Conversación telefónica entre Madrid y Amsterdam.
Natalia llamó por teléfono al medio día para poder hablar con Alba, pero en su lugar se encontró con Laura que le indicó que había avisado de que no iría a comer.
- ¿Quieres que le diga algo? –le preguntó. La cual había estado tan ocupada últimamente con los detalles del cambio de residencia que pronto tendrían que hacer, que no se había dado cuenta de que algo le ocurría a su protegida-.
La morena se quedó callada, no se esperaba que no estuviera y ya le había costado sacar aquel par de horas libres para poder estar en casa y llamarla. Se miró el reloj, aquella tarde la empalmaría con un turno nocturno y no sabía si podría contar con el tiempo necesario para hablar con Alba tranquilamente.
- Dile que he llamado y que aunque tengo turno esta noche, trataré de encontrar tiempo para llamarla. Que me coja el teléfono, por favor –le indicó-.
Fue entonces cuando Laura plantó la ceja, que ella supiera jamás había hecho falta un ruego como aquel entre aquellas dos, Alba normalmente se lanzaba cual águila al acecho en cuanto sonaba el teléfono si había la posibilidad de que fuera ella la que llamaba.
- Claro, yo se lo digo –entre las dos hubo un incómodo silencio-. Lacunza, ¿todo bien?
- Si te digo la verdad Laura, no lo sé. Creo que la he cagado más de lo que me imaginaba –le contestó abatida-.
- Soy toda oídos, ¿quieres contármelo?
La morena se desahogó con Laura, necesitaba confiar en alguien externo y ella era excelente cuando se trataba de escuchar. Después de media hora, ya tenía claro cuál había sido su principal error en aquella situación, y la imagen que Alba podía estar teniendo de lo ocurrido.
- Soy una idiota –sentenció-.
- No eres ninguna idiota Natalia, simplemente estáis aprendiendo a ser una pareja. Pensaste por las dos, con la excusa o la intención de no perjudicar a Alba en sus estudios, y te olvidaste que para bien o para mal, a ella le correspondía estar también en la ecuación. No digo que no se hubiera puesto seguramente peleona, y hubiera saltado más de una vez con sus ataques de celos, Iris no es precisamente una simple "amiga" al uso y para ella eres su única experiencia, pero apoyaros la una a la otra os hubiera reforzado porque seguro que no ha sido fácil lidiar con ello. Además, al ocultárselo y descubrirse ahora, todo parece mucho más oscuro de lo que realmente es, así que se debe estar haciendo todo un mundo en su cabeza. Alba te quiere, pero se siente bastante insegura con todo lo que le está pasando, todo es nuevo para ella...
- Lo sé, para mí también lo es en muchos sentidos, no te creas –le contestó-.
Laura dejó que pensara que se estaba refiriendo sólo a sus estudios, aunque internamente también pensó en Julia, y las emociones no ubicadas que Laura veía reflejadas en los últimos cuadros de la pintora. Natalia por su parte pensó en su amor por Alba, en su carrera y en aquella beca que había abierto un mundo desconocido ante ella que ansiaba con demasiada fuerza pese a sentirse culpable por ello.
Amsterdam.
Julia vio como los alumnos poco a poco iban saliendo del aula y mientras eso sucedía, más nerviosa se ponía al ver que Alba remoloneaba para no abandonarla con ellos. Estaba claro que quería que se quedaran a solas. Su cabeza no había parado de pensar, decirse y desdecirse, tratando de encontrar la mejor salida posible para salvar la relación entre las dos, pues Julia tenía la clara convicción de que Alba se arrepentiría de lo ocurrido y pronto alzaría entre ellas esa invisible muralla que las alejaría irremediablemente. En dos semanas, Laura y ella se marcharían, y la andaluza no tenía ninguna duda del alivio que para Alba supondría no tenerla ya a su alrededor. En cambio, ¿cómo iba ella a soportar no verla? ¿hablar, compartir... reír con ella y distinguir sus olores entre la ropa de la colada diaria? "¡Qué estúpida he sido! Debí aprovecharme cuando tuve oportunidad, todo va a romperse de igual modo", pensó conmocionada mientras terminaba de recoger las últimas carpetas sin atreverse a mirar más allá de su escritorio.
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That was then... // Albalia
FanfictionNuevo Fanfic Albalia, espero que os guste, nos leemos!! Alba quedó inmediatamente hipnotizada por la belleza de la silueta... sus piernas largas y delgadas, descansaban una en semiflexión sobre el taburete y la otra apoyada en vertical en el suelo...
