Entregó las pruebas y se dirigió al jurado ─El señor Winslet manipulaba y amenazaba a su novia con publicar y subir a diferentes plataformas, vídeos explícitos teniendo relaciones sexuales con él, pero este los edito enfocándose solo en la joven ─habló con voz serena ─Como escuchamos el primer día, el profesor Jashi nos informó que mi cliente la trataba como si la protegiera de algo y hoy nos queda más que claro que era de su propio novio ─continuó con su discurso ─Las amenazas que escuchó la nana de la señorita y los demás testigos, a mi parecer eran más bien suplicas de mi defensor por tratar de salvaguardar la vida de la señorita Dalyanna.
>>Sé que todavía se preguntan y entonces ¿Quién es el verdadero asesino de la joven? Y si mi defensor sigue siendo culpable ─indagó con pesar dirigiéndose al juez ─Solicito llamar al Señor Michael Darnell Anderson, testigo protegido y único que observó todo el accidente y también solicito que nadie salga de la sala hasta que el señor termine su testimonio.
Henry no tenía idea que existía un testigo protegido, por lo que se levantó dispuesto a una explicación ─Protesto su señoría ─declaró titubeante ─No se me hizo llegar ninguna información de que existiera un testigo protegido de parte del estado.
El juez le negó la réplica y explicó ─El señor Darnell se encuentra en una situación de peligro y no podíamos exponerlo ante nadie ─procedió a revelar ─El señor Darnell teme por su seguridad y vida. Costo un gran trabajo hacerlo venir a ofrecer su testimonio. Otra cosa que me recuerda es que hubiera estado al tanto de esto, si se hubiera presentado en la reunión de hoy antes de comenzar el juicio ─finalizó con esa pequeña reprimenda.
Henry tomo asiento aceptando su error. El no aceptó ir porque estaba confiado que con el tema del trato de blancas de la mafia rusa tenia ganado el caso. En ese momento vio entrar a un señor muy mayor en silla de ruedas, con un yeso en la pierna izquierda y otro en el brazo. Una venda enrollada en su cabeza, dejando ver moretones y un ojo con un edema delicado. Vio como dos oficiales lo ayudaban a colocarse en el estrado quedándose junto con él.
El papá de Kisa observó cómo su hija se acercaba al señor con precaución, sintiendo curiosidad por lo que estaba punto de suceder.
El señor Anderson con toda la fuerza que no poseía le sonrió débilmente a la que había sido su salvadora. Su mirada captó a otro joven sentado más atrás con los ojos llorosos y reconoció al instante que ese era la persona que estaba defendiendo la joven Kisa, pero su mirada también captó a alguien más y todos sus temores volvieron.
─Señor Michael ─habló Kisa con voz conciliadora captando su nerviosismo ─Trate de calmarse yo le prometí que nadie jamás le volvería hacer daño y aquí se encuentra protegido ─le recordó señalándole a los oficiales de policías.
El señor Darnell asintió, tratando de tranquilizarse mientras el oficial de la corte seguía el protocolo de juramento.
─Señor Darnell nos puede decir ¿Dónde vive usted? ─comenzó Kisa con suavidad.
─He vivido toda mi vida en Lower East Side, señorita ─contestó mirándola directamente.
─ ¿Vive con algún familiar? ─formuló la siguiente pregunta.
─No, señorita ─negó lentamente ─Mi esposa murió hace diez años y nunca tuvimos hijos ─ respondió con un deje de tristeza.
─Le puede contar al jurado ¿Cuál es su trabajo? ─manifestó señalándole al gran jurado.
─Si, señorita ─afirmó sintiendo sus latidos del corazón desbocados ─Tengo una tienda de antigüedades y reparo objetos electrónicos.
Kisa asintió entregándole unos papeles al juez y al jurado que contenían imágenes del negocio del señor Darnell.
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Adicta a Ti
RomanceKisa Volkova es una mujer que no le falta absolutamente nada. Poseedora de una deslumbrante e inigualable belleza; admirada por muchas, odiada por otras. Privilegiada al nacer en una familia de muy buena posición económica y ni se diga en el ámbito...
