Natalia se levantó sobre las cuatro de la tarde del sábado. La cena con las chicas y el quemar de pista de baile de después, las había llevado a recogerse casi a las ocho de la mañana. Africa la recibió en la cocina con una taza de café, y una aspirina efervescente para la resaca.
- Por fin... ¿ha dormido bien la bella durmiente? –le preguntó Africa que empezaba a sentirse mucho más humana después del baño, la aspirina y el segundo café que tenía en la mano-
- ¡Dios, la cabeza me va a estallar! –musitó Natalia sintiéndose la boca seca y la garganta áspera-. No entiendo por qué me dejas hacer estas tonterías, se supone que eres mi amiga.
- Te recuerdo que fuiste tú la que quiso ligar con esa chica a base de chupitos cariño –se burló de ella Africa-.
Natalia arrugó la nariz adornada con un septum plateado, mientras se dejaba caer en la silla frente a los dos brebajes.
- ¿Por cierto? ¿Entró al trapo o qué? –quiso saber Africa, pues no pudo quedarse al resultado de la jugada de Natalia, ya que ella misma había ligado con un chico que no estaba nada mal y se perdieron el hilo durante más de tres horas-.
- ¿Tú qué crees? –le dijo Natalia y como toda respuesta se separó un poco el cuello de su camiseta. Un discreto pero efectivo chupetón empezaba a amoratar en la base de su cuello-. Al final resultó ser medio vampiro... ¡A ver qué coño hago yo con esto ahora! –se quejó Natalia, aunque tenía que reconocer que había disfrutado bastante durante el proceso, y la sonrisa se asomó a su cara-.
- Si, se te ve muy afectada, ya lo creo... -simuló Africa una gran preocupación y las dos se miraron por encima de sus tazas de café y se echaron a reír-.
- ¡La verdad es que no estuvo mal! –reconoció Natalia empezando a notar como el calor del café hacía efecto en su organismo-.
- ¿Y cuándo no lo está? ¡Te juro que no conozco a nadie más bollera que tú...! ¡te gustan todass! –exclamó su amiga, y realmente lo pensaba. Hacía cuatro años que se conocían, desde que empezaron sus estudios de artes escenicas, y jamás la había visto ir en serio con ninguna chica, sin embargo se las ligaba a todas. Africa realmente no sabía como Natalia se apañaba para conseguirlo, pero fueran lesbianas, bisexuales o "heteros", si se le ponían a tiro, siempre algo de ellas cazaba-.
Natalia se encogió de hombros ante tal acusación. Terminó su aspirina con un repelús que menguó tras el siguiente sorbo de café.
- Siempre hay algo de ellas que me gusta, no lo puedo evitar –contestó como defensa-.
- Ya, no hace falta que lo jures –le dijo su amiga, y ambas volvieron a echarse a reír-.
- ¡Dios, necesito una ducha! –exclamó de pronto Natalia, aún la cabeza le daba vueltas y más después de reírse-.
- Pues ya sabes dónde está. Yo mientras voy a preparar algo para comer, porque sino no nos va a dar tiempo a ir a la exposición –dijo Africa mientras se ponía en pie para recoger las tazas y ponerse manos a la obra-.
- ¿Qué exposición? –preguntó Natalia con sorpresa-.
- ¿No te acuerdas? Laura Andrés nos invitó a la exposición de su postgrado y dijimos que iríamos. La exposición es esta noche y luego hay una fiesta en el campus de despedida por Navidad –le recordó Africa-.
- ¡Mierda! ¡lo olvidé! –dijo Natalia pasándose la mano por el cabello-. ¿Crees que expondrá algo de nosotras? –le preguntó poniéndose también de pie y llevando su vaso al fregadero-.
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That was then... // Albalia
Fiksi PenggemarNuevo Fanfic Albalia, espero que os guste, nos leemos!! Alba quedó inmediatamente hipnotizada por la belleza de la silueta... sus piernas largas y delgadas, descansaban una en semiflexión sobre el taburete y la otra apoyada en vertical en el suelo...
