capitulo 68

57 4 7
                                        

Matias agarro su ropa que estaba junto a la cama, recordaba que se había desvestido cuando su amigo lo trajo a la habitación. El calor que sentía por el alcohol lo obligó a hacerlo, aún cuando Takumi intentó evitarlo.

Salio de la habitación de su amigo, cuando cerró la puerta sintio el agradable aroma de los hot cakes que la madre de Takumi hacia. Bajo las escaleras guiado por ese delicioso aroma.

-Buenos días okāsan-saludo cuando entro a la cocina.

-Hola Mati, que sorpresa.-la mujer saludo después de darle su desayuno a la niña que hacía su tarea en la mesa.-No sabia que te quedaste a dormir anoche.

-Si, fue algo de último momento.

-Ah bueno, igual me alegro de verte. Quieres comer algo? Hay hot cakes o puedo hacerte otra cosa.

-No, estoy bien. Solo voy a esperar que Takumi vuelva.

Pasar mucho tiempo en casa de Takumi hizo que el aprenda pequeñas costumbres, las reverencias o incluso llamar a ciertas personas o cosas en japonés. Los padres de Takumi no hablaban tan bien español, por lo que era más cómodo hablar en japonés para ellos aún cuando Matias entendia muy poco.

Se sentó frente a Haru en la mesa. La niña parecía no prestarle atención, recordaba como antes esa misma niña vivía detrás de el, siguiendo un inocente enamoramiento infantil; claro que al enterarse que a su primer amor le gustaban los chicos se puso triste, según Takumi "le rompió el corazón".

-Solo come un poco-la mujer dejo un plato con Hot cakes-son tus favoritos.

-Okāsan arigatō-ella le sonrió.

El nunca podría negarse a los hot cakes que hacia esa mujer, eran demasiado ricos y esponjosos. Era como masticar una nube, o eso creía el.

Takumi llegó en ese momento, entro por la puerta jugando con las llaves del auto bastante animado.

-Supongo que ya estás mejor.-dijo robándole un poco de las frutas que tenían los Hot cakes de su hermana.

-Los hot cakes de tu mamá siempre me hacen sentir mejor. Vos donde estabas?-sus mejillas abultadas por la comida que tenía dentro y la miel que manchaba sus labios le hizo reír a su amigo. 

-Fui a buscar esto.

Takumi sacó la cadena de su bolsillo, la sonrisa de su amigo se borró y sintió como si el delicioso desayuno que estaba comiendo perdiera gusto y se volviera insípido.

-Tiralo-respondio tosco.

-Matias...

-No lo quiero Takumi, tiralo.

Dudo, lo que molesto a Matias que noto que no lo iba a hacer así que le arrebató el collar de la mano y se volteo para ver a Haru.

-Haru, sigues entrenando?.

La niña asintió, continuando con su tarea. Al igual que ellos, ella estaba en un equipo de voley con chicos de entre 12 a 14, que era su edad y al igual que su hermano era muy buena.

-Ten, te regalo este collar.-le dejo el collar en la mesa junto a su cuaderno.

-Por que no lo quieres?-pregunto agarrandolo desde el dije.-Es muy bonito.

-Me lo regalo alguien que ya no me agrada. Pero es un lindo collar, quedatelo y úsalo como motivación para ser mejor en el voley.

-Matias...-escucho a su amigo otra vez.-No seas así, solo guárdalo.

-No lo quiero.

-Entonces lo guardaré yo-se lo quitó y volvió a guardarlo en su bolsillo-Terminen de comer y vámonos.

-Yo lo quería-Haru hizo un puchero.

-Te compraré una en tu cumpleaños, este collar es importante para Matias por más que el no quiera admitirlo.

Quierete y quiereme... (MATSQUEARE)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora