación, por el nerviosismo que acusan sus manos.

Agarra un paquete de tabaco rescatado de sus pantalones necesita liberar parte de los nervios que lo atenazan, toda nuestra lívido se ha ido al traste. Su gesto se vuelve crispado, como si estuviera perdiendo la cordura, pasándose la mano por el cabello estirando hacia atrás, como si con ello intentara encajar la nueva información de forma coherente. Me niego a que lo torturen de esta manera, suelta humo a través de sus labios de esa forma tan sexy y elegante que lo hace tan cautivador, quemando toda su frustración con ese gesto. Odio que vuelva a fumar, el tabaco es asqueroso, pero dadas las circunstancias no digo nada al respecto.

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