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E P Í L O G O
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-Estás guapísima, pequeña-dije dándole un beso en la coronilla.
-No soy tan pequeña-dijo mirándome fijamente-, ya tengo dieciocho años-hubo un pequeño silencio incómodo-. La echo de menos...
De algo me sonaba eso a mí, nuestra pequeña cada vez se me asimilaba más a ti; sus preciosos ojos pardos eran igualitos a los tuyos, sus sonrisa me recordaba a la tuya, su carácter era tan similar al tuyo que había veces en las que me daba mucha nostalgia no tenerte presente; y cada vez que la miraba a los ojos, te veía reflejada en ella.
Pero siempre estaría para recordarme que también era mi hija, su cabello negro y los rasgos que compartía conmigo, tanto físicos como psicológicos. Y sobre todo, lo mucho que te anhelábamos. Eso nunca nos haría diferenciarnos, dado que ambos te extrañábamos demasiado.
-Yo también, cariño-dije abrazándola-. Ella estaría muy orgullosa de ti. Aunque ya lo estaba, al fin y al cabo...
-¿Tu crees?-dijo con una lágrima corriendo por su mejilla y la limpié, como habría hecho contigo.
-Ey...No llores, mi vida-dije-. Te digo yo que sí, Everly.
Nuestra hija creció con salud y felicidad, no tanta como la que tuvo al estar tú, pero nunca fue una chica desesperanzada y triste. El tiempo pasó, y Everly cumplió los dieciocho años. Aquel día era el día de su graduación; la pequeña, ya no tan pequeña, iba a graduarse con su generación, y adivina que estudiaría...Medicina, y no cualquier ramificación de ésta...Estudiaría oncología, cómo tú; pero ella lo haría por ti. Y para ayudar a las familias que habían perdido a alguien querido por culpa de tu compleja y devastadora enfermedad.
La última lágrima de la pequeña cayó, y ella sonrió de lado. Miró a la izquierda, y vio a todos sus compañeros y amigos preparándose para el momento, la graduación. Everly iba a dar el discurso, lo había re-escrito tantas veces que no sabía si ella misma se acordaría; pero en el fondo, sabía que lo haría genial.
-Mira-dijo Everly señalando a una profesora suya-. La señora Adler te mira mucho últimamente...Bueno, ya vamos a salir...Te quiero, papá-dijo abrazándome-. Deséame suerte.
-No la necesitas, pequeña-dije dándole un beso-. Hasta luego.
Al sentarme en una silla que estaba desocupada, vi el escenario, que habían montado en el gimnasio del instituto de Everly, a los minutos, la directora empezó a presentar a todos los estudiantes, al salir Everly, se la notó nerviosa. Pero dejó de estarlo pocos segundos después, cuando inspiró con fuerza y sonrió mirando hacia donde yo estaba. Corrijo, donde Connor, Gianne, Luke, y el resto de tu familia estaba.
-Buenas noches a todos-comenzó-, nunca he hecho esta clase de discurso; y espero que os guste, si el nerviosísimo no se hace con mi persona-rió-. Lo dicho, comencemos. La verdad, es que es todo un orgullo haberme graduado con toda esta gente maravillosa...Puede que, entre nosotros, no nos conozcamos; pero estoy segura de que todos recordaremos todas esas clases en las que estábamos todos juntos, incordiando a los profesores, a los que ahora agradecemos todo el esfuerzo y confianza que pusieron en nosotros; estudiando para exámenes que nunca hubimos pensado en aprobar...Recordando cómo jugábamos en los recreos de nuestras antiguas escuelas, hablando de futuro; al que hemos llegado; y sobre todo, imaginando este momento.
»También hay que agradecer a nuestros seres queridos, tanto familia como amigos, todos los apoyos que han dado. Nos han motivado-«¡sí!» exclamaron algunos alumnos desde el fondo del escenario-. Claro que sí, han hecho que nos esforcemos en-se detuvo-. En ser...Ser la mejor versión de nosotros mismos-eso le dijiste tú...-. A si que...Vamos a aprovechar todo el tiempo que nos quede con ellos, porque ellos han hecho que seamos como somos, espero veros a todos en reuniones de antiguos algunos; porque sé que en el fondo, nos echaremos de menos los unos a los otros.
Después de ese discurso, (y toda la gente lanzando sombreros) Everly fue con sus amigas y amigos, a celebrar todo, no sin antes decirme.-Os lo debo todo-dijo-. Ella quiere que seas feliz, papá; te ama tanto como yo.
La sonreí y me despedí de ella con un beso en la coronilla. La mayoría de la gente ya había abandonado el gimnasio, y decidí hacer como ellos; me fui a un bar, uno que me recordó bastante al bar en el que te conocí, estaba cerca del instituto de Everly. No había demasiada gente; entonces se me acercó una mujer. Al mirarla a los ojos, vi a Kiara Adler, la profesora de Everly.
Era una mujer realmente agradable, se conservaba bien, y su reputación la precedía, y la reputación no se equivocaba con ella; era una de las personas más amables que había conocido; nunca te ignoraría si la saludabas, si te veía mal (tanto si fueses alumno como si fueses padre o profesor), siempre te preguntaría si podía hacer algo para ayudarte. Tenía apariencia de ser una buena persona...Se sentó a mi lado, en la barra; y me saludó, hice un ademán saludándola y me dijo.
-No vienes mucho por aquí, ¿no?-negué y formuló la pregunta-. ¿Quieres algún refresco? Te invito a una Coca Cola.
Un escalofrío corrió por mi espalda. Una Coca Cola. Como con la que te conocí, como con la que me enamoré de ti; te recordé, y también tus palabras. «Prométeme que serás feliz», yo había sido muy feliz junto a Everly, pero ella se iba a la universidad, y de nuevo estaría solo. Pero...Mis palabras no salían, no podía articular ninguna; tras unos segundos de espera, la miré y dije...
-Sí-sonreí y ella hizo lo mismo-. Tomemos una Coca Cola.
N/A: Y fin, aquí se acabó "Una Coca Cola para enamorar"; espero que disfrutaseis leyéndola tanto como yo escribiéndola.
Quería agradeceros estas veinte mil visitas y seis mil votos; además...¡Estamos en el #15 de historia corta!❤️😻
Nunca pensé que llegaría hasta aquí, os aprecio mucho a todos.
Y también, ¡quería informarles de que hemos ganado el segundo puesto en historia corta con los WOI Awards2017! El concurso organizado por WorldOfImagination- ; mil gracias.
Mañana subiré el primer capítulo y la sinopsis de "Luke y sus porqués", ¡espero veros allí!❤️ De veras, gracias.
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Una Coca Cola para enamorar
Short Story"Te conocí por casualidad, estabas tomando una Coca Cola" Él era el barman de un establecimiento más bien humilde, un sitio corriente en el que se servían bebidas de todo tipo. Ella era su cliente habitual...Y siempre pedía lo mismo: una Coca Cola...
