Al llegar a la fiesta Silvia se encargó de alejar a Noelia de Rodrigo, así Matias pudo aprovechar para perderse con este. Todos estaban ebrios en esa casa, nadie los prestaba atención y eso le agradaba.
-Pense que no vendrias-de dijo el mayor cuando entraron a la cocina.
-Creeme, no quería venir. Pero silvia es muy convincente.
Rodrigo saco una botella de tequila de la alacena y se la pasó, para que empezara a ponerse al mismo nivel que los demás.
-Te aseguro que agradecerás que te haya convencido-se acercó al menor que bebía del pico de la botella sintiendo el líquido quemar su garganta-de verdad lo creo-empezo a besar su cuello.
Matias dejó la botella de lado, no quería besos en el cuello, quería sentir sus labios chocar con los suyos. Lo beso, sin importarle que pudieran verlos o sin importarle nada, rodrigo correspondió.
Besaba sus labios, mientras con sus manos apretaba sus muslos elevandolo para sentarlo en la mesa, Matias se aferró a las hebras castañas del chico. Mando las cosas a volar sobre la mesa para recostarlo al tiempo que sus manos se deslizaban debajo de la falda.
-Dime que lo quieres..-le susurró al oído-Dime que quieres esto
-L-lo lo quiero... Ah!-sintio los dedos del mayor entrar, apretando sus ojos y jalando la nuca de Rodrigo para besarlo.
Pero Rodrigo tenía otros planes, con su otra mano fue hasta la parte inferior del pelinegro, pero el anillo que traía se enredó en las medias de red. Con poca paciencia ya que los gemidos de Matias lo estaban volviendo loco rompió las medias haciendo sonreír al menor que había planeado eso.
Bajo la ropa interior del pelinegro, permitiendole ver como la rosa punta de este goteaba liquido preseminal, lo tomo y con su pulgar lo esparció por todo el glande, sintió como el cuerpo del menor se estremeció por el tacto.
-Puedo?-pregunto Rodrigo acercando el pene a su boca
-no tienes que pedir permiso...
Beso y mordió juguetonamente el interior de sus muslos, dejando marcas por doquier antes de empezar a lamer el miembro del menor que se deshacía en gemidos bajos para que no los escuchen. Sabia que Matias lo disfrutaba, pero el quería que lo disfrutara más, fue bajando mientras lamia y chupaba hasta su entrada.
El menor se tenzo y jalo el cabello del mayor para alejarlo.
-que haces?
-Que crees que hago? Quiero besarte aquí...-acaricio la entrada ya mojada por los líquidos que se deslizaron a ella.
-No tienes que hacerlo...
Matias lo deseaba, pero no quería presionarlo para que hiciera algo que no es cómodo para el.
-Quiero hacerlo, ahora solo quiero escuchar tus gemidos así que no discutas.
Pensaba hacerlo de esa forma, pero quería molestar un poco al pelinegro. Lo volteo dejándolo boca abajo con las pierna s levemente abiertas
-Rodrigo...
-Shhhh, sostén tus hermosas nalgas-agarro sus manos y las colocó en cada nalga para poder tener mejor visualización de su entrada.-que magnífica vista...
-Esto es vergonzoso...
Rodrigo mordió levemente una de sus nalgas, mientras amazaba la otra con su mano. Veía la rosa entrada, lubricada por fluidos y aunque el sabia que no debería exitarlo, lo hacía. Podía sentir su erección apretar su pantalón.
Lamió deseoso la entrada, pudo sentir como se estremeció, intentaba hacerlo lo mejor posible. Era su primera vez y no quería arruinarlo, pero parecía que hacía un buen trabajo porque los gemidos del menor se hacían escuchar.
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Quierete y quiereme... (MATSQUEARE)
FanfictionUna escuela donde ser perfecto es lo más importante y las cosas fuera de lo común son raras... Todos quedaron descolocados cuando el chico entró por las puertas de esa secundaria con una falda, una falda que debería ser usada por una chica. No por u...
