Llegaron a un restaurante muy lujoso donde un aparcacoches se encargó del auto y él le ofreció su brazo. En la entrada Kisa se fijó que contaba con una iluminación tenue y era muy acogedor, dándole un toque elegante y conservador. Henry dio su nombre al recepcionista y se dirigieron a su mesa. Este se encargó de apartarle la silla y la ayudó a tomar asiento.
─Muchas gracias ─exclamó agradecida, admirando el lugar ─Es muy hermoso ─señaló.
─No más que tú ─admiró al ver como sonreía ─Estas muy hermosa ─halagó al tiempo que notaba un pequeño rubor en su rostro.
─Gracias. Tú también ─correspondió cuando el camarero se dirigía a ellos.
─Buenas Noches ─saludó educadamente.
─Un Muller Scharzhofberger Riesling, Mosel ─solicitó Henry con seguridad sin despegar la vista de Kisa.
─Enseguida ─se retiró con una ligera inclinación.
A Kisa ese acento le pareció conocido, se escuchaba como alemán y con curiosidad preguntó ─ ¿Hablas Alemán?
─Así es.
─ ¡Maravilloso! ─emitió fascinada.
─ ¿Tú lo hablas? ─Indagó apartándose un mechón de cabello de la frente.
Kisa observó ese simple hecho y quedó hipnotizada pensando en cómo luciría su cabello desordenado y recordó cómo se sentía tenerlo en sus manos. Tan suave y sedoso. Estaba tan sumergida en sus pensamientos hasta que lo escuchó carraspear.
─No, no, yo... No habló alemán ─respondió tomando la servilleta, viendo a todos lados al sentir sus mejillas calientes.
─Entiendo ─contestó sin perderse todos los movimientos que hacia la mujer que tenía en frente de su silla.
─Buena elección ─apremió Kisa con una sonrisa de medio lado refiriéndose a la botella de vino.
─Es bueno saberlo Kisa Ward ─se alegró al tiempo que agregaba ─Quiero hacer bien las cosas contigo.
Kisa no evitó ruborizarse más y sentir un aleteo en su corazón, no sabía que responder a eso. Se lo había dejado en claro en el estacionamiento cuando se despidió de ella y no tenía idea cómo interpretarlo.
Estaba buscando que contestar cuando divisó al mesero, sintiendo un gran alivio. Este le sirvió un poco en la copa para que lo aprobara primero. Ella puso en práctica todo los pasos que hacía en una cata, para degustar el vino y estuvo tentada a gemir porque estaba de maravilla.
El mesero llenó ambas copas y se retiró ─Tengo que admitir que sigues sumando punto Henry Garrett ─apremió con diversión, sin ninguna duda ─Y tengo que reconocer que me sorprende porque apenas empieza la noche.
─Tú lo vales ─ anunció bebiendo de su copa.
─No había visitado este lugar ─comentó extrañada al no descubrirlo antes.
─Es nuevo, los dueños son padres de... ─dudó por un momento y optó por contestar ─De un amigo, de ese amigo.
─Interesante ─quería conocer más de él, por lo que se aventuró a preguntar ─Entonces... Señor Garrett es usted abogado como yo ─afirmó divertida.
─Así es Señorita Ward ─confirmó divertido ─Tengo una firma recon...
─¿En serio? Eso es genial ─interrumpió un poco asombrada y con un poquito de envidia ─ ¿Dónde se encuentra? ─interrogó emocionada.
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Adicta a Ti
RomanceKisa Volkova es una mujer que no le falta absolutamente nada. Poseedora de una deslumbrante e inigualable belleza; admirada por muchas, odiada por otras. Privilegiada al nacer en una familia de muy buena posición económica y ni se diga en el ámbito...
