Capítulo 28, pt 1.

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─ ¿Cómo es que mi guapo y sexy novio vive en un ático en los mejores edificios de la ciudad y yo no sabía nada? ─Interrogó Kisa sin dejar que Henry la besara en el ascensor de su edificio.

─Porque tu guapo y sexy novio es un estúpido que pensaba que el amor de su vida no iba aceptar un hombre que no valía nada, mas sin embargo llegó ella y cambio totalmente eso ─reveló con verdad algo apenado también.

─Amo cuando dices que soy el amor de tu vida ─declaró embobada abrazándolo de la cintura.

─Eso es porque lo eres ─indicó al momento que la campanilla del ascensor anunciaba su llegada. Salieron y Kisa con una fuerza sobrenatural lo arrinconó contra su puerta besándolo con desesperación ─Nena... déjame... déjame abrir... ─decía entre besos buscando a ciegas el cerrojo de su puerta ─Deja que... ─hablaba y al ver que su mujer no tenía intenciones de parar, a tientas giró las llaves en la manija en medio del beso arrebatador y desesperado que compartía con su pequeña traviesa.

Una vez dentro a Kisa no le dio tiempo de inspeccionar el hogar del amor de su vida. Ya lo haría más tarde o tal vez al día siguiente. Como sea, alguna vez lo haría. Lo único que quería era tenerlo desnudo a su merced, dentro de ella en un solo ser. Levantó su vestido hasta su cintura y de un salto cerró sus piernas alrededor de la cintura de su amor gimiendo al sentir como le apresaba las nalgas con fuerzas.

Dando tumbos por el lugar que se encontraba en la semipenumbra, solo iluminado por la luz de la noche que proyectaban los grandes ventanales del suelo al techo que logró divisar por el rabillo del ojo, escuchó como algo se caía al suelo haciendo un sonido de haberse roto, pero al parecer a Henry no le importó porque siguió su camino a unas gradas impresionantes y elegantes a lo que imaginó estaba su dormitorio.

Concentrada en devorar la boca de su hombre sintió como la tumbaba sin ningún cuidado a un colchón sumamente suave y cómodo que hizo que jadeara y se separara de la boca de Henry para respirar y decir sin aliento ─Ya amo tu cama también ─indicó con una sonrisa en el rostro a la que su hombre le correspondió.

Henry soltó una carcajada y dijo ─Pues que bueno porque te tendré aquí por mucho tiempo ─declaró levantándose ligeramente para comenzarla a desnudar. Cuando terminó de hacerlo en medio de besos y suspiros por parte de Kisa dejo que ella lo hiciera con él del mismo modo sintiendo como con sus labios dejaba estelas de fuego, compartiendo miradas de deseo y desesperación.

─Henry... ─jadeó al sentir como bajaba de su cuerpo al prevenir sus intenciones.

─Eres tan hermosa, Kisa ─soltó colocándose cara a cara con su centro haciendo estremecer de placer a su mujer.

Hundiendo su cabeza empezó a lamer y chupar su sexo introduciendo su lengua, lamiendo y separando sus pliegues haciendo que se agitara e inclinara su cuerpo por completo.

─Henry... ─era lo único que podía pronunciar jadeando perdida en un mar de sensaciones al sentir la suavidad aterciopelada de su lengua viajar a su clítoris hinchado succionando delicada y enérgicamente, todo al mismo tiempo haciendo retorcerse por toda la cama al sentir su orgasmo en camino.

Sintió el momento que nuevamente le clavó la lengua en su sexo lo que hizo que convulsionara y empezara a temblar por entero a sentir esa penetración superficial que la volvía loca, gritando que la hiciera correrse al sentirse desfallecer por lo gemidos de Henry que retumbaban y vibraban en su centro sensible e hinchado.

─ ¡Henryyyyy! ─gritó cuando llegó su clímax tan fuerte aferrándose a las sabanas enterrando las uñas al sentir como no se detenía y volvía de nuevo a su clítoris palpitante lamiéndolo con avidez. Acelerada tomó con sus manos el cabello de su hombre tratando de separarlo para que se detuviera, pero eso solo logró que aumentara su intromisión en su centro al sentir como se metía con más fuerza en su sexo.

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