Enero 2021
A un México paranoico, restringido y lleno de incertidumbre, debido a una pandemia que se había expandido alrededor del mundo por más de casi un año, aterrizó Marcia Cisneros tras cumplir una condena de veinte años por un crimen que no cometió.
Aquella mujer era muy distinta a la joven que había partido de su país natal un día cualquiera de Abril del año dos mil uno, completamente ilusionada e ignorante del trágico destino que le esperaba. Ahora era muy distinta tanto física como mentalmente. Había crecido, había cambiado, había sufrido hasta lo insufrible, había odiado con una amargura incurable y había sentido todas las emociones habidas y por haber encerrada en su celda durante dos décadas.
Sin embargo, en medio de su desdichada vida, los únicos pilares que sostuvieron fueron: la esperanza de volver a estar con sus hijos y las inmensas ganas de hacer justicia. Justicia única y exclusivamente por ella y por sus hijos, porque por ese hombre que la había abandonado no. Ese hombre ya no existía. Para Marcia Cisneros sólo existía el padre de sus hijos, a quien debía buscar, encontrar y usar como puente para reencontrarse con ellos.
[...]
Esteban Lombardo, empresario intachable y ejemplo a seguir en el mundo de los negocios, padre idealizado por sus dos hijos, hombre viudo desde hacía veinte años y uno de los solteros más codiciados de la ciudad de México.
Cualquiera daba por hecho que tenía la vida perfecta, ya que gozaba de una relación sentimental estable con la reconocida diseñadora Paula Ferrer, de una maravillosa relación intrafamiliar con sus adorados hijos y además de un gran patrimonio económico. No obstante, la gente, ni siquiera sus hijos, se imaginaban que detrás de esa máscara de hombre pleno y feliz, se escondían en él heridas y sentimientos tan profundos como; el dolor de la traición, la frustración de lo que su vida pudo ser y no fue, la impotencia de llevar veinte años intentando destruir un viejo amor que silenciosamente lo carcomía por dentro, y en ocasiones hasta la culpa por la gran mentira en la que tenía envueltos a Hugo y Lucía; sus hijos.
Sus hijos y también los de esa mujer, la misma que le destruyó el alma con sus acciones; serle infiel con su mejor amigo y luego asesinarlo sin piedad.
[...]
Una semana después
Un domingo común y corriente, Esteban se alistó para cumplir una cita de negocios con una inversionista interesada en Lom-Ent, una empresaria un tanto misteriosa, de quien sólo sabía que se llamaba Marisa Jones y que curiosamente aseguraba conocerlo desde muchos años atrás.
Por temor a su seguridad, el moreno aceptó verla con la condición de que fuese en un sitio de su propia elección. A pesar de que la mujer afirmaba conocerlo, él no lograba recordarla, lo cual la convertía en una completa desconocida ante sus ojos. Una desconocida que lo contactó a través de una de sus redes sociales y que por alguna extraña razón siempre se rehusó a recibir cualquier videollamada o llamada telefónica cada vez que él se lo proponía para conocerla mejor y poder afianzar el proceso de negociación.
Sin duda alguna, era bastante inseguro y extraño su comportamiento, pero como su curiosidad era más fuerte, el moreno decidió ir a conocerla y a escuchar cara a cara su detallada propuesta.
Al fin de cuentas, un nuevo inversionista no le caía nada mal a Lom-Ent.
—Pá, ¿ya te vas a la cita con tu mujer anónima? —lo cuestionó su hija menor al verlo bajar por las escaleras con una vestimenta ejecutiva—.
—Sí, Lucy, —sonrió él por el peculiar adjetivo que utilizó su hija para describir a su probable inversionista—. Pero, anónima no es —rió— se llama Marisa Jones.
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Mi vicio y mi condena
FanfictionEsta es una historia basada en la telenovela La Madrastra 2022 de Televisa. Los protagonistas son Marcia Cisneros y Esteban Lombardo.
