*Brad*
Selen se marchó hace horas, la cama está fría sin su presencia. Miro la nota pegada en la mesita auxiliar una vez más con la mirada perdida. Ni si quiera me devolvió la llamada que le hice totalmente desesperado, cada vez soy más consciente de mi vulnerable posición.
"Perdona me" rezaba la nota. -¿Qué tengo que perdonar?- ¿Qué no confía lo suficiente en mí? ¿Qué omitiera sus verdaderas intenciones? ¿qué me mintiera descaradamente?
Sus sentimientos siempre me parecieron reales y me niego a dudar respecto a ellos, pero no sé qué pensar. ¿Por qué lo hizo? Necesito respuestas que no obtendré aquí parado lamentando me a mi abandono. Anudo los cordones de mis deportivas intentando centrar mis pensamientos y no perderme por las ramas en las que resulta sumamente fácil que aflore la impotencia y la rabia.
Siempre fui honesto con todas mis compañías femeninas, los sentimientos quedaban fuera de nuestros encuentros. Por ello en cuanto sentí que las emociones me desbordaban con la pequeña Cordial decidí no dar rodeos y ser directo sin preámbulos. Nadie podrá acusarme de falta de ética, confesé a Selen lo que representa para mí y aun así tomo sus decisiones asumiendo las consecuencias que ello puede acarrear en nuestra relación.
Mi lógica erudita me fuerza a intentar comprender sus motivaciones, la necesidad que le impulsa a intentar reparar el daño causado a Osadía debe ser intensamente opresiva y no lo supe ver.
Observo la nota una vez más, su letra cuidada y redondeada remarcando con un pequeño círculo los puntos en las "i" de forma inconsciente denotan su personalidad dulce pero decidida. Repaso con las puntas de mis dedos la última parte de la escueta misiva - "Te quiero" – Afirma con rotundidad a pesar de la angustia que se acumula en el fondo de mi estómago, es lo único que me calma.
Su nombre parece bailar alegre y despreocupado sobre el papel, pero no me engaña, para mí resulta evidente el temor que imprimía su caligrafía en el trazo al firmar la con su propio nombre.
No sé cuánto tiempo llevo aquí tirado haciendo conjeturas y especulando, regocijando me en mi soledad impuesta obligatoriamente, ni si quiera una ducha tibia consiguió revivir me, mi abatimiento es total, apelo a mi lado abnegado para justificar sus acciones, porque necesito dar le sentido a esta situación. Mi egoísmo no debería limitar a mi pareja, debería ayudar la a conseguir sus metas, pero no quiero engañar me, si soy sincero conmigo mismo nunca fui el mejor de los abnegados, a pesar de mi origen "estirado" mi fondo no creo que sea tan altruista, pero prometo enmendarme respecto a este punto.
Quizá mi instinto natural por proteger la me cegó de tal forma que no vi la realidad, ella quiere volver a Osadía de nuevo, dejó en claro que su deseo es proteger a la ciudad ayudando a Osadía, si me pongo en su lugar, el cambio de pasar a ser una repudiada Sin Facción fue muy drástico. Yo mismo lo pasé fatal hasta que me adapte a la dura vida de Sin Facción donde todavía hay mucho por hacer por los derechos de los abandonados, comprendo su fijación por volver a Osadía llena de valores nobles y acciones intrépidas reconocidas socialmente por todas las facciones.
El dolor de cabeza que se expande lentamente por mis sienes delata el intenso debate al que me estoy sometiendo. Será mejor que me marche, esta habitación no hace más que recordar me a ella, acerco la almohada a mi rostro para rememorar la llenando mis fosas nasales de su esencia, liberando un ligero aroma floral. Una punzada dolorosa y certera se asienta en lo profundo de mi pecho y decido poner tierra de por medio al aceptar que la chica que fundió su alma a la mía en la noche, a la que me creía soldado firmemente, resultó una débil unión que se desvaneció en la mañana dejando me al margen de su mundo Osado.
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UNFACTION
FanfictionAviso: II Spin- Off de "Nat la perfección Divergente". Tras no superar Selen su iniciación en Osadía, ni ella misma era capaz de saber que sería de ella a partir de ahora. Todo parecía que era el fin, a sus 16 años había fracasado estrepitosamente...
