Sábado, 9.30h.
Laura aparcó el coche y entró por la puerta del estudio de Alba empleando su llave. Encendió un par de luces, pues tenía que recoger unos posters de réplicas de los cuadros más emblemáticos de la chica para la inauguración de aquella noche, y en cuanto el estudio se llenó de luz escuchó ruido en la zona donde ella pintaba.
-¿Alba? –la llamó acercándose-.
-Sí, soy yo –contestó-.
Laura escuchó unas risas, y supo que no estaba sola. Cuando se encontraron, Alba se pasaba calmadamente los botones de una camisa, mientras una joven de pelo oscuro y más corpulenta que ella se cubría con una sábana. La mirada de la chica era tímida, pero la sonrisa que llevaba en la cara no.
-¡Buenos días! –saludó sonriendo-.
La rubia le devolvió la sonrisa, y se acercó a ella para darle un beso.
-Buenos días, no te esperaba tan temprano –le dijo alborotándose el cabello con la mano, en una actitud relajada que a Laura le encantaba-.
-Nos hemos quedado cortos con los posters para la inauguración, venia a coger una caja de los que dejamos apartados –le apuntó-.
-Oh, vale. Creo que los dejamos por aquí, te los daré –le dijo Alba, pero antes de salir a por ellos, Lucía se acercó hasta ellas, curiosa-. Ah, Laura... te presento a Lucía, nos ha estado ayudando con el transporte de los cuadros –las presentó-.
Ella le tendió una mano a Lucía, la cual se la estrechó con amabilidad.
-Encantada Lucía, siento haberos interrumpido –se disculpó, aunque su cara era de una diversión extrema-. ¿Y qué tal? ¿Alba te está tratando bien? ¿Todo bien por aquí?
Alba le dio un codazo, sabía que le encantaba escandalizar a las chicas que se llevaba a la cama, y quiso que en aquella ocasión se cortara un poco y no intimidara a la joven.
-Eh, sí... la verdad es que sí –contestó Lucía, cuya pregunta sólo la descolocó un par de segundos-. Aunque para mi gusto, nos ha faltado tiempo y práctica.
La rubia se giró hacia Lucía en cuanto escuchó el último comentario, y Laura estalló en carcajadas tras ver su cara de sorpresa.
-jajaja... me gusta. Ésta puede que te ponga las pilas –le dijo saliendo hacía la zona de almacenaje-.
Lucía sonrió a Alba con malicia.
-Eso me lo vas a explicar mejor cuando se vaya –le susurró ella acercándose a Lucía. Luego la tomó del cuello posesivamente y le dio un beso que dejó a la joven temblando-. Ahora vuelvo.
Siguió a Laura para darle los posters que necesitaban.
-¿Crees que serán suficientes? –le preguntó Alba-.
-Supongo que sí, de todas formas son sólo para la parte de tienda que habilitaremos esta noche. El lunes traerán los expositores y Ana se encargará de tener a alguien allí que se ocupe de esta parte. No te preocupes –le señaló-.
-Estupendo. ¿Necesitas que me encargue de algo más? –le preguntó-.
-No, tranquila... creo que con Lucía vas a tener bastante de lo que ocuparte. ¿Cuándo diste con ella? –quiso saber por curiosidad-.
-Ayer –sonrió la rubia-.
-Jajaja... lo suponía. Ten cuidado, parece más en forma que tú, no está nada mal –apuntó reconociendo el gusto de Alba-.
-Jajaja... aún me manejo con las de veintipocos, no como tú, descuida... –le contestó ella riendo-. ¿Nos vemos para comer?
-¿A las dos y media en Bers? –le sugirió ya cargando con la caja de material-.
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That was then... // Albalia
FanfictionNuevo Fanfic Albalia, espero que os guste, nos leemos!! Alba quedó inmediatamente hipnotizada por la belleza de la silueta... sus piernas largas y delgadas, descansaban una en semiflexión sobre el taburete y la otra apoyada en vertical en el suelo...
