30 octubre 1997
Ese treinta de octubre en particular cayó jueves, un jueves bastante lluvioso, pero también la ocasión perfecta que encontró el destino para echar a jugar sus cartas impidiendo que Marcia y Esteban huyeran de lo que ya les tenía deparado.
Un día que prometía ser emocionante porque el moreno había decidido celebrar el Día de las Brujitas en compañía de sus trabajadores, pero no precisamente en Lom-Ent sino en un salón de eventos muy cerca de allí, poniendo como único requisito que todos asistieran disfrazados. Lo demás corría por cuenta de la empresa; comida, bebidas, premios a los tres mejores disfraces y espectáculos para animar la celebración.
Aunque, Gaspar tenía todo que ver con aquella iniciativa porque había sido él precisamente el de la idea. Fue él quien le propuso a Esteban organizar <<la primera fiesta de Halloween de la compañía Lombardo Entertainment (Lom-Ent)>>, convenciéndolo con distintos argumentos que parecían más bien ases bajo su manga. Primero, le insinuó al moreno que ese era el plan perfecto para que ambos la pasaran increíble. Luego, le juró que si le hacía caso, él mismo iba a notar cómo la motivación de sus trabajadores aumentaba, ya que una fiesta con todo incluido era un buen incentivo para ellos. Y por último, también le afirmó que esta podía ser una excelente oportunidad para convivir un poco más y lograr un mayor acercamiento con su secretaria.
Ante su último argumento de persuasión, Esteban se echó a reír incrédulo porque para él era imposible obtener un mayor acercamiento con la castaña. Estaba completamente seguro de ello porque justo en uno de esos últimos días, siguiendo otro consejo de su mejor amigo; el que tenía en frente, se había animado a invitarla a almorzar por primera vez. Sin embargo, Marcia de forma muy diplomática rechazó su proposición con el pretexto de que a esa hora estaría ocupada resolviendo un asunto personal.
No obstante, en algo sí tenía razón el regiomontano y él debía reconocerlo. Si llevaba a cabo la fiesta, la castaña probablemente iría y aquella sería una magnífica oportunidad para verla, para deleitarse con su belleza, para descubrir otra faceta de ella. Porque sí, lo mataba la curiosidad por saber cómo se disfrazaría en caso de que acudiera a la celebración, cómo luciría su rostro angelical maquillado de manera exótica como lo era típico en la noche de brujitas o cómo se desenvolvería. ¿Bailaría? ¿Cómo bailaría? ¿Tal vez ya no se comportaría tan tímida como lo era en la empresa? Todos esos interrogantes le produjeron una ola de intriga que sólo podía resolver si aprobaba la idea de su amigo, así que como la curiosidad mató al gato, aceptó.
Aceptaba por su secretaria, exclusivamente por ella.
—Espero que asista hoy, señorita.
—Aún no lo sé, no tengo disfraz. —contestó Marcia un tanto retraída—.
—Eso es lo de menos, lo importante que es que asista. —afirmó Esteban rogando internamente para que la castaña se motivara a ir—.
—Bueno, tengo entendido que es obligación ir disfrazado, eso dice en la tarjeta de invitación.
—Sí, eso dice, pero no preste atención, no es camisa de fuerza. —le aclaró él mirándola con una dulzura delatadora, pero cómo no, si para esas alturas ya no estaba enamorado sino idiotizado—. Con su presencia basta y sobra... —confesó por accidente y de inmediato se obligó a esclarecerse—. Bueno, así como la presencia de cualquier trabajador de Lom-Ent.
[...]
Al caer la noche, el moreno salió de su casa portando un elegante disfraz de príncipe y se subió a su coche con la intención de dirigirse hasta el salón en donde se estaba organizando la fiesta. Por suerte, cuando llegó todavía no había ningún invitado, situación que lo alivió porque aparte de ultimar unos cuantos detalles con las personas encargadas de materializar el evento, creía que debía ubicarse en la entrada para darle la bienvenida a cada uno de ellos, especialmente a sus trabajadores.
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Mi vicio y mi condena
FanfictionEsta es una historia basada en la telenovela La Madrastra 2022 de Televisa. Los protagonistas son Marcia Cisneros y Esteban Lombardo.
