Capítulo 12.

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El bar estaba más lleno de lo normal. Alba no recordaba cuándo fue la última vez que lo vió así. Entró junto con Hailey y Lina, y con suerte, lograron tener un asiento para ellas solas. Todos los meseros estaban ocupados, caminado de un lado a otro con rapidez y les parecía casi imposible que alguno les hiciera caso. Alba miró hacia la barra y rió al ver cómo Jim se movía corriendo por el lugar para darles las bebidas a las personas que lo rodeaban.

—Bueno, tengo que decirles algo —comenzó a decir Lina y Alba se dio cuenta de la mirada fugaz que dio hacia la barra para después volver a ver hacia ellas—. He salido con Jim.

—¿Cómo? —dijo un tanto incrédula Hailey y Alba le dio un golpe con la punta del píe por debajo de la mesa—. ¡Auch!

—¿Cuándo? —preguntó Alba.

—Ayer por noche —dio un leve encogimiento de hombros y se acomodó su cabello por detrás de la oreja—. Fuimos al cine.

Sin poder evitarlo, Alba también sonrió, pero no era porque Lina por fin se haya decidido a salir con Jim, sino porque lo que quería era volver a probar esas deliciosas donas del café que le gustó tanto.

—Por fin —soltó Hailey y se dejó caer sobre el respaldo del sillón—. Ya comenzaba a hartarme de Jim y sus estúpidas formas de invitarte a salir.

—¡Oye! —le repuso Lina enojada.

Alba le volvió a dar otro golpe a Hailey por debajo de la mesa. Ella hizo una mueca de dolor y le dedicó a ella una mirada furiosa.

—Entonces, ¿cómo fue? —le preguntó Alba mostrando interés.

También estaba sorprendida, ya casi perdía la cuenta de las veces que Jim la había invitado a salir desde que venían aquí cuando aún seguían en la universidad. Alba siempre se sentía mal por Jim cada vez que Lina lo rechazaba casi al instante, pero de alguna u otra manera, sabía que su amiga acabaría por aceptar las insistencias de él.

Se sorprendió aún más al ver la gran sonrisa que Lina formó. Ya podía imaginarse lo que sentía, porque era prácticamente lo mismo que Alba llevaba haciendo durante este día cada vez que recordaba lo bien que lo había pasado con Justin anoche.

—Me gustó, realmente lo hizo —comenzó a decir Lina—. Es decir, Jim es muy diferente cuando está fuera del bar. Me trató bien y es alguien puntual.

Justin también lo es, le dijo alguien en su cabeza y Alba sacudió aquél pensamiento, prestando más atención a Lina.

—Me alegro —esta vez fue Hailey quien habló y Lina le dio una mirada neutra, aún si creer en sus palabras. Hailey levantó las manos en forma de defensa—. Lo digo en serio. Vamos, sabes que me gusta fastidiarte.

Alba se removió en su lugar y se acomodó el cabello en una coleta alta. Carraspeó levemente y ambas amigas le prestaron atención con miradas de interrogación.

—Ya que estamos hablando de eso... he salido con Justin —soltó de repente y una leve sonrisa salió de sus labios.

Hailey abrió la boca y Lina sus ojos.

—¿Tú? —Hailey fue la primera en decir algo—. ¿Saliste con ese soldado? ¿Tú, Alba Fletcher?

Alba frunció el ceño con enojo. El tono de burla e incredulidad la había llegado a molestar e incluso hasta ofender.

—Oye que no estoy tan mal —se encogió en su asiento y su tono mostró lo ofendida que estaba—. Y si, yo Alba Fletcher, salí con ese soldado.

—¡Eso es estupendo! —se metió Lina antes de que Hailey pudiera decir algo y Alba le agradeció con una sonrisa.

Soldier [j.b.]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora