* Aviso: Parte de este texto es de contenido Erótico.
*Brad*
- Solo necesito que me avises cuando algo notes que te afecte negativamente o no te guste.- Mi voz arrastra las silabas de una manera sensual y sibilante, indicando que mi excitación es ascendente.
- ¿Algo así como una palabra clave?
- Sí, exacto. Piensa que el deseo puede robarte hasta el entendimiento, tiene que ser como una alarma que automáticamente me detenga.- Lo digo tan serio que creo que está pensando que nos gravan en cámara oculta, y en cualquier momento saldrá alguien de dentro del armario con una cámara anunciando que es una broma. Me sorprendo por mi gran imaginación y enseguida noto las comisuras de sus labios alzarse.
- Brad es increíble el esfuerzo que le estás dedicando, ¿seguro que no eres un profesional en la materia?
- Es un punto importante, tengo que saber cuándo parar.
- Vale, podría ser... ¡¡"Madagascar"!!- y chasquea sus dedos en mi cara simulando a ver si despierto de un supuesto trance inducido. Volteo mis ojos en blanco notando su mofa.
- O.k. será "Madagascar".- Intento no hacer comentario a su palabra de alerta, ya que es ella la que la eligió.
- Era broma Brad solo quería hacerte notar que no soy un experimento piloto, con el que realizar ensayos clínicos. No podrías darme una de tus pastillas relajantes y aquí paz y allí gloria.
- No seas idiota, quiero ayudarte a superar tu trauma, no que los escondas bajo la bruma de las drogas. No quiero tirarme una drogata, quiero hacerte el amor Selen.- Mi enfado va en aumento y ella lo nota, no quería ser tan directo pero ella fue sincera conmigo abriéndose a mí como nadie lo hizo nunca y siento la necesidad de ayudar la, la deseo y me desea. Quiero hacer la mía y solo puedo llegar hasta ella si ella me lo permite.
- Lo siento no pretendía burlarme.- Me dice girando se cara a mí y dándome un pico en los labios de compensación que sabe a poco.
- No juegues conmigo Selen o te quemaras.- La advierto.
- Me gustan las brasas ardientes- Me incita recordándome su opción por osadía. Se muerde con fuerza el labio inferior atrapándolo con sus dientes superiores y solo puedo recordar "Madagascar-Madagascar" en mi mente. No debo olvidar lo.
Es ella la que se coloca a horcajadas sobre mí, junta nuestros torsos tanto que noto sus pesados senos aplastarse contra mi pecho, quiero sentirla piel contra piel y me quito la camiseta en un solo gesto dejando campo abierto a sus manos para la investigación. Sé que no lleva sostén, cada uno de sus movimientos ha sido seguido a cámara lenta por mis ojos como si fuese el puto "Flash" viendo todo su cuerpo moverse de una manera lenta y desquiciante. Desde que me levante esta mañana con una erección descomunal no he podido evitar dominar mis instintos de la forma que me hubiera agradado.
Su boca se adueña de la mía de una manera totalmente posesiva, y me pregunto si realmente esa lista era necesaria. ¡La lista! me concentro en los puntos de la lista no permitidos si quiero que la primera experiencia placentera de Selen sea positiva: - No lastimar su ropa interior. – Pongo un visto mental.
Retiro por los bordes de su camiseta elevando la prenda sobre sus hombros y ella alza sus brazos para que acabe de sacar estirando hacia arriba, quedando el esplendor de sus pechos a mi escrutinio, son redondos y pesados con un pezón grande y rosado. ¡Dios! estoy deseando tocarlos pero me limito a sostenerla por la cintura.
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UNFACTION
Fiksi PenggemarAviso: II Spin- Off de "Nat la perfección Divergente". Tras no superar Selen su iniciación en Osadía, ni ella misma era capaz de saber que sería de ella a partir de ahora. Todo parecía que era el fin, a sus 16 años había fracasado estrepitosamente...
