Matias estaba muy nervioso, esa semana había sido muy agotadora y no se sentía preparado para jugar ese partido del sábado.
El entrenador le habia pedido que se tomara unos días para descansar, pero no podía simplemente dejar ese partido pasar con todo lo que eso implicaba, había demasiado en juego y el lo sabía.
-Hey-llego Rodrigo al vestidor donde se estaba cambiando-Mi partido va a empezar, suerte en el tuyo-le dio un beso pero noto algo raro en su novio.
-Que pasa?
-Nada, ve a tu partido y gana-lo volvio a besar y le sonrio.
-No, a vos te pasa algo...
-Rodrigo! Te quiero en la cancha! El partido está por empezar!-le grito su entrenador.
-Solo un segundo...
-Ahora
-Ve, no te preocupes. Yo estoy bien-le sonrio nuevamente-Vamos, gana ese partido.
Rodrigo no se veía convencido pero la presión de tener a su entrenador insistiendo a su espalda lo hizo tener que dejarlo.
-Hablaremos, hablaremos luego...-volvió a besarlo-suerte...
Vio a su novio irse y una extraña puntada apareció en su garganta, quería hablarlo con el pero el partido era más importante ahora. Suspiro y continuo cambiándose, sus compañeros llegarían en cualquier momento. Luego tendría tiempo de lamentarse.
-Muy bien! Los quiero concentrados! Este partido definirá si llegamos a la final o nos quedamos con un patético tercer puesto! Somos los mejores, merecemos ganar! Tenemos que ganar!-animaba el pelinegro a sus compañeros-Todos al centro-unieron sus manos-1,2,3 a ganar!-gritaron al mismo tiempo y salieron a la cancha.
Era la semi final, por lo que había muchas personas en las tribunas, incluyendo a los reclutadores de la universidad sentados en lugares que fueron recerbados especialmente para ellos.
Matias vio a su familia en las gradas y los saludo, era uno de los pocos partidos que su padre vería en persona. Desde que vivía en Italia sólo lo veía por grabaciones que Marcus muy amablemente grababa por el. Eso aumentaba aún más los nervios de Matias porque este partido fuera victorioso.
Se acomodo las rodilleras y vio esas malditas marcas en su pierna, bajo más sus shorts para cubrirlas luego de acomodar correctamente sus rodilleras.
El entrenador le llamó para saludar y dar comienzo al partido, era hora.
El partido no iba bien, aunque solo perdían por un punto eso no era aceptable. Todos comenzaban a sentir la tencion que traia el capitán, incluyendo a él entrenador que pidió tiempo fuera.
-Que pasa Matias? Sigues mal? Quieres que te saque para acomodar tus ideas?
-No, no entrenador... Yo puedo, puedo hacerlo.
-Takumi, solo dale la pelota cuando lo sientas bien. Por el momento pasale a Lautaro...
-Pero estoy bien!-reclamo Matias.
-No estas bien, no se lo que te pasa pero este no es momento para averiguarlo! No voy a sacarte pero no van a pasarte una maldita pelota hasta que estés como siempre.
Matias se alejo molesto golpeando un canasto de pelotas y llamando la atención de todos en ese lugar, incluyendo a los reclutadores que observaban en silencio al molesto chico y a su amigo de rasgos asiáticos que se acercaba a calmarlo.
-Matias, que te esta pasando? Es por lo de Lucas?-nego-Te peleaste con Rodrigo?-Nego-Entonces que pasa?
-No lo se! No lo se Takumi! Maldición! No se que me pasa!-sintió ese nudo en la garganta-Solo quiero desaparecer...
-Normalmente te consolaria pero no hay tiempo. Olvídate de todo, de todo! Ahora solo eres tu y el balón, confiamos en ti y que nos llevaras a la victoria.
El silbato sonó y todos debían volver a sus posiciones, el continuaba nervioso pero al menos estaba más concentrado luego de lo que le dijo su amigo. Era momento de ganar...
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Quierete y quiereme... (MATSQUEARE)
Fiksi PenggemarUna escuela donde ser perfecto es lo más importante y las cosas fuera de lo común son raras... Todos quedaron descolocados cuando el chico entró por las puertas de esa secundaria con una falda, una falda que debería ser usada por una chica. No por u...
