"Te conocí por casualidad, estabas tomando una Coca Cola"
Él era el barman de un establecimiento más bien humilde, un sitio corriente en el que se servían bebidas de todo tipo.
Ella era su cliente habitual...Y siempre pedía lo mismo: una Coca Cola...
¡Felicidades, Sam! Parte tres. ¡2K votos! ¡Gracias! ❤️😱😍. #42 en historia corta
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Al irse todos de tu casa nos quedamos solos. Te agradecí todo, pero tú me dijiste que era lo menos, sabiendo lo que yo había hecho por ti, y por lo que me querías. Eso hizo que algo en mi interior se revolviese. Después de comer mi plato favorito, gracias por eso; todos los presentes se fueron dejándonos solos. Me senté contigo y te levantaste a por algo a la nevera.
Me dijiste que me tapase los ojos, así lo hice; algo que estabas acercando olía realmente bien. Puede notar que te sentaste a mi lado. Me dijiste que me destapase los ojos y te vi a mi lado con algo tras tu espalda.
Al sacarlo algo dentro de mi se enterneció.
Era una magdalena con una especie de cobertura de chocolate y avellanas, el papel que hacía que tuviese aquella forma era una especie de tono salmón. Y encima había una pequeña vela sin encender.
Me brillaron los ojos, un noventa y nueve por ciento de probabilidades indicaban eso. Eso y que me había puesto rojo.
—Espero que te guste—dijiste con timidez—. Me ha costado lo suyo—reíste con nerviosismo—. Compréndeme, a diferencia de mi hermana Courtney, yo no soy chef profesional.
Reí. —Tranquila—dije acercándome a darte un beso en la mejilla—. A parte de que yo no habría conseguido hacerla en años; está genial, Piper. Gracias por todo.
Después de mis últimas palabras nos dimos un beso, corto, pero aún así, un beso. Luego encendimos la vela y me cantaste el cumpleaños feliz de nuevo, la magdalena estaba riquísima, las avellanas le daban un sabor especial y delicioso. Más tarde estuvimos paseando por tu barrio y me llevaste a sitios que me gustaban para felicitarme.
Mil gracias por por aquello, Piper; cuando llegue tu cumpleaños, espero hacer lo mismo por ti.