Madrid.
Natalia se levantó con una energía como hacía tiempo no sentía. Las clases apenas le pesaron, y cuando entró para cubrir su turno en el bar estaba fresca como una rosa pese a no haber descansado demasiado. Saber que volvería a ver a Alba muy pronto, la mantenía feliz. Sólo imaginar su cara de sorpresa cuando la viera entrar por la puerta, hacía que se le erizaran los pelos de la nuca. Ella ya se había puesto en contacto con Laura, la cual estaba encantada con la idea y la mantendría al corriente de la dirección, el día y de quién iría a recogerla al aeropuerto. Por suerte para ella tenía bastantes amigos en Londres y se ocuparía de todo.
Eran casi las siete de la tarde cuando al salir de su turno y sentarse un rato en la sala de descanso vio una llamada perdida de Alba. Se extrañó. Ellas nunca se llamaban a los móviles, normalmente se dejaban mensajes con la hora en la que estarían en casa para conectar el skype o hablar desde el fijo. Marcó el número de Alba para saber lo que pasaba.
- ¿Diga?
- Hola cariño, ¿me has llamado? –preguntó inmediatamente al reconocer la voz de la rubia al otro lado del auricular-.
- ¡Nat! –susurró-
A Alba por un instante le flaquearon las rodillas tras escuchar su voz. No había reconocido la numeración larga que aparecía en el identificador de llamada, y no se la esperaba. Después de haberle dado vueltas al asunto durante un día entero, había decidido afrontar el asunto directamente con ella. Su nerviosismo la había hecho llamarla sin darse cuenta que aún estaría trabajando. Por lo visto al ver la llamada perdida se había alarmado.
- Eh sí...
- ¿ha pasado algo? ¿Estás bien? Me ha extrañado que me llamaras al móvil tan temprano sabiendo que no estoy en casa.
Natalia claramente estaba nerviosa, y Alba se lamentó por preocuparla. Luego recordó que no era ella la que tenía que dar explicaciones, y se recompuso.
- No, estoy bien... pero si ha pasado algo, si quieres lo hablamos cuando llegues a casa –le dijo-
Nat frunció el ceño extrañada, sonaba muy rara.
- Alba, ¿ocurre algo? ¿qué es lo que ha pasado? –insistió-.
- ¿no lo sabes? – sin darse apenas cuenta empezó a ceñirse la armadura del rencor-.
- ¿yo? ¡no te entiendo!
- ¿no tienes nada qué contarme? –sólo pensar en Iris la enfurecía, y aprovechó aquel hecho para no dejarse llevar por la tristeza de la traición que sin aviso la doblegaba-.
Natalia se quedó un poco fuera de juego, ¿es que acaso Laura se había ido de la lengua y le había contado la sorpresa? Dudó por un instante, pues Alba parecía enfadada. ¿Acaso no quería que fuera a visitarla?
- ¿algo sobre Iris? –le espetó Alba viendo que callaba-.
- ¡Iris! –a la morena apenas le salió un hilo de voz. De pronto le sudaron las manos y tuvo que sentarse de nuevo en una silla para que no le fallaran las piernas. "Mierda... lo sabe", pensó-. ¿Cómo te has enterado?
- ¿eso es todo lo que se te ocurre decirme? – no podía creérselo, ni siquiera lo negaba, lo estaba asumiendo sin más. Un nudo atroz se instauró en su estómago-.
- ¡No, Alba! Lo siento, no.... no te dejes cegar por los celos, por favor, no es lo que tú te piensas. Sólo estoy echando una mano a una amiga, nada más....
- ¡¡¿Cómo?!! ¿A eso llamas tú echarle una mano a una amiga? ¡PERO QUÉ COÑO ME ESTÁS CONTANDO, NAT! –Alba estaba alucinando por momentos, y un fuego abrasador fue trepando hasta su cara haciéndola rugir-.
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That was then... // Albalia
FanfictionNuevo Fanfic Albalia, espero que os guste, nos leemos!! Alba quedó inmediatamente hipnotizada por la belleza de la silueta... sus piernas largas y delgadas, descansaban una en semiflexión sobre el taburete y la otra apoyada en vertical en el suelo...
